
Ayer, fueron “escrachados” Amado Boudou y Axel Kicillof. El primero en el marco de su viaje en Buquebus de Uruguay a Buenos Aires; el segundo durante el acto central por el bicentenario del Combate de San Lorenzo, que se llevó a cabo en el Campo de la Gloria, donde las tropas de San Martín derrotaron al ejército realista.
El incidente con Kicillof ocurrió poco después de las 20:45 cuando un grupo de pasajeros se percató de la presencia del funcionario y comenzaron a insultarlo. Frente a esta situación, el viceministro fue resguardado en la cabina del comandante del barco, para evitar que los pasajeros siguieran exasperándose.
En el caso de Boudou, el escrache ocurrió cuando se encontraba junto al gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti. Mientras advertía que "es una actitud fascista no escuchar lo que otros tienen que decir", los gritos y silbidos se hacían más y más fuertes.
A raíz de lo ocurrido, muchos se preguntan en estas horas: ¿Volvió el hartazgo popular o se trató de dos hechos anecdóticos y coincidentes en el tiempo?
En pleno año electoral, la respuesta se sabrá al paso de los próximos meses.















