¿Cuándo empieza la vida? La opinión de la ciencia, parte II
¿Cuándo se hace humano el feto? Iglesia y ciencia: ¿visiones que compiten o que comparten? En esta nota, lo que hay en común entre la ciencia e iglesia, y lo que dicen otras religiones.

Es un debate que quedó abierto en el Congreso de la Nación y será nuevamente tratado a partir de marzo de 2014. Se trata del inicio de la vida humana para determinar el inicio del derecho a la vida. Y en los hechos, en el reciento lo científico del debate quedó postergado por lo religioso-político, lo que llevó a plantear una discusión entre dos partes: la religiosa (reducida sólo en la visión católica) y la científica. Sobre ésto, a fines de noviembre MDZ publicó un artículo con este mismo título, que explica los alcances del mismo.

Sin embargo, el debate es mucho más amplio que ciencia vs visión católica: es ciencia vs ciencia, religión vs religión, y en algunos casos, religión + ciencia vs religión + ciencia (como lo es, por ejemplo, para diferenciar la postura cristiana respecto de la judía).

Y lo que sigue está enfocado a los puntos en común entre religión, ciencia y jurisprudencia, y luego lo común y distinto entre las religiones mismas.

En un plenario académico del 30 de septiembre de 2010, la Academia Nacional de Medicina determinó que el niño por nacer, científica y biológicamente, es un ser humano cuya existencia comienza en el momento de su concepción y que destruir a un embrión humano significa impedir el nacimiento de un ser humano. Desde el punto de vista jurídico es un sujeto de derecho como lo reconoce la Constitución Nacional.

“La ciencia enseña que la vida comienza en la concepción. El que niega que la vida se inicie en la concepción no se las tendrá que ver con la religión, sino que con la ciencia. Negar esta certeza de la biología es una carencia de elementales conocimientos de genética humana: desde el momento en que el óvulo es fecundado se inaugura una nueva vida que no es la del padre ni de la madre, sino la de un nuevo ser humano que se desarrolla por sí misma”, expresa un documento de 2008 expedido por la Federación Ecuatoriana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FESGO).

El 17 de marzo de 2009, científicos y médicos firmaron la Declaración de Madrid:

“Existe sobrada evidencia científica de que la vida empieza en el momento de la fecundación. Los conocimientos más actuales así lo demuestran: la genética señala que la fecundación es el momento en que se constituye la identidad Genética singular; la biología celular explica que los seres pluricelulares se constituyen a partir de una única célula inicial, el cigoto, en cuyo núcleo se encuentra la información genética que se conserva en todas las células y es la que determina la diferenciación celular. Y la embriología describe el desarrollo y revela cómo se desenvuelve sin solución de continuidad: el cigoto es la primera realidad del ser humano”.

Desde la biología celular, Richard Gardner, embriólogo de la Universidad de Oxford (Gran Bretaña), publicó en 2001 un artículo en la revista Development sobre experimentos basados en el seguimiento de unos marcadores físicos, unas gotitas de grasa, en embriones de ratones a partir del cigoto que demostraban que desde la fecundación queda marcado el plano de desarrollo del individuo, que sin interrupción se desencadenará desde ese instante a partir de la primera división celular. De las dos células, una se erige en la determinante del desarrollo de las estructuras embrionarias y la otra, de su protección.

A las mismas conclusiones llegó la doctora Magdalena Zernicka-Goetz , que en su laboratorio del Wellcome/Cancer Research en Cambridge (Gran Bretaña), utilizó fluorocromos de distintos colores para seguir el desarrollo embrionario. A partir de esta experiencia publicó también en la revista Development unas demostrativas imágenes, que no dejan lugar a dudas, sobre los diferentes papeles que ya tienen asignados las dos células hijas tras la primera segmentación del cigoto.

 

De este modo, Zernicka-Goetz concluyó que en la primera división celular ya existe una memoria de nuestra vida.  

