Se realizará el primer juicio oral por delitos de lesa humanidad

Tres militares, entre ellos Luciano Benjamín Menéndez, y seis civiles serían los primeros en sentarse en el banquillo de los acusados en Mendoza. Están acusados de haber participado en el asesinato del poeta Francisco Urondo, ocurrido en junio de 1976 y en la desaparición de su compañera, Alicia Raboy.

Finalmente, y después de mucho tiempo de que los organismos de Derechos Humanos lo reclamaran, en Mendoza se efectuará el primer juicio oral por delitos de lesa humanidad, pero el hecho de que sea el primero no es lo único que hace importante el caso sino que entre los acusados se encuentra Luciano Benjamín Menéndez.

La razón se debe a que en los últimos días el Juez Federal Walter Bento cerró la etapa de instrucción de la causa abriendo paso a la segunda etapa que permite que la Fiscalía y los abogados querellantes presenten sus acusaciones.

Entre los abogados querellantes se encuentra Alfredo Guevara, en representación de Javier Urondo y Pablo Salinas por el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos. Justamente éste último se mostró esperanzado de que el juicio comience en “un mes y medio o dos meses”, aunque aún no tiene fecha confirmada.

El caso Urondo se constituyó desde hace un tiempo atrás como la punta de lanza de las causas por delitos de lesa humanidad en Mendoza ya que era el más avanzado. El poeta, que formaba parte de Montoneros, llegó a Mendoza trasladado por la agrupación, en mayo de 1976.

Un mes después de su llegada, Urondo se dirigía a una “cita envenenada” en un Renault 6, acompañado de Alicia Raboy; la hija de ambos, Angela Urondo, que tenía menos de un año y otra militante a la que apodaban “Turca”.

Sin embargo, cuando llegaron al lugar de la cita, Urondo observó que la persona con la que se iban a encontrar estaba a bordo de un Ford Falcon, con miembros de las fuerzas de seguridad que se encontraban aguardando a que llegara.

Frente a esto, Urondo intentó huir y en Dorrego, el poeta frenó el auto para que ambas mujeres escaparan del lugar. La “turca” escapó corriendo, en tanto que Alicia Ruboy ingresó a un corralón en donde depositó a su hija en brazos de un hombre antes de ser detenida por los miembros de la policía y del ejército que formaban parte del operativo.

En el caso de la bebé, Angela, la pequeña fue llevada por los miembros del operativo y apareció posteriormente en Casa Cuna. Fue Teresa Listingart, madre de Alicia quien la encontró en ese lugar.

Por la muerte de Urondo están acusados seis civiles y tres militares. Ellos son: el general retirado Luciano Benjamín Menéndez, que se desempeñaba como comandante del III Cuerpo del Ejército; el coronel Tamer Yapur, segundo comandante de la VIII Brigada de Infantería de Montaña; Orlando Dopazo, jefe de Inteligencia;  el comisario general y segundo jefe del D2, Juan Agustín Oyárzabal; el sargento Celustiano Lucero; Eduardo Smaha; Armando Fernández Miranda y el sargento Luis Rodríguez. Además también deberá sentarse en el banquillo el médico Raúl Corradi, acusado de encubrimiento.

Cuando Urondo y Raboy son atrapados la suerte de ambos ya estaba marcada. En el caso del primero, el poeta fue bajado del auto a “cachazos”, lo que le provocó la muerte debido a la ferocidad de los golpes. Sin embargo, una primera hipótesis señalaba en su momento que Urondo había ingerido una pastilla de cianuro para no tener que soportar las torturas a las que sería sometido. Asimismo, Corradi que se desempeñaba como médico en Sanidad Policial, afirmó que el cuerpo de Urondo presentaba heridas de bala. Pero ambas hipótesis fueron desechadas en la autopsia hecha por el médico forense, Roberto Bringuer quien declaró que no “no había herida de arma de fuego y que en la autopsia no surge en forma alguna que Urondo hubiera ingerido cianuro u otro veneno”.

En cambio, Bringuer determinó que el deceso de Urondo fue cuestión de minutos ya que presentaba “una importante hemorragia cerebral y hundimiento de cráneo” y determinó que la causa de ellos eran “los golpes recibidos”.

