Cómo alcanzar un orgasmo leyendo clásicos

El fotógrafo y videoartista Clayton Cubitt presenta los primeros resultados de su proyecto "Histerical Literature" (Literatura histérica). Mirá el video.

 

En su proyecto "Histerical Literature" un grupo de jóvenes aparece leyendo fragmentos de grandes clásicos universales mientras fuera de foco algo o alguien las excita hasta alcanzar el orgasmo.

Clayton Cubitt, nacido en Nueva Orleans, Estados Unidos, reside en Nueva York y según declaró a la revista Vogue, donde trabaja, decidió encarar el experimento “cansado de la mojigatería de la alta cultura cuando circula por las redes sociales”.
 
El artista también figura en la planta de las revistas Rolling Stone, Vibe, The Fader, Glamour, Elle, Spin, GQ, Village Voice, Metropop, Vice y Surface. Y ha trabajado en múltiples campañas de publicidad: Converse, Nike, Eli Lilly, Saatchi&Saatchi y VSA, entre otras, reseña Pablo Chacón de la agencia Télam.
 
El video sólo es uno de los soportes que Cubitt usa para ilustrar su tesis que pretende poner en estado de discusión “al feminismo, la dualidad mente-cuerpo y el contraste entre alta cultura y sexualidad”.
 
Presentado en una caja especial con ocho performers, en cada uno puede verse a una mujer leyendo (como si lo hiciera frente al público). Pero lo que no se ve o está fuera de foco es quién o qué cosa está provocando, a medida que pasan los minutos, semejante efecto en la lectora.
 
Cubitt, con el consentimiento de sus jóvenes, trabaja con otros artistas -bajo la línea de superficie- o con un vibrador manual operado por uno de esos artistas, que el lugar común supone se lleva la parte del león. Nada más equivocado: esto es arte, no pornografía.
 
“Me preguntaba -dijo el videasta- qué pasaría si las mujeres tuvieran la oportunidad de tener una especie de conversación con ellas mismas a través de la lectura. ¿Esto permitiría la libre expresión, sin la presión de la pose?”
 
Cubitt sostiene que “deseaba grabar una fascinante batalla entre la mente y el cuerpo”. Es decir, “mezclar dos ámbitos que la sociedad tiende a ver con lentes diferentes: el arte y el sexo. Así que puse el arte en la mesa y el sexo bajo la mesa”.
 
Desde mediados del año pasado, cuando los videos empezaron a ser subidos a la web, la cuenta de las visitas ha superado los 20 millones y las jóvenes Stoya, Alicia, Danielle, Stormy, Teresa, Solé, Amanda y Margaret conocen más de 15 minutos de fama. Lo que no se sabe es si el proyecto de Cubitt logró quebrar el espinazo del protestantismo anglosajón.

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