 

Los experimentos de Gardner y Zernicka Goetz demuestran muy claramente la existencia de vida propia en el embrión de una célula y que esa célula tiene una identidad genética propia (dicho con otras palabras, que es distinto al de sus dos progenitores).

El 13 de mayo de 2004, la prestigiosa revista Nature reprodujo un trabajo del doctor Steven Krawetz y su equipo de la Facultad de Medicina de la Universidad del Estado de Wayne (Estados Unidos), que demuestra la existencia de ARN-mensajero procedente del espermatozoide en ovocitos recién fecundados. El hallazgo de las moléculas de expresión de los genes de origen paterno indica que la actividad genética tras la fecundación es inmediata y que en ella participan genes de ambos gametos.

Y sostiene que es cierto que antes del embrión no podemos hablar de una nueva vida, ya que antes del embrión no hay más que gametos. "Lo que sí queda claro es que el desarrollo de un ser humano tiene un comienzo que es el momento de la fecundación y un final, que es la muerte del individuo".

“En una primera aproximación me atrevería a afirmar rotundamente que para la biología un embrión es una realidad viva: es un ente vivo en las primeras etapas de su desarrollo”, dijo Nicolás Jouve De la Barreda, quien es  doctor en Ciencias Biológicas y catedrático de Genética de las universidades politécnica de Madrid, Complutense, Bilbao y Córdoba (España), entre algunas.

“El embarazo humano comienza con la fusión de un óvulo y un espermatozoide”, dijo Bruce Carlson, profesor y Jefe del departamento de Anatomía y Biología Celular de la Universidad de Michigan y con una extensa trayectoria en Europa y Ocenía. Concepto similar otros científicos reconocidos, como Tomas Sadler,  profesor de Biología Celular y Anatomía de la Universidad de Carolina del Norte, y William James  Larson, profesor de Biología Celular, Neurobiología y Anatomía de la Universidad de Cincinnati, que fueron nombrados como referentes científicos en debates sobre este tema en recintos legislativos de varias naciones que lo debatieron.

El diccionario de la Real Academia Española también reconoce el concebir como inicio de la vida: tiene cuatro significados y una de ellas es “quedar preñada” (muy gallega y al grano, por cierto):

En Mendoza, una de las voces más autorizadas en biología molecular es Laura Vargas Roig, doctora en medicina, investigadora del CONICET y profesora de la UNCuyo, entre otros:

“La vida empieza con la concepción entendida como sinónimo de fecundación (y no como sinónimo de implantación, como dice por ejemplo la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva). La ética y el juramento médico defienden al niño por nacer y toda vida”.

 

Todos los libros de Embriología Humana avalan el inicio de la vida de un ser humano desde la fecundación. También la Academia Nacional de Medicina y el Juramento profesional que hacemos los médicos".

 

Estos argumentos científicos dan pie para el siguiente planteo que la misma lógica lo resuelve: todos los que nacieron fueron concebidos y todos los que no fueron concebidos jamás nacieron.

El siguiente PPT explica con detalle los argumentos científicos sobre el inicio de la vida desde la fecundación:
 

 
 

El embrión concebido tiene vida y si sobrevive el tiempo de gestación sin intervención humana, entonces nacerá. Para adquirir derechos, el ser necesita tener la categoría de “persona”. Y allí está el problema: en el marco legal existe un conjunto de contradicciones para terminar de definir al ser concebido como persona.

Todo lo expuesto lleva a decir que el cuándo empieza la vida es más que un debate con más evidencias científicas que religiosas. Si bien los avances científicos confirman cada vez más que la vida nace desde la concepción, lo que aún no está cerrado es la parte jurídica, es decir, el darle la categoría de persona al ser que empieza la vida.

“La Constitución Argentina no contiene una norma expresa sobre el derecho a la vida, pero nadie duda –y mucho menos si se contempla la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia- que está incluida entre los derechos implícitos o no enumerados del artículo 33”, afirmó hace un tiempo el reconocido constitucionalista Germán Bidart Campos.

