Deportes

Presente y futuro sombrío del rugby mendocino

El rugby de Mendoza está muy mal. El resultado del sábado pasado contra Buenos Aires es un fiel reflejo de lo afirmado.

El rugby de Mendoza está mal, muy mal.

El resultado del sábado pasado contra Buenos Aires por la primera fecha del Campeonato Argentino ( 7 – 73 ) es un fiel reflejo de lo afirmado.

Breve análisis histórico

Haciendo memoria y recordando la performance de nuestro seleccionado provincial en el pasado reciente, podemos destacar la calidad de nuestro juego en las décadas de los '70 , los '80 y los '90 del siglo pasado, tanto a nivel nacional como internacional.

El año 2004 fue testigo de la mayor actuación de nuestro primer equipo, coronándose campeón argentino por primera vez en su historia.

Han pasado sólo nueve años de aquella hazaña rugbística, y encontramos que será muy difícil, por no decir imposible, reeditarla.

Lo cierto es que el nivel rugbístico provincial se ha nivelado, pero lamentablemente hacia abajo. En nuestro torneo local todos pierden y le ganan a todos.

Eso no es lógico, ya que el rugby es uno de los deportes en que la lógica se impone: el mejor le gana al peor. No existen los batacazos.

También podemos afirmar, siguiendo con el revisionismo histórico, que habitualmente nuestro seleccionado tenía mejor nivel de juego que el de los clubes individualmente. Era notable observar que sumando jugadores de distintos clubes, se conseguía ensamblar un equipo competitivo, y muy superior a lo que la realidad local podía ofrecer.

Hace varios años que dicha realidad no se da .Todo lo contrario: nuestro primer equipo hoy es un fiel reflejo de lo que vemos todos los fines de semana en nuestras canchas.

Son muchas las causas que interactúan  y que podrían explicar la preocupante realidad actual.

Invitación a la participación

Será interesante hacer una análisis profundo y meditado en sucesivas notas que tratarán de desentrañar, lo más detalladamente posible, porque estamos como estamos. Desde este medio invitaremos a generar un debate profundo, amplio y participativo, para que todos los integrantes de la gran familia del rugby mendocino puedan hacer sus aportes .Tal vez entre todos encontraremos la luz al final del túnel.

La otra cara de la moneda

Cuando estaba por iniciar el partido entra Mendoza y Buenos Aires, las cámaras de ESPN mostraban los rostros de los entrenadores del seleccionado porteño. Cuando nos dimos cuenta que ellos eran Marcelo "Tano" Lofreda , los hermanos Fernández Miranda, el "Yanqui" Martin y otros, imaginamos inmediatamente que Buenos Aires iba a presentar un equipo muy sólido, dinámico y fundamentalmente dotado de un rugby moderno y serio.

Lo que también sorprendió fue lo ambicioso de su planteo: a los 2 minutos de juego, con un penal su favor, optaron por buscar la hilera en vez de patear a los palos desde una posición muy factible, teniendo en cuenta la efectividad de su pateador (Gutiérrez Taboada).

No nos equivocaríamos si aseveramos que ellos (los entrenadores) son la mejor opción que hoy tiene el rugby argentino para entrenar a su primer equipo: Los Pumas.

Asimetrías numéricas

No es justo comparar al rugby porteño con el mendocino, ya que la asimetría numérica que muestran la cantidad de jugadores que tienen federados unos y otros demuestran simplemente las reales posibilidades de unos y otros.

El problema es que en el pasado reciente esa asimetría también existía, siendo igual de negativa para Mendoza, y sin embargo los cuyanos pudieron vencer a Buenos Aires en numerosas ocasiones o al menos competir dignamente de acuerdo a las potencialidades numéricas y técnicas de unos y otros.

Hoy estamos tan lejos, que cuesta imaginar cómo podríamos hacer para recuperar el esplendor de épocas no tan lejanas.

