Documental sobre Bowen II: Voces contra la agresión

Cristian Pellegrina, director de "Bowen, historia de un país", y Marcelo Puertas, abogado nacido en General Alvear, dan sus opiniones.

La emisión en la Televisión Pública del documental Bowen, historia de un país tomó un giro inesperado, no porque se le realizaran críticas por su contenido, algo totalmente esperable, puesto que siempre una producción de este tipo refleja la mirada de sus hacedores, sino porque se pasó de la crítica a la agresión, como quedó detallado en el artículo de MDZ Online titulado Documental sobre Bowen y una polémica con feo olor.

Por haber llegado al nivel de la agresión, lo que podría haber sido una discusión inteligente y productiva se ha convertido en un hecho que excede al documental. Por eso, MDZ Online fue a buscar la opinión, por un lado, de Cristian Pellegrini, director del documental en cuestión, y por el otro, de Marcelo Puertas, quien, además de ser oriundo de General Alvear, será el abogado que patrocine una denuncia ante el Inadi por utilizar la adhesión a una ideología para descalificar a algunos de los participantes de Bowen, historia de un país.

Cristian Pellegrini.

Un collage vívido

La mirada de Cristian Pellegrini:

El documental fue pensado, escrito y realizado dentro de un ciclo que se llama 30 Años de Democracia, que fue convocado por el Centro de Producción y Experimentación Audiovisual (Cepia), de la Secretaría de Cultura de la Nación, y la guionista es Sonnia De Monte. Ella me propuso la posibilidad de trabajar en este documental, hacer este trabajo en conjunto, y me pareció muy buena la idea, sobre todo enfocar a Bowen desde la perspectiva democrática, narrar y contar la vida del pueblo desde los últimos treinta años de democracia, obviamente con el eje desde la producción y el trabajo, y tampoco podíamos dejar de mirar cuáles fueron los hechos históricos y políticos que marcaron al pueblo, que fueron la dictadura, que sin ninguna duda dejó al pueblo medio tembleque y después no se pudo recuperar, porque a partir de la dictadura cerraron las fábricas, cerraron las bodegas, y después en los 90 con el menemismo se profundizó la crisis en el pueblo.

La investigación que hicimos en Bowen fue de cuatro meses de trabajo de campo, en los que fuimos alrededor de seis o siete veces, donde hablamos con los bowenses, los conocimos, descubrimos qué querían, y en la medida en que eso fue sucediendo fue cambiando un poco la historia inicial y el guión, y descubrimos que los treinta años de democracia no habían alcanzado para recuperar al pueblo, pero no es la democracia la que no alcanza, sino que son las políticas que la democracia no lleva a cabo, o sea, sabemos que la democracias es un sistema perfectible, pero es el mejor sistema para que los ciudadanos puedan vivir, eso sin dudas, y estamos completamente convencidos de ello, pero también hay que decirlo, y en esto también me parece que hay que tener una mirada crítica, una mirada sensata, los sucesivos gobiernos democráticos tampoco atinaron a que pueblos como Bowen, que perdieron el ferrocarril, no se pudieran desarrollar y crecer en estos años. Si bien hay pueblos como Bowen que tienen nuevas avenidas, tienen nuevas plazas, lo cierto es que a nivel de trabajo, en cuanto a las fincas, a la producción agrícola, a la producción vitivinícola, la ganadera, ha decrecido, y esto lo cuentan los mismos habitantes.

El documental lo que intenta hacer es un collage vívido, fresco sobre las opiniones que vierten los mismos bowenses sobre su realidad, y en él aparecen todas opiniones de los habitantes de Bowen, gente que estuvo, que nació, que se crió ahí, gente que tal vez ya no está más pero que nació ahí o jóvenes del pueblo, que también dan una perspectiva muy desalentadora desde su lugar, por lo tanto creo que el perfil o la mirada que el documental desarrolla, si bien es crítico para algunos, es totalmente válida, porque es una opinión que se da en democracia, y es totalmente válida porque tenemos derecho a decir lo que pensamos y a hablar de la realidad que nos toca, por eso creo que el documental es muy positivo, porque generó una polémica muy profunda en un pueblo en el que a esta realidad mucha gente la niega diciendo que es un pueblo próspero y pujante, y si bien tiene una parte próspera y pujante, cosa que no negamos, también hay una parte que no lo es, entonces creo que, en honor a esa gente que piensa distinto, es bueno que esté esta versión de los hechos y que el documental sea crítico, sobre todo cuando uno ve que los jóvenes tienen un panorama bastante desalentador, y eso es lo que ha hecho que muchos se choquen con la realidad y se enojen.

Respecto de las agresiones, yo hablé con Sonnia [De Monte] y con Daniel [De Monte]. En primer lugar, vivimos en democracia, y todos tenemos derechos a decir y dar nuestra opinión, y acá esto se nota y se tiene que hacer real, por lo tanto, todas las reacciones que vinieron después son totalmente aceptables, lógicas, y cada uno tiene el derecho de hacerlas, por eso nosotros, desde Pandito Films, no vamos a meternos, porque cada uno puede estar de acuerdo o no con el documental, pero no hay que pasar a la agresión y a la violencia, porque decir que el documental está hecho por personas marcadamente socialistas no es necesario. Me parece que, en todo caso, es una virtud que alguien tenga una posición ideológica determinada, eso es completamente correcto y transparente, eso para mí es algo positivo, y creo que las personas que remarcan eso como algo negativo generan violencia y una actitud antidemocrática.

Marcelo Puertas.

Circunstancias del pueblo que nos recuerdan nuestras heridas

La mirada de Marcelo Puertas:

En setiembre (12) de 1912 nace el distrito Bowen, sito en el departamento de General Alvear, provincia de Mendoza, República Argentina, el cual, como sus pares rurales, estuvo signado por la inmigración.