Si bien desde 1922, el artículo 86 del Código Penal permite el aborto en algunos casos, hay que tener en cuenta que en ese año aún no existía normas que protegen la vida desde el mismo inicio, como la Declaración Universal de los Derechos del Niño, la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño (1959), la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (1948), la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), la Convención Americana sobre Derechos Humanos (1978), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1976). Inclusive la Constitución de Mendoza de 1916 ha consagrado el derecho de los habitantes de defender su vida y el deber del Estado de protegerla. 

A la vez, el Código Civil que hoy rige, en el artículo 70, dispone que "desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas".

El sentido de esta discusión

Un ser con vida que desde lo jurídico no es persona no tiene ningún derecho, empezando por el derecho a la vida.  Y esa es la gran discusión. De allí que si se decidiera trasladar, aunque sea por unos minutos, el inicio del embrión como “persona” da pie para la intervención humana, con fines como curar una enfermedad o bien, sacarse de encima a ese individuo que se gesta porque su madre lo desea o porque fue presionada para hacerlo. Ese lapso de tiempo entre fecundación y reconocer al embrión como persona es el inicio del debate del aborto, que por cierto no se limita a lo que sucede en las horas o minutos que difieren entre embrión común y embrión-persona. En este tema también la ciencia hizo su aporte:

La mayor investigación que se hizo hasta el momento sobre las consecuencias del aborto en la madre es de 2011: la doctora Priscilla Coleman y su equipo de profesionales de la Bowling Green State University (Ohio, Estados Unidos) estudiaron a 163.831 mujeres que decidieron abortar, junto a otras 713.350 mujeres que decidieron concluir su embarazo - muchos de los mismos cnsiderados "no deseados". Evaluaron el comportamiento del primer grupo durante los meses siguientes de hacerse el aborto, como también la evolución psicológica de quienes fueron mamá en el momento del parto y en los meses posteriores. Y las conclusiones fueron muy contundentes: tras un aborto aumenta 155% de riesgo de suicidio en las mujeres que se lo hicieron, 55% al 138% de probabilidades de sufrir problemas mentales,  34% problemas de ansiedad, 37% la depresión, 110% el abuso de alcohol, 220% el consumo de drogas (especialmente la marihuana) y 287% dependencia de drogas.

En concordancia con lo que afirma la Academia Nacional de Medicina, “la salud pública argentina necesita de propuestas que cuiden y protejan a la madre y a su hijo, a la vida de la mujer y a la del niño por nacer. La obligación médica es salvar a los dos, nada bueno puede derivarse para la sociedad cuando se elige a la muerte como solución. Si el aborto clandestino es un problema sanitario corresponde a las autoridades tomar las mejores medidas preventivas y curativas sin vulnerar el derecho humano fundamental a la vida y al de los profesionales médicos a respetar sus convicciones”, señaló Vargas Roig.

Sobre "las medidas preventivas y curativas" que Vargas Roig sugiere que haga el Estado está el caso de Chile, un país que no admite la interrupción de la vida del feto en ningún caso: las muertes por aborto en esa nación disminuyeron 99% en 50 años y hoy es el país de América Latina con menor mortalidad materna por abortos: 11,9 muertes por 100,000 nacidos vivos, mientras que en Argentina es 40 muertes por cada 100 mil nacidos vivos. Su la tasa de mortalidad materna se encuentra dos puntos por debajo de la de Estados Unidos. Entonces, ¿cómo logró este índice? Según el reconocido médico chileno Elard Koch, que trabaja e investiga este tema, entre las variables que han influido en el descenso de la mortalidad materna en Chile se encuentran la formación de personal calificado para la atención materno-infantil, la nutrición complementaria para mujeres embarazadas y para sus hijos, así como la limpieza de las instalaciones.

Pero el factor más importante resultó ser el nivel educativo de las mujeres. Por cada año adicional de educación de la madre, se observó una disminución correspondiente en la tasa de mortalidad materna de 29,3 por 100,000 nacidos vivos.

