Autodefensas armadas tras la cordillera
Argentina se niega a incorporar a su agenda el conflicto mapuche, que no incumbe sólo a Chile. Peligroso avance. Todo, a la altura del sur mendocino.

El agravamiento del conflicto originado en los reclamos de la comunidad mapuche en Chile ha tomado un giro inesperado, que puede medirse en cuatro situaciones extremas y peligrosas:

1- La militarización de la zona de la Araucanía, afectada por una seguidilla de atentados;

2- El aval del gobierno de Sebastián Piñera a la instauración de grupos de agricultores armados, por fuera del Estado;

3- La insinuación de que hay apoyo argentino a quienes el gobierno chileno califica como "terroristas";

4- La persistencia -sin que se les otorgue trascendencia en el vecino país- de mapuches en huelga de hambre.

Una serie de palabras claves se han pronunciado en Chile tras la muerte del matrimonio Luchsinger, en lo que ha sido calificado como un atentado de la comunidad mapuche.

Ajenos, los argentinos no tomamos todavía dimensión de las implicancias de un conflicto que no está naciendo, sino que viene desde hace muchos años y que está marcado como prioritario en la agenda política del vecino país.

Lo es -y debería alcanzarnos en la priorización de nuestros asuntos- porque la comunidad mapuche no reconoce nacionalidad, sino territorialidad y ese territorio abarca tanto superficie chilena como argentina.

De allí, probablemente, las afirmaciones del ministro del Interior y primo hermano de Piñera, Andrés Chadwick, cuando dijo que "los terroristas" tienen apoyo exterior, dando a entender que proviene desde nuesro país.

Así lo entendió la prensa internacional que se hizo eco de inmediato, aunque sin conseguir mayor repercusión en la Argentina, curiosamente.

Latinoamérica reconoce algunas insurgencias armadas, con mayor o menor grado de violencia, con mayor o menor condimento indigenista: los zapatistas en México, el gravísimo y viejo enfrentamiento con las FARC en Colombia, Sendero Luminoso en Perú y su frontera con Bolivia, y algunos otros levantamientos parcializados en Ecuador y Paraguay.

Pero sin dudas que hablar de apoyo argentino a terroistas no puede ser un tema para mirar de costado. Por un lado, debería determinarse si a los manifestantes les cabe el término; por otro, si la Argentina los respalda como tales, como pueblo en lucha o como comunidad étnica, o como sea. Y responderle a Chile la gravedad de su acusación.

Lo que sucede, muy probablemente, es que meterse en esta discusión implique darle visibilidad a un conflicto al que el Gobierno argentino no le quiere dar entidad. De hecho, ya ha tenido bastantes problemas con las comunidades Qom del Noreste y el Congreso ya ha recibido la inquietud de las comunidades originarias por la reforma al Código Civil que los involucra al establecer que son propietarios de sus tierras, pero reclamándoles que se inscriban en los registros formales de la propiedad del Estado argentino, cosa que rechazan tajantemente.

Los "paras", aquí no más y el "apoyo argentino"

Uno de los aspectos que caracteriza a la carnicería en la que se transformó la guerra interna colombiana fue la aparición de fuerzas paraoficiales para hacerle frente a los secuestros y condicionamientos de las FARC. Los "paras" fueron tan sanguinarios en su lucha como los guerrilleros. Se formaron a la sombra del Estado, hasta con protección de la Justicia y con el fin de proteger a los grandes terratenientes de las haciendas colombianas.

Hoy aquellas denominadas "Autodefensas" crearon una "parapolítica". Armados hasta los dientes, hicieron justicia por mano propia y no dudaron en tildar de "terroristas" a todos aquellos que molestaran su expansión y desarrollo, con una amplia tolerancia por parte del Estado.

Una afirmación del Ministro de Agricultura de Chile habilita, directmente, al surgimiento del otro lado de la cordillera, a la altura del sur de Mendoza y Neuquén, se grupos con esas características.

“Nuestro estado de derecho considera al igual que todas las legislaciones del mundo la legítima defensa”, sostuvo este martes el ministro de Agricultura, Luis Mayol (foto, abajo) al comentar el uso de armamento por parte de los agricultores en la región de la Araucanía, según reporta el diario trasandino El Mostrador.

