Condenan a 15 años de prisión al asesino del repartidor Carlos Passetti

La Sexta Cámara del Crimen sentenció a Cristian Gonzalo Ortiz González (25) a 15 años de prisión, encontrándolo culpable del delito de homicidio simple agravado. La condena respondió al pedido del fiscal Daniel Carniello. La defensa pedía su absolución. El condenado ultimó de un balazo en la espalda al repartidor el 25 de julio pasado.

De pie y en silencio, con las manos en su espalda y la cabeza a gachas. Así escuchó Cristian Gonzalo Ortiz González (25) la sentencia de la Sexta Cámara del Crimen, quien lo encontró culpable del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y lo condenó a 15 años de prisión efectiva. Casi en ese mismo instante, los llantos y sollozos de los familiares de Ortiz presentes en la sala se hicieron oír, mientras que un efectivo le volvía a colocar las esposas a Ortiz para llevarlo nuevamente al penal.

A diez meses de ocurrido el episodio en que el cadete y repartidor de pizzas, Carlos Passetti fue asesinado de un escopetazo en la espalda -25 de julio del 2007-, la Justicia encontró hoy a Ortiz como autor del asesinato.

El fiscal Daniel Carniello, que fue quien también instruyó la causa, había solicitado esa condena a la hora de los alegatos. El abogado defensor, en tanto –Dante Vega- había solicitado que se lo absuelva considerando que no existían certezas de que haya sido Ortiz quien efectuó el disparo y sosteniendo que las declaraciones de los testigos que comparecieron apuntaban a otro joven que acompañaba a Ortiz –un menor de 17 años- como quien efectuó el disparo y no a Ortiz. Este segundo sujeto ya había estado sospechado en la causa e, incluso, estuvo tres meses encerrado en el ex Cose mientras Carniello llevaba adelante la investigación. Sin embargo, fue sobreseído y recuperó la libertad, por lo que no puede ser juzgado nuevamente  por una causa de la que ya fue sobreseído.

Durante la jornada de hoy –segunda y última- también compareció Juan Antonio Lupo, el testigo cuya declaración fue clave durante la investigación para lograr dar con Ortiz y quien en la primera jornada se había ausentado y había presentado una nota al Tribunal, alegando que su integridad corría riesgo, al igual que la seguridad de su familia. Finalmente, teniendo que ir la policía a buscarlo a su domicilio, Lupo declaró esta mañana, dejando sentado que “yo estoy aquí obligado por la ley. No debería estar acá porque no se me han dado las garantías necesarias”.

Lupo (que vive a 80 metros de la esquina donde ocurrió el crimen y estaba saliendo a la calle en ese momento) relató nuevamente lo ocurrido, incriminando a Ortiz –como ya lo había hecho durante la instrucción- y acusándolo de haber sido quien efectuó el disparo.

En tanto, el imputado fue absuelto por falta de acusación fiscal por otra causa en la que estaba acusado de haber golpeado y amenazado con un arma de fuego a su ex novia y madre de su hija, Yésica Quiroga (17).

Se presentó Lupo

El testimonio tan esperado no pudo ser oído por los jueces Alejandro Gullé, Liliana De Paolis Aymerich y Alejandro Brizuela durante la primera jornada, el viernes pasado. Sin embargo, ante la insistencia del tribunal y de ambas partes –fiscalía y defensa-, la fuerza pública se presentó esta mañana en el domicilio del testigo clave y lo trasladaron al edificio de Tribunales.

Y fue el primer testigo de la segunda jornada. Pasadas las 10, el fiscal Carniello manifestó que el propio Lupo había solicitado que el imputado no se encuentre presente en la sala al momento de prestar declaración, por lo que –tomando todos los recaudos necesarios para no  cruzarse en ningún momento- los efectivos que custodiaban a Ortiz lo sacaron de la sala y luego Lupo ingresó.