"El incremento del nivel educativo de la población femenina en edad reproductiva, desde 3,5 años en 1957 hasta 12 años promedio de escolaridad en la actualidad, fue un factor clave para lograr reducir 94% la mortalidad materna global y 99% la mortalidad por aborto. El incremento de las unidades obstétricas de emergencia y cuidados obstétricos especializados ha sido muy importante para reducir la mortalidad", señaló Koch en un informe publicado por la revista científica Plos One, una de las más importantes de Estados Unidos.

Más allá de que las estadísticas sean ciertas o no, lo importante es que ese país tiene una política de Estado para afrontar un asunto muy complejo de una manera más integral, en el que prevalece el criterio de salvar las dos vidas (madre y persona engendrada).

Por qué en este caso la iglesia apoya a la ciencia

La religión hace énfasis en la vida en forma integral, más que en el concepto de aborto y varios pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento reconocen la vida desde la fecundación:

“Mi embrión tus ojos lo veían. Mis huesos no te estaban ocultos cuando yo era formado en el secreto” (Salmo 139).  “La herencia del Señor son los hijos, recompensa el fruto de las entrañas” Salmo  127 126.  “Mis entrañas se alegran” (Salmo 16,9)  “Tus manos me formaron, me plasmaron. Recuerda que me hiciste como se amasa el barro y que al polvo has de devolverme” (Job, 10,8-9). "Antes de formarte en el vientre materno yo te conocía; antes de que nacieras yo te había consagrado"  (Jeremías 1,5). "Yo no sé cómo aparecisteis en mis entrañas, ni fui yo quien os regaló el espíritu y la vida, ni tampoco organicé yo los elementos de cada uno. Pues así el Creador del mundo, el que modeló al hombre en su nacimiento y proyectó el origen de todas las cosas” (2 Macabeos 7, 22/23) y ”Yo doy la muerte y doy la vida » (Deuteronomio 32, 39), "Si unos hombres se pelean, y uno de ellos atropella a una mujer embarazada y le provoca un aborto, sin que sobrevenga ninguna otra desgracia, el culpable deberá pagar la indemnización que le imponga el marido de la mujer, y el pago se hará por arbitraje. Pero si sucede una desgracia, tendrás que dar vida por vida" (Exodo 21, 22), "Jehová me llamó desde el vientre, desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en memoria” (Isaías 49, 1), "La criatura saltó de alegría en mi vientre.  Estará lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre "  (Lucas 1, 15 y 44), "Porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es" (Mateo 1, 20) (este pasaje el cristianismo lo interpreta que Jesús era una persona cuando fue engendrado (concebido).

La iglesia católica también se ha expresado del tema en las encíclicas papales, que se basan en la Biblia, Doctrina Social de la Iglesia y documentos de concilios, entre otros. Una de ellas se llama Evangelium Vitale y la escribió Juan Pablo II –del que toma textos de San Agustín y Santo Tomás de Aquino, entre otros- y un fragmento del mismo se refiere a las nuevas amenazas que recibe la vida humana y el valor de la misma:

“La eliminación de la vida naciente o terminal se enmascara también bajo una forma malentendida de altruismo y piedad humana. No se puede negar que semejante cultura de muerte, en su conjunto, manifiesta una visión de la libertad muy individualista, que acaba por ser la libertad de los « más fuertes » contra los débiles destinados a sucumbir. Con esta concepción de la libertad, la convivencia social se deteriora profundamente. Si la promoción del propio yo se entiende en términos de autonomía absoluta, se llega inevitablemente a la negación del otro, considerado como enemigo de quien defenderse”.

Hace unos días el papa Jorge Mario Bergoglio lanzó un documento llamado “La alegría del Evangelio” y allí dejó un mensaje (en el punto 213) que cierra estos argumentos religiosos:

“El ser humano es un fin en sí mismo y nunca un medio para resolver otras dificultades”.

La vida también empieza desde la concepción para los musulmanes

Osmán Amores es secretario del Centro Islámico de Mendoza y responsable de la difusión de esa religión en la provincia, que en el mundo es vivida por màs de 1.600 millones de personas. Además integra el Consejo Interreligioso de Mendoza.  