Profesionalismo y amateurismo

El rugby internacional se ha profesionalizado en extremo y sus dirigentes, entrenadores y jugadores han ido evolucionando en ese camino hasta llegar a los niveles de excelencia que el juego de hoy muestra a diario en las múltiples competencias internacionales de las cuales somos testigos.

El rugby argentino vive una dualidad que lo tiene atrapado y lo que es peor, desconcertado.

La base de la pirámide del rugby argentino está constituida por jugadores totalmente amateurs.

La cúspide (Los Pumas) son totalmente profesionales siendo amplísima mayoría los que juegan el rugby súper profesional europeo.

También hay un escalón más abajo en dicha pirámide que sostiene a jugadores semi-profesionales (Jaguares, Pampas, Pladar).

El rugby mendocino es totalmente amateur, igual que las otras provincias, pero evidentemente desactualizado y desinformado.

Es incomprensible, ya que el conocimiento técnico y táctico está a disposición de quién lo requiera. La IRB (la FIFA del rugby) ha implementado, patrocinado y distribuido programas de difusión y promoción del juego a los que Mendoza tiene acceso pleno, directo e inmediato. ¿Por qué será que en nuestra Provincia no aprovechamos tanta riqueza informativa disponible? Es un buen interrogante a desentrañar.

Lo que se viene

Nuestro seleccionado tendrá que enfrentar dos semanas muy difíciles por venir. Tendrá que trabajar muy duro desde lo anímico, técnico y físico para mejorar y evitar el peligro de la permanencia en la categoría.

Los jugadores del seleccionado dieron lo que pudieron, siendo apenas destacable el empeño y la actitud de algunos como Pablo Viazzo y el joven Andrés Baeck.

Tendrán que sacar fuerzas de flaquezas y desparramar mucho amor propio para dar vuelta esta preocupante realidad

Los entrenadores tendrán que hacer un esfuerzo superior para preparar y motivar al equipo ante los inminentes desafíos de la zona: Rosario y Mar del Plata.

Finalmente y tal vez lo mas importante, los dirigentes de la URC deberán meditar seriamente acerca de dónde estamos y por qué y preguntarse si están preparados y/o son capaces de conducir este barco que se ve peligrosamente escorado.

Un baño de humildad y autocrítica es aconsejable para que analicen en profundidad si están a la altura de las cirscuntancias, porque si no es así, deberían dar un paso al costado por el bien del rugby mendocino.