Después de aclarar que sólo estaba ahí porque lo había ido a buscar la policía, comenzó con el relató de los hechos. Explicó que esa noche, justo en el momento del homicidio, él y su hijo se disponían a guardar la camioneta y que sintieron el estruendo en la calle. “Al escuchar la explosión no salimos de la casa”, destacó el hombre, quien dijo que se asomó y vio que a unos metros de la esquina de Murialdo y Pedro del Castillo había movimiento y luego dos sujetos –uno alto (Ortiz) y otro más bien pequeño (el menor de 17 años) - salía corriendo en dirección hacia donde estaba su casa, destacando que a unos 50 metros de su vivienda, el mayor trató de entrar a una casa –donde vivía Cristian González, primo del imputado-, pero que no pudo entrar porque le habían cerrado la puerta.

“El más chico iba delante y justo cuando estaba a la altura de mi casa, se da vuelta y le dice: ‘¡Vení, vení!’, llamando al que iba más atrás”, destacó y agregó que no logró ver si llevaban algo en sus manos, aunque destacó que –por el movimiento que hacía al correr-, se apreciaba que el más chico llevaba las manos libres, mientras que el mayor no las movía y las llevaba tiesas.

También destacó que cuando pasaron frente a su casa esa noche, logró identificar que el más alto llevaba unos joggings de color gris, los mismos que llevaba Ortiz cuando durante la tarde del 25 de julio los vio caminar por la vereda junto a una chica de pelo teñido muy claro y a un bebé.

Asimismo, Lupo habló de un tercer sujeto –del que no había hablado en su primera declaración, aunque destacó que estaba seguro que había un tercero- que también estaba en la esquina y se fue corriendo, aunque en dirección norte. Sin embargo, el testigo destacó que ese tercer sujeto salió corriendo más tarde que los otros dos, cuando la pareja que pasó frente a su vivienda ya se había alejado 100 metros de la esquina del asesinato, y agregó que no alcanzó a distinguirlo bien.

Sobre su miedo y las amenazas recibidas, el testigo explicó que desde un primer momento tuvo temor de declarar por posibles represalias. “Yo vi como el chico más alto que acababa de pasar delante de mí se metió en la casa de los González después, y le dije eso a un policía. Me preguntaron si iba a declarar y yo les dije que no, que tenía miedo, pero que de igual manera ya había aportado todo lo que sabía. Sin embargo me insistieron y un ayudante fiscal me dijo que era necesario que declare para que pueda hacerse un allanamiento, garantizándome que eso iba a quedar ahí”, explicó.

En relación a las amenazas, desligó a la familia de Ortiz, indicando que “en ningún momento hemos dicho (familia) que las amenazas sean de familiares del imputado”, aunque sí destacó que sospecha de allegados de Ortiz. Y también admitió que en alguna oportunidad dijo temer por la situación, ya que la familia del imputado vive prácticamente en frente de donde él vive.

Amenazas verbales a la hija de Lupo –“A vos te vamos a dar vuelta”- y un mensaje anónimo en el contestador del teléfono –“Lupo te vamos a matar, hijo de puta”- fueron algunas de las advertencias que Lupo dijo haber recibido.

La declaración del imputado

Una vez finalizada la declaración del testigo clave, se lo retiró de la sala y volvió Ortiz –nuevamente evitando que se crucen-. Allí Gullé le hizo un breve resumen al imputado de lo que acababa de declarar Lupo, al tiempo que le comunicó a Vega que no daría lugar a dos pedidos que había hecho ni bien empezó el debate: que comparezcan como testigos la madre del joven de 17 años y a la actual novia de Ortiz. De acuerdo al criterio del tribunal, la primera de estas no aportaría nada nuevo a la causa, mientras que la novia –Ayelén Araujo (21)- ya había tenido la posibilidad de declarar el viernes fuera del juramento y sin que se tenga en cuenta lo que aporte –Carniello la imputó por encubrimiento en esa misma causa- y ella se negó a hacerlo.

Antes de los alegatos, Vega propuso a los magistrados una nueva prueba: la declaración del propio imputado.

Con las muñecas liberadas, Ortiz abandonó el banquillo de los acusados y se sentó frente a los jueces para dar su versión de los hechos. De acuerdo a lo relatado por el propio Ortiz, esa tarde él había ido a lo de su primo –Cristian González- y, cerca de las 20, llegó el joven de 17 años, a quien Ortiz acusaría como el asesino durante su relato.

“Estábamos tomando la mediatarde y tratando de arreglar la antena de un televisor cuando llegó Emanuel (el menor). Apenas entró nos contó que había tenido unos problemas con unos chicos cuidacoches que estaba en la plaza de Murialdo”, destacó Ortiz.