 

En lo que respecta al inicio de la vida afirma que la religión musulmana sostiene lo mismo que la iglesia católica.

 

“El Islam siempre apuesta a la vida y las familias islámicas son las que más procrean en el mundo. El aborto por causas económicas está prohibido en el Islam. Lo admite en caso de la violación o guerra antes de 120 días, sólo si la mujer ve que no la soporta, pero siempre es mejor apostar a la vida”, explica y para sustentar estas afirmaciones expresa una frase del Corán: “no tengas miedo a procrear ya que Dios os otorgará el sustento porque ciertamente Dios es el mejor sustentador”.

También afirma que el Corán “muestra las etapas del feto” y que esa religión sostiene lo que dice el profeta Muhammad acerca de que 120 días después de la concepción “desciende el ángel por voluntad de Dios e insufla en el vientre materno el espíritu con el designio divino. Y las plumas se han levantado y las tintas se han secado”, esto último lo que explica el sentido trascendente (o sobrenatural) de la vida.

Qué dice la religión judía

A diferencia del cristianismo y el islam, los judíos no tienen una postura única sobre el inicio de la vida. Así lo dio a entender a MDZ Carlos Buacof, secretario de la Sociedad Israelita de Beneficiencia de Mendoza y miembro fundador del Consejo Interreligioso de Mendoza

“El judaísmo no tiene una postura vertical y única, sino horizontal. Es antidogmático. Cada rabino se apoya en diversas fuentes con diversas explicaciones y opiniones porque toca el tema bioética, derecho a la vida, religioso y otros”, dijo y reconoció que para la tradición judía el inicio de la vida “es un tema demasiado complicado y engorroso”.

Las otras tres posturas del mundo científico

Además de la que sostiene el inicio de la vida desde el momento de la concepción también está la que afirma que la existencia empieza cuando el embrión se implanta en el útero materno, es decir, alrededor de cinco días después de la fecundación; el informe Warnock, que considera en el día 14 el embrión ya es un individuo y el criterio del filósofo español Carlos Alonso Bedate -quien integró el primer comité de Bioética de su país-, quien sostiene que a partir de la octava semana de embarazo empiezan a formarse nuevas estructuras del cuerpo, lo que permite hablar de una persona.

Lo que hay en común entre todas ellas es que el embrión comienza a gestarse cuando un espermatozoide penetra en el óvulo. A las 48 horas tiene cuatro células; a las 72, ocho; a los cinco días, 150. Entre cuatro y siete días después de la fecundación, se implanta en el útero. En el curso de la tercera semana se forma el tubo neural, génesis del sistema nervioso. Por lo tanto el problema no pasa a ser tanto cuándo hay vida, sino más bien cuando es persona.

Apuntes finales

Cuando una mujer se entera de su embarazo, el médico le informa de cuánto es el embarazo a partir del inicio del embrión. Y pese a que las ecografías 3D y las imágenes tomadas por el trabajo  de Magdalena Zernicka Goetz, entre otros, algunos especialistas en medicina reproductiva hoy siguen poniendo en duda el punto de partida de la vida, ya que el embrión sí o sí necesita desarrollarse en el útero de su madre. 

Las religiones cristiana y musulmana enfocan el asunto desde el concepto integral de vida porque el hombre y la mujer son individuos con almas, algo que no comparte la visión atea. En tanto que en la religión judía, las posturas difieren según la visión propiamente religiosa y también científica y jurídica de cada rabino. 

El problema sigue radicando en el incompleto acompañamiento jurídico de lo que la ciencia ya corroboró, es decir, darle a esa vida naciente la categoría de persona. Está claro que hace falta una profunda discusión en el que se compartan todas las visiones, pero partiendo, claro está, de las evidencias científicas, que ya hizo mucho por este tema.

