Turquía reclama al mundo todas sus piezas "robadas"

El gobierno de ese país quiere que los museos norteamericanos y europeos les restituyan los elementos arqueológicos de su cultura. División de especialistas.

Los países ricos en elementos arqueológicos, como Grecia y Egipto, viene reclamando hace décadas por la restitución de numerosas piezas que han sido sustraídas por otros países, principalmente Estados Unidos y países europeos.

Ahora, quién promete lanzar una dura campaña para lograr dicho propósito es Turquía. La nación euroasiática quiere recuperar su patrimonio cultural disperso en varias partes del globo. Dicha iniciativa ha sido calificada de "agresiva" por los críticos, entre los que abunda el personal de museos europeos y estadounidenses, quienes consideran un "chantaje cultural" el pedido del gobierno turco.

Para el ministro de Cultura turco, Ertugrul Günay, "las piezas de arte, como las personas, animales o plantas, tienen almas y memoria histórica. Cuando son repatriadas a sus países, se restablece el balance de la naturaleza".

La estrategia turca ha consistido en eliminar toda colaboración con aquellos museos que se nieguen a devolver las piezas reclamadas por ese país. El British Museum, el Victoria y Albert de Londres y el Metropolitan de Nueva York son algunas de las instituciones que han visto sus exposiciones boicoteadas por Turquía en los últimos meses.

Ante los argumentos de funcionarios turcos, Hemann Parzinger, presidente de la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, aseguró que "los turcos se están metiendo en polémicas y políticas sucias. Deberían tener mucho cuidado al hacer reclamaciones morales, cuando sus museos están llenos de tesoros saqueados por el Imperio Otomano". Dicha institución alemana mantiene el Museo de Pérgamo en Berlín, cuyas piezas reclama Turquía.

Desde el punto de vista de muchos especialistas turcos, el reclamo es legítimo. Para Asli Zeren, experta turca en patrimonio cultural, "el Código Ético del Consejo Internacional para Museos sugiere que si hay motivo para creer que un objeto cultural ha sido exportado ilegalmente de su país de origen, debe impedirse que sea comprado o mantenido en el museo".

"Tanto este código como la Convención de la UNESCO de 1970 y otros tratados requieren que los estados devuelvan las piezas culturales a sus países de origen si fueron robados, o excavados y exportados ilegalmente", explica Zeren.

Turquía, como estado parte, tiene el derecho de pedir la devolución de estos objetos", asegura Zeren, a quien molestaron enormemente las palabras de Parzinger.

Sin embargo, para otros, las opiniones son algo diferentes. "El gobierno tiene razón en reclamar la devolución de nuestro patrimonio, pero primero necesitas establecer unas condiciones adecuadas, para mantener y proteger las piezas. Y creo que para la mayoría de las piezas reclamadas, como el Altar de Pérgamo, o el Ágora de Miletos, que están en Berlín, no existen aún esas condiciones", dice Çisem Çaglayan, arqueóloga y antigua trabajadora del Museo Arqueológico Nacional de Estambul.

Zeren, por su parte, opina que el debate ha sido viciado por condicionantes políticos y mediáticos. "El patrimonio cultural no es ni una herramienta para el nacionalismo y el poder, ni un capital y una reputación para coleccionistas de arte. Pertenece a toda la humanidad", concluye.

Fuente: ABC

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7 de Diciembre de 2016|20:41
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