El impacto de Vale en la vida de Malargüe
Más allá de las gestiones políticas y los anuncios de las autoridades, los habitantes del departamento de Malargüe sufren en carne propia la suspensión de un proyecto que prometía cambiar la vida de todos.

Desde diciembre del año pasado mucho se habla del mega proyecto minero Potasio Río Colorado, donde unos 6.800 trabajadores quedaron sobre el filo de la navaja y las subcontratistas comenzaron a dudar de sus inversiones. Sin embargo, el departamento más austral de la provincia ha sido siempre el que más repercusiones ha sentido de manera directa, por ser el lecho de esta obra.

En un principio, allá por el 2010, los malargüinos no estaban tan de acuerdo con que este millonario proyecto se concretara en su departamento, ya que los temores por la minería contaminante afloraban a flor de piel. Pero, paradójicamente, Malargüe es por naturaleza un departamento minero porque en el pasado, las principales actividades económicas eran la exploración y producción de petróleo y la minería de uranio, que en épocas de auge le dieron un cierto dinamismo a la ciudad.

Los comerciantes también tenían sus dudas, desconfiaban. Jorge Bengochea, Licenciado en Relaciones Internacionales, acompañado por dos asistentes, fueron los encargados de explicar lo que ya era un hecho. 

Una gran infraestructura, proceso del potasio, componentes del proyecto, inversión, demanda, tiempos, obras eléctricas, abastecimiento de gas, empleos, campamento para 3.600 trabajadores, abastecimiento de mercadería, el destino de los 12 millones de dólares para Malargüe y la forma cómo debían hacer las pequeñas empresas para poder participar en este proyecto fueron algunos de los puntos que se trataron.

Paralelamente, empresas de todo el país ganaban tiempo instalándose en Malargüe.

El tiempo fue pasando y hasta alumnos del secundario ya soñaban con ingresar a la mayor inversión minera en territorio argentino. “Para qué necesito el secundario si en Vale no me lo piden y ahí voy a ganar más de $10.000 durante más de 20 años”, le refutaban algunos alumnos a los docentes cuando estos intentaban concientizar sobre la importancia de estudiar.

Cuando el proyecto puso primera, el reclamo por el compre en Malargüe y puestos de trabajo para los malargüinos siempre fueron dos puntos que siempre hicieron eco en la mina.

Los comercios mejoraron sus ventas a nivel general y a modo de ejemplo, un simple quiosco que estuvo en el lugar y momento correcto, sintió de lleno el impacto de Vale, porque las combis que trasladaban a los trabajadores hasta la mina paraban justo en frente de este negocio.

Los emprendedores juntaron dinero y pusieron en marcha sus proyectos, una planta de envasado de agua compró camiones y demás insumos para estar a la altura de las circunstancias. Empresarios pidieron créditos para adquirir maquinaria pesada valuada en cerca de un millón de pesos -por máquina- y estos son solo algunos de los tantos casos.

Un cuento de hadas

La mayoría de los trabajadores nunca pensó en cobrar tanto. Un albañil que por lo general hacía changas y llegaba con lo justo a fin de mes pasó a tener un trabajo fijo en el que ganaba por mes un promedio de 8 mil pesos de bolsillo. Así el casino pasó a ser uno de los mayores atractivos. Ante esta situación, el municipio local brindó charlas sobre cómo administrar esos abultados sueldos.

Los plomeros y albañiles comenzaron a escasear en Malargüe y el que quería hacer un trabajo y requería de estos servicios, realmente tenía que lidiar con inflados presupuestos o poca prolijidad e irresponsabilidad de los que no se fueron a trabajar a la mina.

Autos y camionetas nuevas, ropa de marca, ampliaciones y refacciones en las viviendas o inversiones fueron algunos de los destinos de los sueldos de los trabajadores de Vale. También estuvieron aquellos que prefirieron gastar el dinero en diversión en Neuquén, lejos de Malargüe.

Sin embargo, las promesas no cumplidas por puestos se juntaron en un grupo de unas cincuenta personas que en un día que parecía normal,  se manifestaron y le impidieron la salida de la terminal a colectivos con trabajadores que iban a la mina.

Meses después, esa misma terminal, en la planta baja, y un Campus educativo en la parte superior, fueron noticia al ser la primera obra que se construyó en Malargüe financiada con capital de la minera Vale, a través del Fondo de Desarrollo Socio Ambiental creado mediante la ley 8200. El aporte en el 2009 fue de 500.000 dólares, en 2010 de 4 millones de dólares, 2011 de 4 millones de dólares, mientras que en el 2012  se habrían aportado unos 2 millones de dólares.


Una denuncia por supuesto robo de restos fósiles fue otra de las cachetadas para Vale, donde finalmente se imputó a dos personas por el delito de "transportar o almacenar productos o subproductos provenientes de yacimientos arqueológicos y paleontológicos."

La molestia de los trabajadores

Paralelamente, el reclamo por fuentes de trabajo de malargüinos fue agotando la paciencia de los autoconvocados que, por cierto, crecieron en número. Acusaban que personas de otros lugares tramitaban el cambio de domicilio acusando que eran de Malargüe y los contrataban en la mina. Desde la UOCRA intentaron apaciguar la situación, pero todo fue cuestión de tiempo.

Destrozos en el municipio local, gritos, forcejeos, personal policial insuficiente ante la cantidad de manifestantes y una posterior reunión con el intendente Juan Antonio Agulles donde le pidieron soluciones fueron algunas de las consecuencias.  