Luego de que lo asesinaran, el cuerpo de Urondo fue sepultado en una fosa común del cementerio de Capital y recién fue encontrado hace seis años.

Si bien, los abogados querellantes están de acuerdo con la forma en que el juez Bento ha establecido los hechos, no están de acuerdos con la calificación.

Salinas y Guevara sostienen que se trata de un “homicidio calificado, no homicidio simple como dice Bento, porque fue con el concurso de dos o más personas”.

Los dos abogados también difieren en el caso de Raboy con Bento, ya que la causa está calificada como “privación ilegítima de la libertad”, pero Raboy se encuentra desaparecida hace treinta años. En este caso, Salinas argumenta que la mujer fue secuestrada e “ingresada en los libros del D2” y que fue asesinada justamente para ocultar la privación.

Desde los organismos de Derechos Humanos, esperan que la causa Urondo se convierta en el primer juicio oral por delitos de lesa humanidad que derive en condenas hacia los acusados, pero que al mismo tiempo acelere el resto de las causas que se encuentran en un estado de casi parálisis.
Opiniones (2)
13 de diciembre de 2017 | 19:53
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13 de diciembre de 2017 | 19:53
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  1. es muy importante que los represores sean juzgados para fortalecer la memoria Urondo quedará por siempre en la lucha del pueblo Argentino, no así los represores que quedaran en la historia sentados en el banquillo de los acusados en el juicio a las juntas y en todos los que se vienen
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  2. Una historia parcialmente contada. Como siempre para esta fecha se vuelve sobre el mismo tema y cada vez se deforma más y más con tal de justificar a los subversivos de la década del setenta que no eran precisamente hombres que luchaban con la pluma y la palabra. Por esta razón es conveniente recordar lo que pasó con Urundo. 1. Urundo murió en 1976 como combatiente de una organización ilegal que había provocado la muerte de Aramburu y de cientos de personas inocentes a lo largo de todo el país. 2. Urondo, era para entonces un montonero que por infidelidad pública a una de sus amantes fue castigado por los jefes y enviado a Mendoza a reorganizar a la agrupación local. 3. Aquí fue denunciado por Aníbal Torres que al ser descubierto por la policía %u201Ccantó%u201D los planes de Urundo: atentar con una comisaría de Dorrego. 4. Es verdad que ese día iba con dos combatientes de la organización (su nueva amante, Alicia Raboy y la turca. 5. El cuarto integrante del vehículo era una niña de 11 meses, la hija de Urondo, expuesta a la locura de sus padres que no dudaron en llevarla a una cita para planificar un atentado terrorista. Si viviera Alicia Raboy habría que a ella hacerle un juicio por poner en riesgo de vida a su hija. 6. Los tres integrantes del Renaut llevaban armas y los tres dispararon por sus ventanillas (mientras la beba era dejada en el piso del auto porque resultaba incómoda para repeler el ataque) para escapar de la persecución policial. 7. Urundo, sin posibilidades de superar la fuga, tomó una pastilla de cianuro que hizo efecto inmediato y el auto se detuvo. Las dos mujeres corrieron en busca de refugio. Alicia Raboy, no habría que dudar que utilizó a su hija como escudo, como ocurrió en otros enfrentamientos guerrilleros. 8. La %u201CTurca%u201D escapó. Roboy fue detenida y su hija fue recogida por la policía y llevada a la casa cuna donde fue retirada por la abuela materna al tanto de las acciones guerrilleras de los Urundo. 9. Los efectivos que seguían a Urundo no estaban haciendo un procedimiento rutinario. Al perseguir a los sospechosos y estos responder con fuego, es lógico que la cordura desaparezca en esas circuntancias. Fue un enfrentamiento armado y en tales situaciones extremas no hay alternativas: es un combate donde solo hay una certeza: o matás o te matan. Urundo era consciente de eso y actuó en consecuencia. 10. Que haya muerto por la pastilla de cianuro o producto de un culetazo no da pie para afirmar que fue un asesinato: Urundo murió en combate, combate irregular propio de una guerra subversiva, pero combate al fin. Por eso su camarada, José L. Mangieri lo recuerda con orgullo: Paco %u201Cno fue asesinado%u2026murió en combate, que es muy distinto a decir que fue asesinado%u2026 ".
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