El Secretario de Estado no se quedó en eso. Sostuvo además que “tienen que emplearse medios equivalentes cuando una persona ve amenazada su vida, la de su familia o sus bienes. Usted está con su familia en su casa tranquilamente y llegan 10 encapuchados armados. Es consustancial al ser humano defenderse (…) cualquier persona defiende a su familia, defiende a sus bienes con lo que tenga a mano”.

Mayol recalcó que “ya a nadie le cabe duda que son acciones terroristas y no es delincuencia común". Lo dijo como si cualquier ciudadano pudiera (y tuviese derecho) a armarse para enfrentar por sí solo al terrorismo.

Desde el otro lado, la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), señalada por el gobierno de Piñera como la responsable de los atentados, denuncia que ellos no son, adjudica los hechos de sangre a "algunos grupos, ajenos a nuestra organización, que no se identifican y que han causado la muerte de cuatro personas civiles" y que con ello se busca "demonizar al pueblo mapuche en su conjunto".

La carta del Premio Nobel

Exactamente en el mismo momento en que el ministro Chadwick soltaba con absoluto desparpajo aquello del "apoyo argentino" al "terrorismo" mapuche, casi como una provocación, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel envió una carta a Piñera sobre el tema.

Le reclamó allí por la huelga de hambre que puede llevar a los extremos de su salud a los mapuches Héctor Llaitul yRamón Llanquileo, en la búsqueda de diálogo, ya que fueron encarcelados en función de la Ley Antiterrorista.

 

"Señor Presidente Piñera -le escribe el Nobel argentino- resulta por demás inconcebible entender la falta de comprensión de la lucha que el pueblo mapuche viene llevando adelante, que lo único que desea es vivir dignamente en sus territorios ancestrales, y defender sus derechos humanos, reconocidos institucionalmente".

Militarizando el sur

En forma absolutamente contraria a como reacciona y funciona la política en la Argentina, anoche, el primer debate por la candidatura presidencial dentro de la Concertación (oposición) entre dos precandidatos de la Democracia Cristiana, se pudo debatir con absoluta libertad y a cara descubierta sus posiciones sobre el reclamo mapuche y las formas en que responde el Gobierno de Chile.

Valga la mención porque, además de hablarse del tema e incoporarlo a la agenda, todo transcurre en una televisión pública que le da espacio a la oposición par hacerlo.

El debate es llevado por la Presidencia hacia el terreno militar. Vale decir: de qué forma armada es mejor combatir a quienes reclaman. Sin embargo, la oposición reclama espacios institucionales para que esas comunidades a quienes se les endosa el calificativo generalizado de "terroristas" pueden expresarse sin siquiera un fósforo en la mano.

Por ello, lanzó la posibilidad de generar un estado de sitio en la zona sur de Chile, lo que implicaría imposibilidad de reunirse y de transitar en determinadas horas, un estado de excepción lógico para una dictadura.

Mientras tanto, los fatales y condenables atentados esperan una respuesta puntual: quiénes fueron, por qué y con qué objetivo.

La titular de Amnistía Internacional, Ana Piquer, le dijo a MDZ Radio que "hemos recibido una denuncia al mes de allanamiento a viviendas de propietarios mapuches, y hechos que han terminado con la muerte y que nadie ha investigado. Es un tema pendiente que es muy grave".

"Hay ciertas muertes que generan una reacción muy fuerte, y eso está muy bien, pero hay otras con las que ni siquiera se actúa", afirmó.

La opinión de Amnistía Internacional sobre lo que ocurre en Chile

Hablamos con una voz independiente para profundizar en torno a los cuatro puntos que propusimos como eje de esta nota al principio. El diálogo fue con Ana Piquer, directora ejecutiva de Amnistía Internacional de Chile:

- ¿Qué posición tiene su organización frente al conflicto mapuche?