De acuerdo a lo relatado por Ortiz, así estuvieron toda la tarde, escuchando música, y cerca de las 23.30 el menor les dijo que debía irse porque se le hacía tarde y al otro día debía trabajar. Pero antes de irse, se encerró en la pieza con su primo y ese sería el momento en que le prestó el arma, que la familia González tenía “porque tenían una finca”, según explicó Ortiz.

Por pedido de Emanuel, Ortiz y González lo acompañaron a tomarse el micro y, según sostuvo Ortiz, cuando estaba en la calle el menor vio venir a Passetti en la moto y se les adelantó, parándose en medio de la calle con la idea de obstruir el paso. Como la víctima lo esquivó, fue en ese momento en que el chico le disparó.

Según el imputado, Emanuel llevaba el arma oculta en un chaleco y la sacó para dispararle a Passetti y luego la guardó. Los tres salieron corriendo, ellos dos juntos, y su primo en otra dirección.

“Cuando íbamos corriendo, le dije: ‘¿Qué hiciste, pelotudo?, mirá el moco que te mandaste’, y él me dijo que no pasaba nada”, agregó Ortiz, quien dijo que sólo acompañó a Emanuel una cuadra más y, tras discutir, volvió a lo de su primo, siendo su amigo quien se quedó con el arma. “No me sentía culpable de lo que pasó, por eso fue que volví a lo de mi primo”, sentenció Ortiz.

Lo llamativo es que la versión aportada esta mañana difiere con la que le dio a Carniello durante la investigación. Ante esta particularidad, Ortiz dijo que la primera declaración era falsa y que formaba parte de una estrategia ideada por su primer abogado, quien le había dicho que sostenga que mientras todo eso ocurrió, él estaba dentro de la casa de su primo y nunca había salido, sino que su joven amigo iba acompañado por otras personas.

Los alegatos

Con dos versiones claramente marcadas –la del menor de 17 años (declaró el viernes), afirmada por la declaración de Lupo- y la del propio Ortiz –con el sustento de una mujer que el viernes dijo haber estado esperando un colectivo a unos metros del lugar y vio todo-, llegó la hora de los alegatos.

Quien primero alegó fue Carniello, quien destacó que entre lo declarado por el joven de 17 años y Ortiz –ambos testigos de la defensa- habían muchas cosas en común, incluyendo palabras y construcciones, y que solamente cambiaba el autor del disparo, donde se acusaban mutuamente.  El fiscal también destacó que, considerando las dimensiones del menor y las del arma, era prácticamente imposible que la haya llevado oculta debajo de un chaleco.

Para el final dejó la prueba referida al pantalón que llevaba Ortiz esa noche, que tenía una mancha de sangre, por lo que calificó de “incoherente” la declaración de Ortiz y sostuvo que él es “plenamente responsable” del hecho que se le imputa.

Por esto fue que pidió la pena de 15 años  de prisión efectiva y que se le inicie una compulsa por falso testimonio a la mujer que dijo haber estado esperando el colectivo esa noche en la zona de disparo, pese a que nadie –ni Ortiz ni su amigo- dijeron haberla visto. Finalmente, el tribunal hizo lugar al pedido de Carniello.