Opiniones (9)
23 de enero de 2018 | 07:28
10
ERROR
23 de enero de 2018 | 07:28
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Simple. No son competitivos. Son perdedores natos y no les importa. Es como juntarse a jugar al dominó entre jubilados, todo muy lindo, pero no sirve para nada. El sólo mirarlos da lástima, cero preparación física, son un desastre, todos gordos panzones fofos y encima se la creen. ¿Nadie se preguntó en los últimos años por qué tantos rugbiers se peleaban con todo el mundo en los boliches y en las calles? No tienen los valores que pregonan. Hipocresía pura.
    9
  2. nos estara pasando como a Los Pumas en el Championship.... Estamos a otro nivel, acostumbremonos a perder?
    8
  3. Quizas el análisis y los demas realizados en las otras notas sean en cierto sentido ciertos. Debemos volver a la epoca de los Miguel (Bertranou y Ruiz), del Artista Andia, el Fofi Pontino, Marquitos Baeck, el Master Silvestre... Poniendo a esa gente a trabajar indudablemente nuestro rugby crecera. No se trata de profesionales vs amateurs ni cuestionar Pladar u otros planes. Vemos que el rugby de Mar del Plata, Alto Valle y algunos mas estan creciendo, de a poco, pero creciendo mientras nosotros nos hundimos cada vez mas. Finalmente, no es cierto que todos somos culpables del nivel de rugby de Mendoza, hay claros e identificables responsables....nos es mas facil largarnos a la aventura sin asidero de poner al Fede Mendez como candidato a presidente....
    7
  4. Totalmente de acuerdo con Tomas V. El rugby mendocino no está para pelearle a los profesionales. Volvemos a la época de Federico Méndez puteando porque Los Pumas se comían 91 contra los All Blacks. O cambiamos la estructura y nos profesionalizamos o no le exigimos nada al rugby cuyano. No digo que ninguno de los dos esté mal. Cada uno tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Pero no le pidamos a un rugby de amigos, de asado, de tercer tiempo que le juegue de igual a igual a Tucumán, Rosario o Buenos Aires.
    6
  5. A esta altura de las circunstancias estimo que es irrelevante saber quién tiene la razón, o bien quién es el "padre de la derrota". La situación del rugby no es ajena a la de otros deportes. Juego al rugby y tengo un hijo que juega al rugby y he empezado a notar que nuestro querido juego está comenzando a tomar disvalores propios de otro deporte. Padres de chicos de M7 que exigen, que gritan a sus hijos desde afuera de la cancha y no los dejan "disfrutar" del partido. Entrenadores exitistas que por ganar un partido meten o sacar a un jugador, sin tener en cuenta que lo importante a esas edades es formar valores y enseñar a jugar al rugby. Nada más. Esto es una muestra de cómo estamos y hacia donde vamos. Lo importante es preservar la filosofía, los valores, el club. El club es la base de la riqueza del rugby argentino. En países como Chile, nos envidian (sanamente) la fortaleza que tiene nuestro rugby en ese sentido. También es cierto que hay que aggiornarse a los tiempos que corren y a lo que el rugby de hoy demanda a dirigentes, entrenadores, jugadores, etc. Cuando mi viejo jugaba al rugby no iban al gimnasio, se entrenaban una vez a la semana, no habia Gatorade (tomagan agua con limón y se metian un terrón de azúcar en el bolsillo del pantalón), no había manager, etc. Y todo esto no es mejor ni peor. Es distinto. Por todo esto, creo que todos tenemos responsabilidad en la situación del rugby mendocino actual. Ahora bien, no me preocuparia por los resultados si por el contrario existe una base sólida, respetuosa de la filosofía del rugby, del árbitro, del contrario. Ahora, si al rugby le sacamos eso, nada queda. Es un deporte más, como cualquier otro.
    5
  6. Me parece que, si bien el que escribe tiene razón en muchas cosas, estamos considerando al rugby cuyano como algo más de lo que históricamente fue. Está bien que hubo momentos de buen juego pero el campeonato argentino se ganó una sola vez y se llegaron a 7 finales, una cantidad ínfima se compara con los resultados obtenidos por Buenos Aires o Tucumán. De hecho los tucumanos tienen más títulos que nosotros finales. A nivel equipos, nuestra provincia tiene un subcampeonato con Marista y dejemos de contar. Todo esto me lleva a pensar es que, si bien el rugby cuyano es, comparado con otros, mucho mejor, nunca fue tampoco el mejor del país y por ahí le exigimos mas de lo que realmente puede dar. Además, es posible que nosotros nos quedamos, pero tampoco pensemos que los demás no crecieron. Es cierto que hace falta un replanteo en búsqueda de crecer, pero me parece que hay que ser un poco más realista cuando vemos lo que exigimos comparado con el pasado para tener un futuro realista.
    4
  7. de acuerdo con Tomas v
    3
  8. "siendo apenas destacable el empeño y la actitud de algunos como Pablo Viazzo y el joven Andrés Baeck"??????????? En la tercera linea fue donde mas diferencia nos hicieron, no paran ni el metro via (que para solo). Y hay que sumarle que el centro de la cancha fue un colador
    2
  9. Totalmente de acuerdo con el artículo pero falta ahondar en las causas. El rugby de Mendoza es un rugby de amigos con decisiones que se toman en asados que comparten tres o cuatro personas, falta profesionalidad en la dirigencia y los jugadores están a la deriva. Si no se levanta el nivel del top 10, si no se privilegia el Torneo del Interior, no se puede pretender después que la Selección Provincial de la nada se transforme en los Sharks. Mucho dirigente debería dar el paso al costado y de los técnicos actuales también.
    1
En Imágenes