- La preocupación de Amnistía Internacional es que cualquiera sea la solución o soluciones que se propongan al llamado “conflicto mapuche”, deben tener en consideración en todo momento los estándares internacionales de derechos humanos en general y derechos de los pueblos indígenas en particular. Por muy grave que sea el problema, ello no puede justificar una restricción indebida a derechos humanos establecidos en tratados internacionales que obligan al Estado de Chile. Amnistía Internacional ha visto con preocupación que los estándares de derechos humanos se han encontrado de alguna forma ausentes en el debate en esta materia, y urge considerarlos como parte de la solución. Muy en particular, nos preocupa que esto redunde en que las denuncias de violencia policial – que ya son frecuentes por parte de personas que habitan en comunidades mapuche – se multipliquen como reacción a los recientes hechos de violencia en la Araucanía, y que habitualmente quedan impunes. Es importante que la violencia policial sea investigada, juzgada y sancionada con el mismo celo que deben ser investigados, juzgados y sancionados los hechos de violencia cometidos presuntamente por personas mapuche.

- ¿Usted cree, como el ministro Chadwick, que los mapuches reciben para sus actos violentos "apoyo argentino"?

- En caso que se demuestre que personas extranjeras, de cualquier nacionalidad, estén de alguna forma dando apoyo a acciones violentas y este apoyo sea constitutivo de delito, por supuesto que estas personas deben responder por sus actos tras una investigación independiente e imparcial y en juicio con las debidas garantías. Habiendo dicho eso, esperamos que este tipo de aseveraciones no redunde en una restricción indebida a las personas extranjeras en el ejercicio de sus derechos humanos dentro del territorio de Chile, tales como su derecho a la libertad de expresión o reunión.

- ¿Qué piensa de la calificación dada a los mapuches de "terroristas" por parte del gobierno chileno?

- Ya en ocasiones anteriores, Amnistía Internacional ha manifestado sus preocupaciones en relación a la ley antiterrorista vigente, por considerar que la definición de acto terrorista resulta excesivamente amplia considerando los estándares internacionales. Además, el uso de testigos protegidos, llamados “testigos sin rostro”, admitido por la ley antiterrorista, puede redundar en una obstrucción al adecuado derecho a la defensa de las personas imputadas. Finalmente, considerando que la ley antiterrorista ha sido aplicada casi exclusivamente en casos en que las personas imputadas son de comunidades mapuche, consideramos preocupante que se pueda estar haciendo una aplicación discriminatoria de la ley antiterrorista que redunda en una penalizaciónde manera excesiva de la protesta social y las reivindicaciones mapuche. No podemos calificar si el brutal asesinato del matrimonio Luchsinger MacKay es o no terrorismo, lo cual debe ser debidamente investigado y determinado por los tribunales de justicia y las instancias pertinentes, pero sí consideramos pertinente hacer un llamado a tener en cuenta estas preocupaciones de derechos humanos en todo el proceso.

- ¿Cuál es su opinión sobre los dichos del ministro Mayol en torno a que los agricultores pueden ejercer la legítima defensa frente a los mapuches, lo qu representa la posibilidad de avanzar en "autodefensas"?

- Lamentablemente, este tipo de opiniones no parece ser conducente a una disminución de la violencia. Por supuesto que la legítima defensa está establecida en la ley penal, pero requiere de determinadas condiciones que deben ser probadas en juicio y que constituyen una situación sumamente excepcional. Esperamos que esto no se entienda como una suerte de llamado a las armas y que sea el Estado, y no los particulares, el que en definitiva dé soluciones concretas a la violencia, siempre dentro del marco de pleno respeto a los derechos humanos de todas las personas involucradas.

Argentina, me duele tu costado

Aquí no más, un poco más abajo de "nuestras" playas de Reñaca, se vive una realidad en la que se mencionan palabras tan graves como "autodefensa", "terrorismo con apoyo argentino", "militarización", "estado de sitio", agricultores armados".

La Argentina, mientras tanto, prefiere ocuparse de cuestiones que ocurren mucho más lejos: en Cuba, Asia, en Venezuela. Lo más cercano impuesto a la agenda mediática por el Gobierno es el retorno de la Fragata Libertad tras ser embargada en el puerto de Tema, en la lejana Ghana.

