Esteban Echeverría, pionero del romanticismo en Argentina

Hoy se cumple un nuevo aniversario del fallecimiento del escritor. Su obra influyó a otros grandes literatos de nuestro país y marcó el comienzo de la literatura argentina.

Esteban Echeverría nació en la ciudad de Buenos Aires el 2 de septiembre de 1805. Hijo de una argentina y de un español vasco, Echeverría perdió a su padre cuando era pequeño. Si bien era un alumno muy aplicado del Colegio de Ciencias Morales, lo abandonó en 1823, ya que era un adolescente con una vida "borrascosa y desarreglada".

Para cambiar su comportamiento y su estilo de vida, Echeverría logró conseguir una beca otorgada por el presidente Rivadavia en 1826 para viajar a París, con el fin de perfeccionarse en la profesión de comerciante.

Allí tuvo la oportunidad de conocer el auge del movimiento romántico francés, llegado de Alemania a principios del siglo XIX. También formó una sólida cultura de carácter enciclopédico y asimiló infinidad de obras en francés e inglés, cuyos componentes lo influirían posteriormente.

Regresa a Buenos Aires en 1830, totalmente cambiado desde su partida. Al año siguiente, mientras el poder de Juan Manuel de Rosas se consolidaba, Echeverría publicó sus primeros versos literarios en varios diarios porteños. En 1832, publica de manera anónima el poema Elvira o la novia del Plata, el cual se considera la primera obra romántica de la América de habla castellana.

Sus dos obras posteriores, Los Consuelos (1834) y Rimas (1837) son recibidas de manera más entusiasta por el público. Sobre todo por el célebre poema La Cautiva, inserta en Rimas, cuyos 2142 versos reflejan acertadamente el contexto en el cual se encontraba nuestro país a mediados del siglo XIX.

También fue muy importante la incorporación de acepciones utilizadas en Argentina, siendo la primera obra que se aleja de la lengua española peninsular.

A partir de 1837, Echeverría comienza a disertar y leer sus obras en el Salón Literario, dirigido por Marcos Sastre. Allí comienza a vislumbrarse la faceta política del escritor, quién asomaba como uno de los mayores críticos al gobierno de Rosas. También participaban de las reuniones Juan Bautista Alberdi y Juan María Gutiérrez, entre otros.

Debido a ello, Rosas ordenó clausurar el lugar. Sin embargo, para contrarrestar la censura, Echeverría fundó en 1838, y en la absoluta clandestinidad, la Asociación de Mayo. Para dicha institución, el escritor redactó las conocidas Palabras simbólicas, conocidas como Credo o Creencia de la Joven Argentina.

Se trataba de quince enunciados que resumían el trabajo y el espíritu de la nueva asociación. Pero el gobierno rosista había descubierto la organización ese mismo año, y emprendió una cacería contra todos sus integrantes.

Alberdi se exilia en Montevideo a fines de 1838 y durante la víspera de Año Nuevo de 1839 publica dicho credo en el diario uruguayo El Iniciador, bajo el nombre de Código o declaración de los principios que constituyen la creencia social de la República Argentina.

Aunque el escritor decide mudarse a la estancia “Los Talas” en Luján, el acecho de las tropas federales de Rosas lo obligan a radicarse en Uruguay a fines de 1840, primero en la ciudad de Colonia y luego llega a Montevideo. Durante ese periodo, entre 1838 y 1840, Echeverría escribe la obra El Matadero (inédita hasta 1871).

En El Matadero relata la historia de de un joven unitario torturado por un grupo de fervientes rosistas. La crudeza de la historia y la descripción del contexto hacen de esta obra uno de los mayores exponentes de la violencia desatada en la sociedad bonaerense (y nacional) de la época.

Durante su estancia en Montevideo, aunque participó del movimiento cultural de la ciudad, no se involucró demasiado en las actividades políticas y periodísticas de los demás exiliados. Sólo dio su visión en la obra El dogma socialista (1846), basada en el Credo.

En dicha publicación quedó demostrado el vínculo de Echeverría con el ideario de la democracia liberal, iniciando así la búsqueda de un sistema que permitiera cerrar y superar la antinomia entre unitarios y federales para afrontar al régimen rosista.

A fines de la década de 1840, Echeverría tiene una lenta desmejora en su salud, causada por las continuas crisis nerviosas y afecciones cardíacas que padecía desde su adolescencia. Su situación se agravaba fuertemente los primeros días de 1851. Finalmente, el 19 de enero de dicho año, Esteban Echeverría fallece en Montevideo, a causa de una dolencia pulmonar.  

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó9/10
Opiniones (0)
5 de Diciembre de 2016|13:14
1
ERROR
5 de Diciembre de 2016|13:14
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016