La vida de los condenados por Cromañón, a 9 años de la tragedia

El presente de Callejeros en un nuevo aniversario del incendio en el boliche en el que murieron 194 personas.

Luego de 9 años de la tragedia de Cromañón y a un año de que los catorce condenados fueran enviados a la cárcel, el procurador fiscal Eduardo Casal pidió a la Corte que revise la sentencia dictada por la Cámara de Casación y solicitó el cambio de calificación legal a estrago doloso (en lugar de culposo), lo que implicaría un importante aumento de las penas para los responsables.

La situación de los detenidos está ahora en manos de la Corte Suprema, que deberá decidir, en primer lugar, si acepta o no abocarse a estudiar la causa y, luego, qué suerte correrá cada uno.

En el Complejo Penitenciario de Ezeiza, los integrantes de Callejeros se reparten en distintos pabellones.

Eduardo Vázquez, ex baterista de la banda, también condenado por el homicidio de Wanda Taddei - su esposa - está alojado en el pabellón n H1, que comparte con el portero Jorge Mangeri, acusado de haber asesinado a Angeles Rawson, y el gremialista José Pedraza, condenado por el crimen de Mariano Ferreyra, entre otros.

El pabellón J alberga a los demás miembros de la banda: Elio Delgado, Christian Torrejón, Maximilano Djerfy, Juan Carbone y el manager Diego Argañaraz, quienes superaron en la cárcel las divisiones que habían tenido afuera, durante el juicio.

Lejos de sus ex compañeros está Pato Fontanet. Luego de ser trasladado a Ezeiza, en junio, desde una clínica de Córdoba, donde estaba internado haciendo un tratamiento, el cantante quedó alojado en el pabellón psiquiátrico de la cárcel: hace terapia entre tres y cuatro veces por semana, además de musicoterapia, y toma unas diez pastillas por día. Su novia, Estefanía Miguel, lo visita todos los fines de semana y, cada quince días, le lleva a su hijo, Homero, que tiene poco más de un año; según consignó Gabriela Pepe desde rollingstone.com.ar.

Las declaraciones de los integrantes de la banda, luego de  la tragedia de Cromañón.

Pato Fontanet: "Todos como ciudadanos nos merecemos una discusión civil sobre lo que nos pasó. Me da bronca porque si hubiese muerto solo un familiar nuestro y nadie más, nosotros no estaríamos acusados y me parece vergonzoso que un número cambie las cosas. ¿No es lo mismo una vida como ciento noventa y cuatro?...

Maxi Djerfy: "Cuando la muerte te besa en la boca se te cambia todo. ¿Porque me juzgan?" "...Esa noche, la del concierto, hice de árbol: tenía la guitarra afinada, la lista de canciones. Fue igual que cuando era chico, tenía que hacer mi papel. Componer, ensayar y, lo mejor de todo, subirme al escenario a tocar. ¿Y qué me piden ahora? Que sepa de leyes, de seguridad, de materiales ignífugos, de puertas de emergencias..." "...Me acusan de casi doscientas muertes, cinco de ellas son míos, mi gente…" "...Entiendo a los padres de los chicos que murieron. ¿Cómo no los voy a entender? Porque no estoy en la vereda de enfrente, estoy al lado...

Juan Carbone: "Yo soy músico. Como músico fui, voy e iré a tocar. Para eso, tengo que llevar mi instrumento, estar en el horario que la producción disponga... El personal de seguridad, control o como quieras llamarlo, es responsabilidad del productor y para cuando yo subo al escenario, la gente ya debe estar en su lugar, haciendo su trabajo, no porque a mí se me de la gana ni porque es un capricho, sino simplemente porque hay un reglamento que así lo exige

Eduardo Vázquez: “Yo vi gente que bolsilleaba a los muertos, que se llevaba cerveza, que aprovechaba la tragedia para robar. ¡Policías y bomberos que no hacían nada! Lo único que quiero es que el juicio termine con un abrazo, para que todos, por fin, podamos llorar”

En los primeros tiempos en el penal, Delgado escribió en una carta abierta: "Después de haber estado varios años separados, luego del accidente del Cabeza (Vázquez), por motivos personales e internos, divididos en cuatro bandas diferentes sin tener ningún diálogo, y con proyectos musicales, siguiendo el rol y vocación de músicos, hoy luchamos por nuestra pronta y justa libertad para volver a ser reintegrados en la sociedad. Este es mi relato de lo que vivimos con mis ranchos, a pesar de las diferentes historias personales que cada uno tenemos".

El escenógrafo Daniel Cardell, que había sido condenado a tres años de prisión, apenas estuvo ocho meses junto a sus ex compañeros de banda, y salió en libertad condicional el 19 de agosto pasado. La banda suele tocar sus viejos hits en los festivales que se celebran en la cárcel.

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21 de agosto de 2017 | 23:24
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