Vega, en tanto, había pedido la absolución de su defendido, al considerar que la única explicación razonable sobre lo sucedido la había aportado él y también consideró algunas equivocaciones en la instrucción del fiscal especial, como por ejemplo que sólo haya imputado a Ortiz y no a su primo –dueño del arma- ni a su amigo Emanuel, a quien consideraba autor del disparo.    
Opiniones (10)
19 de agosto de 2017 | 14:19
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19 de agosto de 2017 | 14:19
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  1. 15 AÑOS por matar a alguien y por la espalda de un escopetazo? Porque no le dan perpetua, silla electrica, paredo, o colgarlo de una plaza publica? A ver si le aumentan los sueldos a los jueces, asi hacen bien su trabajo.
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  2. Ojala fueran 15 años,acuerdense que en poco tiempo esta otra vez en la calle. Empiezan con la buena conducta ,los indultos del gobernador a fin de año,y no se cuantas pavadas mas,yo lo hubiese mandado a la slla electrica.
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  3. la verdad es que no puedo entender una cosa, tengo un familiar lejano, que hace un par de años lo detuvieron porque alcoholizado junto a otra persona, robaron y luego en su huida se tirotearon con la policia. ¿ pero no mataron, ni hirieron a nadie?, PERO resulta que en el juicio le dieron 9, SI nueve años de prision, Y a este ASESINO, que mato por la espalda le TOCAN solamente 15 años, y a los otros dos sinverguenzas, RATAS, que despues salieron corriendo a esconderse, el señor fiscal no los puede inputar y quedan libres, es como para creer que hubo algun arreglo medio espurio, CADA DIA ESTOY MAS CONVENCIDO QUE LOS SEÑORES JUECES Y LOS FISCALES JUNTO A LOS SEÑORES ABOGADOS NO QUIERN QUE LA DELINCUENCIA SE TERMINE POR BIEN PROPIO
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  4. SI BIEN SE DIO CON LA CONDENA DE UNO DE LOS RESPONSABLES DEL BRUTAL ASESINATO LAMENTABLEMENTE LOS OTROS DOS SUJETOS QUE INTERVINIERON EN EL HECHO QUEDARON EN LIBERTAD POR FALTA DE PRUEBAS
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  5. SRES. LEGISLADORES POR FAVOR, URGENTE REFORMA AL CODIGO PENAL, PORQUE NO CAMBIAN LAS PENAS SI NO SE HACEN REFORMAS EN LAS LEYES. DONDE QUEDA LA DIGNIDAD HUMANA DESPUES DE SENTENCIAS COMO ESTAS Y OTRAS, SI ES CIERTO QUE LA VIDA NO SE DEVUELVE, PERO AL MENOS QUE EN VERDAD PURGUE EL QUE DELINQUE .-
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  6. SR. CARNIELLO, CON MI DEBIDO RESPETO, 15 AÑOS, POR ASESINAR A UN SER HUMANO POR LA ESPALDA, Y SI HUBIERA SIDO SU HIJO. EN CONFIANZA, HAGASE UN FAVOR A SI MISMO Y AL PUEBLO DE MENDOZA, VA-YA-SE , MAS CLARITO::: DI - MI - TA. POR ETICA PROFESIONAL. AQUI EN EUROPA IBAS A DURAR COMO FISCAL---- LO QUE DURA UN PERRO EN MISA.
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  7. 15 AÑITOS NADA MAS, PRECIO DE GANGA VERDAD, ¿ESTAMOS DE REBAJAS NO? EN ARGENTINA LA VIDA DE UN SER HUMANO NO VALE NADA, EN EL TERCER MUNDO LA VIDA NO VALE NADA. JUECES DE PACOTILLA. HAY QUE REBAJAR LA EDAD PENAL A LOS 16 AÑOS, Y UNA REEFORMA EN PROFUNDIDAD DEL CODIGO PENAL, SI QUEREMOS SER UN PAIS EN SERIO.
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  8. Si son 10, 20 ó 35, creo que lo importante es que se haya hecho justicia, se lo encontrara culpable y en definitiva no quedase impune semejante aberración contra la vida de un inocente. También es para destacar lo del testigo, que situación, la verdad que tiene tanto para perder y pensar que solo fue por declarar lo que vió y de esta forma permitir que el hecho se esclareciera. Ojalá se le de el apoyo suficiente, tanto a él como a quienes alguna vez les toque pasar por lo mismo.
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  9. No creo que la vida de esta persona se purgue con tan pocos años, pero ojalá sea lo mejor que se pudo hacer. Y la familia: quisisera cree que no lloran porque va a la cárcel sino por su parte de responsabilidad en tener un hijo delincuente. Bueno yo lloraria por eso, pero si la misma familia amenazaba al testigo...
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  10. crei que el Fiscal le solicitaria a la camara la pena de 25 años o mas ya que lo mato por la espalda y a sangre fria, pero..................!!!!! ES LAMENTABLE QUE EL DR CARNIELO SOLICITARA ESA PENA Y POR DESGRACIA LA CAMARA NO PUDO APLICAR MAS DE LO QUE SOLICITA EL FISCAL . CONFIO QUE EN UNOS AÑOS MAS TENDREMOS UNA JUSTICIA MEJOR
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