A 150 años del primer ferrocarril argentino, el Gobierno busca recuperar los trenes

Con motivo del aniversario del viaje inaugural de la formación “La Porteña”, el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, informará en un congreso sobre los avances en el sector. Uno de los objetivos de la Nación es volver a poner a pleno la red ferroviaria para la ciudadanía y el proceso productivo.

El Gobierno busca reactivar la red ferroviaria, cuya desarticulación iniciada a comienzos de la década de los 60 se profundizó 30 años más tarde con un proceso de privatizaciones que fracasó y el cierre de ramales del interior del país, al cumplirse 150 años desde que comenzó a circular el ferrocarril en la Argentina.

Uno de los objetivos del presidente Néstor Kirchner es la recuperación del ferrocarril para la ciudadanía y el proceso productivo, por lo que en 2004 lanzó el Plan de Inversiones Ferroviarias (PLANINFER) y el 28 de diciembre de 2005 presentó el Plan Integral Ferroviario de obras que está en marcha.

El secretario de Transporte, Ricardo Jaime, informará este jueves sobre estos avances en el "XXI Congreso Panamericano de Ferrocariles" que se inaugura en Buenos Aires, en coincidencia con el 150 aniversario de la circulación del primer tren en el país.

Este jueves se cumplen 150 años del viaje de la formación remolcada por "La Porteña", cuando el 30 de agosto de 1857 unió la Estación del Parque (Teatro Colón) y Plaza Miserere.

El ferrocarril, que durante la primera mitad del siglo XX fue la columna vertebral del transporte del país, tiene hoy graves falencias, consecuencia de muchos años de desinversión y falta de planificación oficial.

El Plan diseñado por el Ministerio de Planificación, en 2004, incluye la electrificación integral de las ex líneas Belgano Norte y Belgrano Sur, así como en los ramales ex Sarmiento y Bartolomé Mitre, cuyos trenes son traccionadas aún por locomotoras diesel.

La preocupación por las malas prestaciones de algunos servicios, que ponían en riego la seguridad de los pasajeros llevó al Gobierno a retirar la concesión a la empresa Metropolitano, del Grupo de Sergio Taselli, del ex Ferrocarril San Martín en el 2005; y de las ex Roca y Belgrano Sur, en 2007.

Los servicios de larga distancia también son una prioridad, y el Gobierno anunció la construcción de dos servicios de alta velocidad: uno para el corredor Buenos Aires-Rosario-Córdoba (en proceso de licitación) y otro entre Buenos Aires y Mar del Plata.

El Plan de recuperación del ferrocarril incluye además obras de infraestructura -ya en ejecución-, como la remodelación de estaciones, reemplazo de vías, construcción de pasos a bajo nivel, y trabajos de señalamiento y telecomuicaciones.

Otro rubro importante de ese plan es la incorporación de material rodante, que puede ser de reparación en talleres locales; de fabricación nacional, o importados, como los adquiridos a España y Portugal que ya ruedan en el ferrocarril San Martín.

Los servicios de carga concesionados tampoco recibieron la inversión necesaria y así el Belgrano Cargas, que en principio quedó en manos gremiales (mayoría de la Unión Ferroviaria) volvió al Estado. Hoy la opera una UTE entre privados.

También tuvo muchos problemas el ex Urquiza concesionado al empresario Enrique Pescarmona, quien posteriormente la transfirió a la brasileña América Latina Logística (ALL).

Debe recordarse que el desmantelamiento del sistema ferroviario se inició a comienzos de los 60, durante el gobierno de Arturo Frondizi, cuando su ministro de Economía, Alvaro Alsogaray, puso en marcha el 28 de octubre de 1961 el Plan Larkin.

Dicho plan dispuso el cierre de muchos talleres y ramales del interior, lo que provocó la destrucción de la economía de las regiones y los pueblos que el ferrocarril atravesaba y el éxodo de gran parte de sus habitantes hacia Buenos Aires.

Treinta años más tarde, en la década de los ï90, Carlos Menem llevó a cabo un proceso de privatizaciones ferroviarias y dividió esos servicios en transporte de pasajeros y de carga, pero no logró que se optimizaran esos servicios.

En el caso de los primeros, sólo hubo interesados en servicios urbanos, y así los trenes de pasajeros de larga distancia dejaron de operar. Además dispuso el cierre donde hubiera conflictos gremiales bajo el lema: "ramal que para, ramal que cierra".

Así unos 75.000 ferroviarios quedaron desocupados a lo largo del país, mientras los dirigentes gremiales no abrieron la boca en defensa de sus representados, ni de un servicio vital para el país.

El ex diputado nacional (PJ) y ex dirigente ferroviario, Lorenzo Pepe, en diálogo con Télam, rechazó "el argumento del millón de dólares diarios que aportaba el Estado y el supuesto exceso de trabajadores, utilizado para defender el proceso privatizador que lo condenó".

Puntualizó que "todo eso produjo el genocidio o liquidación ferroviaria, que provocó la muerte de 800 pueblos del interior, que se transformaron en fantasmas".

Pepe señaló que el Gobierno lleva adelante una política de subsidios para los usuarios, atento a que el servicio es utilizado por gente de bajos recursos y precisó que ese boleto -entre 0,55 y 0,75 centavos-"no existe en ninguna parte del mundo" .

A partir de mañana y hasta el 4 de septiembre, representantes de los ferrocarriles del mundo expondrán sus logros y desafíos en el "XXI Congreso Panamericano de Ferrocarriles", que se desarrollará en el predio de la Sociedad Rural (SRA), en Palermo.

Allí especialistas de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica expondrán sobre sus experiencias en el servicio ferroviario y los avances en tecnología del sector en estos últimos años.
Opiniones (0)
22 de septiembre de 2017 | 19:40
1
ERROR
22 de septiembre de 2017 | 19:40
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'
    20 de Septiembre de 2017
    Finalistas del concurso 'El fotógrafo del año de la naturaleza salvaje'