La rapidez con que se discutió este tema en el Congreso durante las sesiones por la reforma del  nuevo Código Civil pone en duda si -más allá de las diferencias de opiniones- se llegó a fondo en lo que hace a la discusión científica. Un ejemplo está en lo que dijo el jefe de la bancada oficialista del Senado, Miguel Pichetto, de haber votado “por obediencia”. Al querer explicarlo sostuvo que "las cosas que son del Estado son del Estado y las que son de Dios son de Dios". Esto quiere decir que redujo la discusión científica a una visión religiosa y no al criterio científico que también sustenta lo religioso. Quizá sea una (pequeña o grande) muestra del nivel de información y conocimiento que hay en los legisladores sobre este tema.

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Opiniones (22)
24 de Octubre de 2014|07:18
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tatohe20 de Diciembre de 2013|11:41
Taty: no tengo los prejuicios del catolicismo porque no soy católico... Sí soy cristiano. No habría que confundir con dogmatismo religiosos... Pero hace mucho que le algunos post tuyos y siempre me haga la misma pregunta: ¿Quién lastimó tanto a esta muchacha? En fin; eso es lo que parece...
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taty20 de Diciembre de 2013|01:49
Todos los que opinan aquí son hombres, pletóricos de YO TENGO LA VERDAD. NO APARECIÓ MI COMENTARIO SOBRE los más de 11.000 niños muertos en Siria ni sobre que el Banco Vaticano es el principal accionista de la Beretta Holding, ¡qué pena! esa es la ética católica. De la boca para afuera la guerra es el peor de los crímenes, para adentro siguen castigando a las mujeres porque en el fondo, creo que arrastran el complejo de no poder tener hijos, mirá que bien, acabo de descubrir esto, el tema de la prohibición del aborto, parte de que no pueden controlar el tener hijos. Así como la monogamia se introdujo en la historia juntamente con la propiedad privada, porque era la única forma de mantener la propiedad por herencia (para eso había que controlar la reproducción de la mujer), los hombres arrastran esa frustración de no poder tener hijos (no pueden garantizarse la paternidad, ahora sólo por el ADN) entonces quieren castigar a la mujer, bajo la endeble figura del asesinato de esos "niños por nacer" cuando asesinan por miles cuando les conviene. Tatohe, la hipocresía es tan evidente, que clama al cielo (pero resulta que el cielo es patriarcal y machista). ¡Qué grave!
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tatohe20 de Diciembre de 2013|00:06
Y algo más, jackdariper: Decís, copio: "¿Sabés que una cosa ES "lo que es" independientemente de si la ciencia puede verlo o no?"... Y entonces, si la ciencia no lo ve ¿Cómo lo ves vos? Soberbia pura, muchacho... Y sí: toda expresión de soberbia nos lleva a fragantes contradicciones.
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tatohe20 de Diciembre de 2013|00:02
jackdariper: ¿Podrías explicarme todos los postulados científicos que mencionás...? De algunos tengo algún conocimiento, de otros no... Y otros me suenan a batifondo intelectualoide de tu parte. Lo mío es más simple: la ciencia, de acuerdo con este artículo, afirma que hay una nueva vida a partir de la fecundación... Si lo afirma la ciencia, entonces ES LO QUE ES... Y si hay una nueva vida a partir de la fecundación, EL ABORTO ES UN CRIMEN, te guste o no. Lo que sucede es que vos creés ver lo que es; pero sólo ves lo que querés ver mientras te enroscás en temas discursivos que dudo que entiendas del todo (porque algunos son simples aproximaciones), sin poder entender este simple postulado científico: LA VIDA COMIENZA CON LA FECUNDACIÓN (por ende el aborto es un asesinato y quienes lo promueven hacen apología de un crimen)
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tatohe19 de Diciembre de 2013|23:56
Taty: aquí no se han postulado dogmatismos religiosos, sino afirmaciones científicas... Tampoco se ha planteado el crimen de la guerra, pero, para que te quedes tranquila, considero que la guerra es el peor de los crímenes... Y por otra parte no creo que nadie haya planteado la posibilidad de dar rienda suelta a los resentimientos personales ni a complejos de género
