Un Año Nuevo como hoy morían los australes

La moneda impuesta a partir del Plan Austral circuló unos seis años. Llegó a haber billetes de 500 mil australes.

El 15 de julio de 1985, el entonces presidente, Raúl Alfonsín, firmó el decreto 1.096, por el cual entraba en vigencia el Plan Austral, un nuevo plan económico impulsado por el ministro de Economía Juan Vital Sourrouille que ponía en circulación los australes, en lugar de los pesos argentinos, y el objetivo principal era contener la inflación.

De acuerdo al plan, un austral equivalía a mil pesos argentinos (y, en retrospectiva, a diez millones de pesos ley y mil millones de pesos moneda nacional). El billete de un austral tenía retratada la cara de Bernardino Rivadavia.

El austral como moneda parecía fuerte, y el plan de Sourouille avanzaba, con algunos tropiezos, como se esperaba, pero en 1986 la moneda entró en un proceso de devaluación del que ya no pudo recuperarse, alcanzando en 1989, el último año de la presidencia de Alfonsín, una depreciación de hasta cinco mil por ciento ante el dólar. Llegó a haber billetes de hasta quinientos mil australes.

Por fin, ya bajo la presidencia de Carlos Saúl Menem y por iniciativa de su ministro de Economía, Domingo Cavallo, en marzo de 1991 el Congreso sancionó la Ley de Convertibilidad, que establecía la paridad de diez mil australes = un dólar, y el 1 de enero de 1992 dejó de circular definitivamente el austral, entrando en vigencia el peso convertible (equivalente a diez mil australes) y el famoso uno a uno... pero esa ya es otra historia.

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