Pero ante la disconformidad de los manifestantes, el pedido hacia el jefe comunal fue por movilidad hasta el proyecto minero de unas 150 personas que iban con intenciones de tomar la mina. Siete fueron los vehículos que se pusieron a disposición para el traslado, con un costo de $3.500 por movilidad por día más $1.000 por cada uno de los tres días que estuvieron en el proyecto

Después de tomada la mina y de las idas y vueltas con las altas de trabajo que rápidamente se dieron de baja, el malestar quedó. Así mismo, cabe destacar que algunos de los que reclamaban ya habían sido despedidos en reiteradas oportunidades de las distintas subcontratistas, mientras que otros, ya tenían todos los papeles listos y estaban en condiciones para ingresar, pero el llamado no se concretaba, a pesar de las promesas.

“Esto viene mal gestado desde un principio”, acusaban algunos empresarios. Mientras, otros ponían todas sus fichas en lo que aparentaba ser una “mina de oro”.  Sin ir más lejos, un empresario malargüino compró 40 micros y alcanzaron a funcionar sólo un mes y medio hasta que se anunció la paralización de la obra.

Cuando se detuvo por completo el proyecto minero y se dio a conocer la retirada de Vale, la comunidad de Malargüe quedó consternada, mientras desde el edificio comunal replicaban el mensaje del Gobernador Francisco Pérez, “el proyecto sigue, con Vale o sin Vale”. Además, se le pidió tranquilidad a la comunidad porque el problema se iba a solucionar.

“¿Cómo puede ser que nos despidan de un día para el otro?”, se preguntaban  amargados un grupo de trabajadores mientras tomaban en sus manos un telegrama de despido. “Me han descontado dos cuotas en un mismo mes”, reclamaban otros obreros que habían pedido un crédito. Así también están aquellos que ya han devueltos vehículos ante la imposibilidad de seguir pagándolos.

Compre mendocino, uno de los puntos más remarcados por la provincia.

No todos conocen el mal estado de la ruta que conduce a lo que meses atrás se presentaba como el proyecto minero más grande fuera de Brasil. Hasta la mina, por la zona de El Zampal, desde la ciudad de Malargüe se deben recorrer 270 kilómetros, de los cuales la mitad es de asfalto, pero la otra mitad es de ripio o tierra y el recorrido del camino pasa por el lecho de un río, con varias bajadas de agua que cuando llueve lo terminan cortando. Pero este estado de la ruta no es solo responsabilidad de vialidad, porque con una sola máquina motoniveladora no alcanza.

Por este camino deben circular las empresas que prestan los servicios y si no, deben hacerlo por Neuquén, donde la cantidad de kilómetros hasta la mina es de 350 kilómetros. Así mismo, desde Neuquén hasta el proyecto solo hay alrededor de 40 kilómetros de tierra, porque el resto de la ruta está pavimentada. Como consecuencia, las subcontratistas han sacado gran parte de sus equipos o maquinaria por el camino más largo, pero en mejor estado.



En lo que respecta al clima social, la situación tanto en Malargüe como en la provincia es complicada, hay mucho en juego y más de 6.800 trabajadores pueden perder sus puestos de trabajo, mientras que las empresas que han invertido en servicios también están a la espera de una solución.

Las afirmaciones del Gobernador: “El proyecto sigue con Vale o sin Vale”, fueron perdiendo fuerzas y el principal motivo es porque el Código Minero nacional establece que el proyecto puede estar parado durante cuatro años.

Ante esta situación Francisco Pérez, ex abogado de empresas mineras, empezó a trabajar en la estrategia legal para quitarle la concesión de Potasio Río Colorado a la brasileña Vale. Sin embargo, la pelea puede extenderse por algunos años y obviamente que urge resolver ya la situación de los miles de trabajadores perjudicados.

En la jornada del viernes pasado y ante una recelosa guardia de seguridad que no permitió a ningún periodista merodear la zona del proyecto, se realizaron, por tercer día consecutivo, las inspecciones ambientales en el campamento de Vale a cargo de la Policía Ambiental Minera. El operativo tiene el objetivo de controlar el estado de residuos, canteras y sistemas de cloacas.

Según fuentes extraoficiales, los resultados fueron como los estudios anteriores, sin que se hayan registrado daños, sino trabajos pendientes propios de la paralización de la obra. Cabe preguntarse aquí si realmente corresponde encontrar “el pelo en la leche” o buscar otras alternativas.

A los damnificados se les pide paciencia, pero quizá esa serenidad se agote cuando, por este cambio abrupto, a los trabajadores les falte el dinero para pagar los créditos, para abonar las cuotas de los vehículos o simplemente les falte para llevar el plato de comida al hogar.

El 11 de abril es una fecha clave, pero por mientras, por lo menos en Malargüe y Neuquén los rumores por manifestaciones están latentes.

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1 de Noviembre de 2014|07:56
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1 de Noviembre de 2014|07:56
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ambientalista30 de Marzo de 2013|19:13
queda al descubierto la improvisacion de este proyecto por la presion de la presidente,cuando esta empresa empezara a funcionar solamente quedaban 350 puestos de trabajo y es toda especializada ,o sea que los que soñaban con sueldos altos ,era solo un sueño, pero falta la parte mas complicada de este proyecto que es de donde sacan el 1.800.000 mts cubicos de gas o sea que era un proyecto inviable Lo unico que movio a este proyecto era e dinero a cuenta de regalias que adelantaba vale para que jaque terminara su gobierno l
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fer12530 de Marzo de 2013|16:29
quién entiende a la sociedad?: cdo. se comenzó a hablar de minería en mza. casi todo el mundo estaba en contra de la misma y como ven q mueve dinero, se quedan calladitos y ahora q se va esta minera están a favor?!, cómo mueve la guita a la voluntad humana!
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dazzio30 de Marzo de 2013|10:15
El olor del dinero pone muy nerviosa a la gente. Cada rumor de llegada de emprendimientos desata en Malargüe un frenesí de ansias de salvación personal.
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