En estos últimos 10 días aproximadamente se ha originado mucho “humo” en relación a un documental dirigido por el Sr. Cristian Pellegrini, con guión de la Sra. Sonnia De Monte y producido por Pandito Film, en razón de que, de acuerdo a versión de sus detractores, no responde a la realidad de la localidad en cuestión.

Ahora bien, desde mi punto de vista, que es muy posible que sólo tenga parte de verdad, como habitante oriundo del mencionado departamento de General Alvear, dable es destacar que la realidad que nos circunda no tiene una exclusiva visión. En ese marco, el documental de referencia pone el acento o tilde en un par de circunstancias o tópicos que sucedieron tanto en ese paraje como en gran parte del territorio rural argentino

Aproximadamente desde el año 1977 hasta la actualidad, las comunidades rurales, al ver partir su “último tren”, obra del pérfido régimen denominado “Proceso de Reorganización Nacional”, secundado fielmente por el gobierno electo democráticamente del justicialista Carlos Menem, en la década de los 90, vieron perder paulatinamente sus fuentes de trabajo, el medio de comunicación “por excelencia” para sus manufacturas, sumado a políticas que poco aportaron al desarrollo de las economías regionales o que en realidad fueron preteridas o ninguneadas, hasta la actualidad en la que la globalización de la economía mantiene jaqueadas a las economías rurales, constituyen un “cóctel” que tracciona con mucha fuerza en desmedro del progreso cultural, social y económico, con respeto de la diversidad de dichas zonas.

Asimismo, también corresponde a la realidad que dichos pueblos no permanecieron ajenos a la persecución genocida protagonizada por la dictadura militar citada, situación que por aciaga que fuere no deja de ser cierta.

Entonces, me pregunto, claro está que el documental mencionado destaca circunstancias “del pueblo” que mayoritariamente no se “resaltan”, porque nos recuerdan nuestras heridas no restañadas, que casi siempre las obviamos, tan siquiera en recordar, porque nos traen a la memoria nuestras contradicciones e inconsistencias como sociedad. Por ello infiero, interpreto, que los autores han elegido poner la atención en esos parámetros sin dejar de reconocer los demás aspectos vinculados al tesón y esfuerzo mantenido por la población de Bowen en persistir en el logro del progreso. Una cosa no quita la otra.

Relacionado con lo expuesto me parece de suma importancia destacar la intolerancia y arbitrariedad que ha despertado dicha obra, sobre todo porque se basamenta el disentimiento en “la persona” de sus realizadores, detractándolos o descalificándolos en razón de su pertenencia ideológica o política, negando, en una necia actitud, circunstancias históricas que son tan propias del pueblo como las toneladas de energía que han sido, y lo son, vertidas en su tierra por la gran mayoría de sus habitantes, en pos del bienestar común.

Pero como dijera precedentemente, no es negando la parte de nuestra historia amarga, en hipócrita actitud, a partir del cual podamos trazar el camino que nos permita, signado por el consenso, exigir a nuestros representantes que de vez en cuando “representen” los intereses de la comunidad y no “los interese de casi siempre”.

Convencido estoy de que no es maltratando a nuestros pares como vamos a conseguir la realización de nuestros proyectos comunitarios, sino, justamente, organizándonos detrás de los grandes consensos, para exigir a los autodenominado referentes institucionales las soluciones pertinentes.

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Opiniones (2)
2 de Diciembre de 2016|23:53
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2 de Diciembre de 2016|23:53
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  1. Tomo estas palabras que ilustran bien lo que pienso del documental "Bowen, historia de un país" "El documental lo que intenta hacer es un collage vívido, fresco sobre las opiniones que vierten los mismos bowenses sobre su realidad, y en él aparecen todas opiniones de los habitantes de Bowen, gente que estuvo, que nació, que se crió ahí, gente que tal vez ya no está más pero que nació ahí o jóvenes del pueblo, que también dan una perspectiva muy desalentadora desde su lugar, por lo tanto creo que el perfil o la mirada que el documental desarrolla, si bien es crítico para algunos, es totalmente válida, porque es una opinión que se da en democracia, y es totalmente válida porque tenemos derecho a decir lo que pensamos y a hablar de la realidad que nos toca, por eso creo que el documental es muy positivo, porque generó una polémica muy profunda en un pueblo en el que a esta realidad mucha gente la niega diciendo que es un pueblo próspero y pujante, y si bien tiene una parte próspera y pujante, cosa que no negamos, también hay una parte que no lo es, entonces creo que, en honor a esa gente que piensa distinto, es bueno que esté esta versión de los hechos y que el documental sea crítico, sobre todo cuando uno ve que los jóvenes tienen un panorama bastante desalentador, y eso es lo que ha hecho que muchos se choquen con la realidad y se enojen."
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  2. Me encanta cuando el justicialismo, hoy en el gobierno, al igual que en la década del 90, dice el "menemismo" para referirse a la época en que todos ellos con nombre y apellido apoyaron la destrucción del ferrocarril, de la industria nacional y le pusieron bandera de remate a las empresas nacionales. Es un caso de amnesia selectiva muy notable. Por otra parte, he visto numerosos documentales sobre todo por el canal Encuentro y siempre son sesgados, por esa curiosa "izquierda" que el kirchnerismo dice sostener, TODOS, los documentales sobre temas como el Cordobazo, la historia de las luchas obreras, etc. son absolutamente sesgados para alabar al peronismo y disminuir la participación de las verdaderas izquierdas: comunismo, comunismo revolucionario, socialismo, trostkismo. Así que, no solamente por derecha son cuestionables estos documentales. Deténgase a mirarlos.
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