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jadriandominguez19 de Diciembre de 2013|22:37
Taty, con todo respeto, e insisto que no intento agredir. Pero ese casette ya lo escuché, es una frase mas que impuesta, lo escuchas en A.M., a la cosa de V, a Rial, Fantino...........etc. etc. No te parece un razonamiento inducido? preguntate, date la posibilidad de dudar? Si la mujer quiere disponer de su cuerpo, puede hacerse una ligadura de trompas y dar rienda libre a la fiesta. Ahora si de esto depende la vida de un tercero, y es como jodido ¿no? Y si, se trata de ustedes las mujeres, porque son ustedes las que tienen ese don milagroso de dar la vida. Los hombres no podemos, aún si pudieramos construirnos, como dicen ahora, mujer.
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matipoi19 de Diciembre de 2013|21:58
taty lo q decidieron es lo mejor q le pudo pasar a esa pobre niña (y al bebe demas esta decir) contenerla y darlo en adopcion..abortar seria sumar problemas y encima matar a un inocente
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panc7319 de Diciembre de 2013|19:04
Me parece una discusión sin sentido, ya que si no tiene caracter de persona es discutir en el vacio...por ejemplo es vida humana desde la concepción, pero si no es persona que ley lo protege..Sino esta regido por la ley, son discusiones sin sentido...Y si desde lo juridico se contempla al embrión como persona, se debería acabar las técnicas de reproducción asistida o las mismas deberían transcurrir en la clandestinidad, ya que estaríamos hablando de ASESINATOS (una ridiculez). Piensen en una pareja que se ha hecho 5 tratamientos y en el 6 lograron su cometido, por lo que FALLECIERON 5 HIJOS, COMO UNA PAREJA PUEDE SEGUIR ADELANTE DESPUES DE PERDER 5 HIJOS...es sencillo, porque no eran personas, eran embriones...Y desde lo juridico seguirán siendo embriones porque es un GRAN NEGOCIO que así sea...la discusión pasará por si lo deben cubrir o no las obras sociales (ellas ya aumentaron la cuota, por las dudas), pero igual uno se debe basar en la ley que contempla este tema...
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jackdariper19 de Diciembre de 2013|18:38
tatohe ¿y por casa cómo andamos con tu ridícula afirmación de que "LO QUE ES es lo que la ciencia..." ¿Tenés idea de Física cuántica? ¿De lo que son las dimensiones? ¿Vos creés que ESTA es la única dimensión? ¿Sabés qué son los universos paralelos o multidimensionales? ¿Sabés que una cosa ES "lo que es" independientemente de si la ciencia puede verlo o no? ¿Sabés que son los principios universales? ¿Sabés que en el punto cero no hay ninguna clase de separación (ni siquiera ciencia y religión)? ¿Te planteaste alguna vez por qué "necesitás" aferrarte a una verdad como si fuera absoluta? ¿Sabés que eso proviene del miedo a no ser? ¿Sabés que por eso la gente tiene creencias?... Cuando, después de unas 200 vidas te puedas contestar a alguna de estas preguntas la seguimos. Mientras, que tengas luz para VER LO QUE ES. taty, bien ahí
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pablo opina19 de Diciembre de 2013|18:09
Dos cosas: 1-La nota es periodísticamente interesante porque se citan distintas posturas, datos, fuentes científicas y religiosas. 2-Cada vez conozco más instituciones y grupos que se interesan por ayudar a la mujer y ¿saben qué? Ellos no se debaten "si el aborto sí" o "si el aborto no", sino por qué no funcionan los mecanísmos sociales para reducir la cantidad de mujeres violadas, golpeadas, asesinadas, esclavizadas. Quienes tienen la experiencia de participar en estos grupos y conocer la realidad desde adentro, se dan cuenta de que si seguimos debatiendo sobre aborto, estamos con 50 años de retraso como sociedad. La cuestión es cómo prevenir la violencia contra la mujer desde la política pública; y cómo cada uno de nosotros damos una mano en los grupos que están en contacto con esta durísima realidad.
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