Cuatro propuestas de lecturas para febrero

Promedia el segundo mes del año, por eso, qué mejor que una buena lectura para encarar el comienzo de las actividades.

Febrero ya está adentrado, las cargas anuales se nos vienen encima, así que es un buen momento para pensar en comenzar a relajarse leyendo un buen libro. Por eso, MDZ Online te propone cuatro muy buenos títulos para que te distraigas un poco del año que nos espera.

La danza de la gaviota

“Sentado en la galería, en compañía de una pizca de melancolía, intentó consolarse con un plato enorme de caponatina”. Y, sí, de qué otra manera podía terminar un caso resuelto por el comisario Salvo Montalbano si no era con una buena comida y un dejo de tristeza.

El italiano Andrea Camilleri nos ofrece un nuevo caso policial que debe afrontar Montalbano en La danza de la gaviota (Salamandra), pero esta vez, sin dejar de lado el humor al que nos tiene acostumbrado este detective cada vez que debe descubrir a los responsables de un delito, la historia tiene una importante carga de dolor, porque el afectado directo es nada más y nada menos que la mano derecha del comisario, el inspector Fazio.

La desaparición de Fazio, mano derecha de Montalbano, va a dar pie al comienzo de una investigación con todos los ingredientes que ya se le conocen a este comisario especialista en no apegarse demasiado a los procedimientos y en volver locos a sus superiores, a quienes mantiene a la distancia gracias a pequeñas y enormes mentiras.

El hecho de que sea Fazio uno de los involucrados directos en esta historia le da a la novela en general y a Montalbano en particular un aire de tristeza que no aparece en las otras novelas en las que el comisario es el protagonista.

Por supuesto que los amores de Montalbano siguen su curso habitual (el del fracaso permanente) y que su compromiso con cada uno de los casos le impide ocuparse de otra cosa que no sea la búsqueda de la resolución, pero la investigación en la que se mete esta vez (un posible contrabando que, a la larga, tendrá implicancia políticas) lo pone ante la muerte de otra manera, con una mirada más personal.

Como ya nos tiene acostumbrados Camilleri, con su personaje detective nos pone ante otra gran novela policial, y es un deleite seguir el derrotero de Montalbano, con sus buenas y sus malas y sus poco ortodoxas maneras de llevar adelante los casos que investiga.

Hacer el cuento, microcrónicas

Ambos son integrantes de la Cofradía del Cuento Corto (la Triple C), así que era de esperar que esa pertenencia decantara en algo como Hacer el cuento, microcrónicas (Editorial Macedonia), una colección de cuentos cortos escrita a cuatro manos por Caro Fernández y Leo Mercado.

Se trata de un juego. Todo el libro se basa en la necesidad de encontrar lo lúdico de lo cotidiano y de lo histórico. Y el dúo Fernández-Mercado sabe dónde poner el ojo para  contar una historia en pocas palabras.

Respetando las reglas del género, los autores se proponen alterar tiempos y espacios desde relatos que se complementan en una suerte de línea temporal. Pero este libro tiene un valor agregado que hace que pueda transformarse en una suerte de faro del género: incluye imágenes que cumplen dos funciones, ya que pueden ser complemento de alguno o algunos de los cuentos, a la vez que pueden ser parte de otros, de manera que texto e imagen se integran para conformar un todo.

Citas apócrifas, versiones modificadas a gusto, reseñas verdaderas alteradas para que cuadren con las necesidades de los relatos. Hacer el cuento es una galería que se puede recorrer de la mano de Fernández y Mercado, y se transforma en un gusto hacerlo, porque son dos conocedores profundos del género que no ahorran en recursos e ingenio, comprometiéndose con una forma de expresión tan compleja como lo es la del cuento corto.

María Elena Walsh en la casa de doña Disparate

Tanto tanto disfrutamos de sus textos y sus canciones, que nos merecíamos algo así. Alfaguara acaba de lanzar María Elena Walsh en la casa de doña Disparate, una compilación de artículos, poemas y reseñas que Walsh publicó en la revista Sur, que se completa con un epistolario entre la enorme mujer que le dio forma al Mundo del Revés y Victoria Ocampo.

Resultado de la exposición homónima que se realizó el año pasado en la Villa Ocampo, María Elena Walsh en la casa de doña Disparate (que incluye fotos, manuscritos y otras ilustraciones) recupera la participación de Walsh en la revista que dirigió Ocampo, de manera de ponernos frente a la visión que de la literatura tenía esa jovencita que, apenas saliendo de la adolescencia, fue hallando su espacio en el mundo de las letras de la mano de la ya experimentada mujer que desafió las convenciones de la época para marcar rumbos.

Y para entender la relación entre ambas, el epistolario es la mejor herramienta.

“He vuelto a leer tus canciones (pero las sé de memoria). El encantamiento dura… […] Gracias por el libro. Y por lo mucho que me estremece tu cielo de tierra”, le dice Victoria a María Elena en una de las cartas.

“Querría aprender de usted la sabiduría y la generosidad de no callarme cuando algo me conmueve”, le dice María Elena a Victoria en una de las esquelas.

Dos gigantes mujeres nos muestran sus interiores y sus necesidades, sus pasiones y sus preocupaciones. Gracias a este epistolario podemos ahondar en la relación que entre ellas hubo, pese a las diferencias ideológicas que pudieran tener.

El libro se completa con el artículo Feminismo y no violencia, publicado en el diario Clarín y escrito por María Elena Walsh a propósito de desentrañar la ideología de Victoria Ocampo. Y en él Walsh sintetiza: “V.O. aprende muy temprano que la causa más original, más determinante de nuestro tiempo, la verdadera revolución cultural es la emprendida por las mujeres”.

Navegar en las páginas de María Elena Walsh en la casa de doña Disparate es caminar de la mano de estas dos mujeres que sembraron para que generaciones enteras cosecharan.

Historia de una privatización, cómo y por qué se perdió YPF

Mariano Barrera, Ignacio Sabbatella y Esteban Serrani repasan en Historia de una privatización, cómo y por qué se perdió YPF (Capital Intelectual) el camino de idas y vueltas que vivió la empresa petrolera estatal desde su nacimiento, en 1922, hasta su privatización, en 1992, y cómo se produjo su deterioro definitivo luego de su paso a manos privadas.

El paso de la concepción del petróleo como un recurso estratégico a un commodity en los 90 y todo lo acontecido en las décadas previas van desentrañando las oscuras estrategias que se tejieron (y concretaron) para que la venta de YPF fuera mostrada como un beneficio para el país.

Se trata de un trabajo completo y documentado que pone al alcance de todos la historia de la petrolera hasta el 2012, cuando esta regresó a manos del Estado nacional, en un proceso que, en la voz de los autores, “no sólo se trató de una pérdida de soberanía, sino que se pagaron altísimos costos económicos, políticos y sociales en la medida en que la explotación de hidrocarburos, convertida en apenas un rentable negocio privado, fue independizada del resto de la actividad productiva”.

Queda claro que Historia de una privatización, cómo y por qué se perdió YPF no debe leerse sólo en clave de pasado, de lo que llevó a la catástrofe a YPF, sino también en clave de futuro, para que los gobiernos no cometan los mismos errores que en el pasado y que la explotación de hidrocarburos sea en base a comprenderla como un recurso estratégico y no sólo como un objeto de intercambio.

Alejandro Frias

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó8/10
Opiniones (0)
3 de Diciembre de 2016|18:38
1
ERROR
3 de Diciembre de 2016|18:38
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016