"El aborto es un bastión de lucha por la autonomía de las mujeres"

Así lo sostiene Carolina Reynoso, directora de "Yo aborto, tú abortas, todxs callamos", que se proyecta esta noche en el cine Universidad.

Yo aborto, tú abortas, todxs callamos se titula la película de Carolina Reynoso que se proyecta hoy a las 20 en el Cine Universidad (Lavalle 77, Ciudad), y en la sala estará presente la directora de este documental en el que siete mujeres de distintas edades y condiciones socioeconómicas reviven sus experiencias ante el aborto, con lo que la directora no sólo busca desmitificar esto, sino también, a partir de una toma de posición, crear conciencia sobre la necesidad de una legislación que proteja a las mujeres.

Carolina Reynoso llegó a Mendoza para acompañar la proyección de hoy del documental, y MDZ Online habló con ella acerca de las repercusiones que la película ha tenido y de situaciones que, desde distintos ámbitos, influyen para que aún no pueda ser una realidad la protección integral de la mujer.

“En la película, uno de los mitos que se trata de derrumbar es ese de que el aborto es cuestión de mujeres, y ahí es cuando hablan los Varones Antipatriarcales, y ahí ellos dicen por qué los varones se tienen que involucrar en esta lucha”, señaló Reynoso como adelanto de su película, y agregó: “Obviamente, la decisión del aborto pasa solamente por la mujer, y el varón acompaña esa decisión, pero a nivel macro, y los Varones Antiopatriarcales lo explican muy bien, creo que se tienen que involucrar en esta lucha, no sólo porque en un embarazo no deseado hay también un varón involucrado, sino porque cuando se habla de aborto se está hablando de autonomía sobre los cuerpos para abortar, pero también para vestirte como quieras, para elegir una práctica sexual que quieras, para considerarte varón o mujer”.

¿Qué impacto ha tenido la película en la gente?

En general, ha tenido una muy buena recepción. Nosotros teníamos miedo de que hubiera más manifestaciones en contra que a favor, pero la verdad es que hemos tenido buenas proyecciones, no han sido interrumpidas, y obviamente que nuestro público tiene un universo compuesto por tres sectores, el sector militante de la problemática, una parte que apoya la legalización del aborto aunque no lo milite y otra parte que es gente que no estaba muy cercana a la problemática y se acercó a verla, y muchas de esas personas me han dicho que al menos se van pensando o que han podido ver cosas que no habían pensado desde ese punto de vista. En general, ha tenido muy buena recepción, aunque hubo uno o dos que se han levantado puteando por lo bajito y se fueron, y la proyección en Tucumán tuvo que ser cerrada y con invitación.

Por ahí el grupo más paradójico es este tercero que nombrabas, porque esas personas se van pensando sobre un tema que no es invisible, además de que casi todos tenemos cerca a alguien que alguna vez se sometió a un aborto.

Totalmente, por eso nosotros elegimos hablar del derecho al aborto desde las voces de las mujeres, para que haya mayor empatía, mayor participación de este público que no estaba muy cercano a la problemática, para que pudiera sentirse identificado o sentirlo cerca por una mujer querida que haya pasado un aborto, como poder visibilizar la problemática desde ahí, desde que las mujeres abortamos desde hace mucho tiempo, que somos más de quinientas mil y que, bueno, en función de eso no tenemos que ir presas. Después, las decisiones privadas se tomarán en privado, nadie obliga a abortar a nadie, pero nosotros no queremos tampoco que nos hagan seguir un embarazo que no queremos seguir.

¿Cómo se han manifestado los grupos en contra?

La verdad es que no hemos tenido ninguna manifestación organizada, por Facebook nos han puteado de todos los colores, de manera, obviamente, muy misógina, muy violenta, muy relacionado a eso de “si te gustó bancátela”, con palabras mucho más fuertes, más agresivas, pero generalmente desde individuos, no desde organizaciones, salvo unos mails que hubo firmados por una agrupación llamada ANC, Agrupación Nacionalista Custodia. Los comentarios han sido como muy básicos, pero en mí el único efecto que tuvieron fue reafirmarme en la posición que tengo y saber que estoy luchando donde tengo que luchar, más que nada por la forma en la que lo manifiestan, porque en general no hay personas con las que se pueda discutir de manera seria sobre este tema, se van hacia la banquina, hacia la agresión.

¿Y cuál ha sido la respuesta de la clase política?

