Encuentran polen de unos 20 millones de años

Estaba adosado al tórax de una abeja encerrada en ámbar.

El material encontrado ahora es una de las evidencias que argumentan una investigación publicada en la Revista Nature que trata de determinar el pasado genético de las orquídeas.

Según los científicos se trata de un fósil que vincula a las plantas con sus polinizadores.

La Revista Naure difunde en su publicación de hoy un interesante estudio en el que da cuentas de un asombroso descubrimiento que pone de manifiesto la milenaria relación que existe entre las plantas y sus agentes polinizadores. En esta ocasión, a través de la novedad detectada por un grupo de científicos que hallaron dentro de ámbar, una resina vegetal fosilizada proveniente de coníferas, una abeja del tiempo de los dinosaurios con polen adosado en su tórax.

Ese mismo polen milenario, es el que ha sido utilizado como evidencia enuna investigación en la que se trata de determinar el pasado genético de las orquídeas (Meliorchis Caribea).

El material, por el que se ha calculado su antigüedad en unos 20 millones de años, ha logrado situar el origen de esas singulares flores entre 76 y 84 millones de años, o sea, cuando aún existían los dinosaurios.

Según Santiago Ramírez, investigador de la Universidad de Harvard y director del estudio, "se trata del primer fósil de una orquídea que ofrece una imagen sin precedentes de la vinculación entre plantas y polinizadores". En efecto, el ámbar 'congela' la simbiosis entre el insecto y la planta. Los granos de polen están dispuestos de tal forma que demuestra que la abeja los estuvo cosechando, y no se le pegaron por un simple contacto durante el vuelo.

La evolución de las plantas de la familia de las orquídeas, fascinaron hace 150 años a Charles Darwin, autor de la Teoría de la Evolución. Desde entonces, los biólogos evolutivos han investigado con gran celo a estas plantas tropicales, sin lograr datar correctamente sus primeros pasos en el planeta. "Hemos construido el árbol de la familia basándonos en la secuencia del ADN que hemos encontrado en el fósil. Utilizando su edad hemos podido calibrar el reloj molecular. Y como hasta ahora ninguna otra orquídea era tan antigua, hemos calculado la edad de estas plantas a partir de la Meliorchis", aclara Santiago Ramírez.

Fuentes: Diario El Mundo / nature.com

En Imágenes