La clase política me parece que ha tenido la posición que tienen en público, en el sentido de apoyar solapadamente, salvo algunos políticos y políticas puntuales, con esto de está buenísima la película, pero no ha pasado más de eso, no se ha hecho cargo de decir está bueno que la vea más gente para poder legalizar el aborto, para que nos traccione en ese sentido. Hemos recibido algunas propuestas de declararla de interés. En la Cámara de Diputados del Congreso, de parte del diputado Carlos Raimundi, de Nuevo Encuentro, de hecho, él presentó el proyecto hace un mes más o menos, y después, de la Legislatura de la Ciudad [de Buenos Aires] también se comunicó [Virginia] González Gass, del Partido Socialista, pero cuando nos reunimos con su equipo de trabajo plantearon dudas acerca de que saliera una declaración desde la Legislatura, porque la mayoría la tiene el Pro, que está claramente en contra del aborto. Son como pequeños incentivos.

Ahora, el Senado aprobó el proyecto de nuevo Código Civil, ¿cómo choca esto con el trabajo de ustedes?

Terriblemente, es un golpe duro. El otro día me explicaban que no determina específicamente el derecho al aborto, porque el aborto tiene que ver con el Código Penal, pero sienta un sentido, un significado respecto de lo que es un embrión y lo que es una persona y demás, entonces es un tema que va en contra de todo lo que se viene militando en función del derecho al aborto y a un montón de otras cuestiones, porque tiene que ver con la autonomía de los cuerpos, por lo que excede el tema del aborto, porque estaría incidiendo además en la inseminación artificial, en un montón de temas que tienen que ver con el cuerpo de las mujeres y lo que las mujeres quieren hacer con sus cuerpos, así que va completamente en contra, y también me parece que tiene que ver con cierta pleitesía que hay desde el Gobierno hacia los católicos, con Bergoglio como papa, que tiene que ver con que van cediendo en cuestiones que tienen que ser de Estado, porque nosotros pensamos el aborto como una cuestión de salud pública y de justicia social. Esto deja que creencias religiosas que deben ser individuales y privadas tengan incidencia sobre políticas públicas, y eso se está notando cada vez más.

¿La elección de un papa argentino echó atrás años de lucha por los derechos de las mujeres?

Totalmente. Yo creo que echó atrás años de lucha pero también creo que esto nos tiene que poner en la calle, y más en guardia para poder salir a no perder cosas ganadas y redoblar la apuesta. Me parece que todas las organizaciones sociales tenemos que salir a la calle a militar esto, a decir que al Código Civil no lo vamos a aceptar, como no vamos a aceptar que haya un montón de avasallamientos sobre derechos, algunos ganados y otros en plena lucha. Tenemos que poner el cuerpo más que nunca.

A propósito de cuerpo, ¿por dónde se trabaja para que el cuerpo de la mujer no siga siendo considerado un objeto?

Eso tiene muchas aristas. La otra vez discutíamos qué era la revolución feminista, y una compañera me decía que la lucha de clases también es importante. Sí, la revolución feminista incluye todo eso, incluye la lucha contra el patriarcado y el capitalismo, que son un sistema, no pueden vivir uno sin el otro, por eso el tema del aborto es un bastión de lucha para ganar la autonomía sobre los cuerpos de las mujeres, y para eso tiene que haber una revolución simbólica a nivel social, que tiene que hacer que se cambie la mentalidad acerca de qué significan las mujeres para esta sociedad, revolucionar el tema de la maternidad como un mandato, lo de al servicio de qué estamos las mujeres, lo de la triple jornada que hacemos cuando decidimos ser madres y también tenemos jornadas laborales externas además de jornadas laborales dentro de la casa, y para eso hay una responsabilidad de aquellos que generamos bienes simbólicos, ya sea desde el arte o desde el periodismo. Tenemos que traccionar en ese sentido, en cambiar la idea que se tiene sobre las mujeres, de multiplicar la diversidad que puede tener y elegir una mujer, y me parece que en eso tenemos mucho que ver quienes tenemos la posibilidad de generar bienes masivos para que se empiecen a cambiar estos estereotipos y a partir de ahí exigirle a la clase política que lleve adelante determinadas políticas.

Mira a continuación el trailer de Yo aborto, tú abortas, todxs callamos.

 

Alejandro Frias

Opiniones (3)
9 de Diciembre de 2016|23:35
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9 de Diciembre de 2016|23:35
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  1. Estas no son mujeres... son una verguenza... Si no querés embrazarte pensá en un método adecuado... Matar a una persona no es la solucion... es algo aberrante.
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  2. El aborto es el asesinato de un niño. Quien asesina es un asesino.
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  3. ABORTAR ES MATAR A UN INOCENTE.
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