Nos rebala la problemática de los pueblos aborígenes y somos capaces de reaccionar acaso con el asesinato a golpes de un niño Qom en el Chaco, como ocurrió este martes. Y poco más.

Pero el Wallmapu, el "país mapuche", no está en Chile: es el territorio reconocido como propio por esa comunidad y que representa un problema y un conflicto (y como tal, afrontable, discutible, negociable, agendable políticamente).

Es, también, un asunto argentino.

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó6/10
Opiniones (13)
25 de Octubre de 2014|08:54
14
ERROR
25 de Octubre de 2014|08:54
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
cuyano de alma10 de Enero de 2013|22:42
No, yo no he dado opinión ni la daré y de eso mismo se trata, Pedro, otra vez. Aplicate tus propios consejos. NO OPINES. No tenés la menor idea de que se trata esto. Saludos
13
pedro zalazar10 de Enero de 2013|21:40
cuyano de alma. Sabia decisión, si no sabe, no opine, pero en serio, porque sigue opinando, casi como en un gesto de obsesivo-compulsivo.
12
cuyano de alma10 de Enero de 2013|16:52
Sr. Pedro Zalazar, Yo te reconozco un mérito, Pedro. Es esa rara habilidad de lanzar muy certeras frases agresivas que aplican de lleno sobre vos mismo. Por ejemplo : « ES UNA PENA... Que personas que no tienen absolutamente ningún conocimiento de la problemática de las poblaciones indígenas, opine porque el aire es gratis » (por supuesto, escrito con errores). He visto ya varias veces cómo pretendés eludir la responsabilidad de reconocer tu ignorancia y trabajar para corregirla endilgándosela a los demás, y lo hacés muy agresivamente, para colmo. Recuerdo que una vez me llamasta « Maestro Ciruela » (sic), haciendo una magistral ironía involuntaria con tu propia « gaffe ». Sos un caso. Como ya expliqué, yo no me animo a decir nada y no voy a opinar sobre esta problemática, por respeto. Lo que he leído de concreto en tantos años de lectura diversa me parece insuficiente para emirtir opinión en un tema tan antiguo, tan vasto, tan grave (han corrido ríos de sangre), tan complejo, etc. Decís que otros foristas opinan sin conocimiento y vos te basás en dos panfletos. Sos de terror. En uno de mis tantos viajes a la Patagonia (cada uno de varios meses, por razones profesionales), adquirí un muy interesante libro editado por la Facultad de Humanidades, Cátedra Profesorado de Historia, de la Universidad Nacional del Comahue. Lamentablemente ya no dispongo de él (lo extravié en una de mis tantas mudanzas). Se explicaba allí, muy claramente, que un antropólogo estadounidense (resuena en mi memoria el apellido Smith, pero no puedo asegurarlo) había optado por la denominación « mapuche » para referirse de modo genérico a todos los pueblos que habitaban o alguna vez habitaron una enorme región del sur de Sudamérica comprendiendo parte de Argentina y de Chile (muy similar al primer mapa que ilustra esta nota). Para formar esta palabra (que NO designa a un pueblo sino a un conjunto de muchos pueblos diferentes), empleó el vocablo « mapu », que NO significa tierra. Es una palabra en uso actualmente en la Patagonia, aún fuera de las comunidades aborigenes (la he oído muchas veces en labios de los lugareños patagónicos, sobre todo en zonas rurales) y se refiere a un paraje, a un cierto territorio específico, NO a la tierra en su conjunto. Cada región de la Patagonia es un « mapu », incluso algunos la emplean para extensiones de terreno muy pequeñas. Cada uno de los campos de pastoreo o de sembradío de una misma propiedad rural, por ejemplo, es un « mapu » en el habla de los paisanos, y eso hasta el día de hoy. Como sufijo, este buen señor empleó el mismo que esos pueblos usaban, « che », y con el mismo sentido, o sea como gentilicio. Los habitantes de la Pehuenia son los peuenches, por ejemplo. Así, el gentilicio de CADA pueblo habitante de cada uno de los muchos « mapus » que conforman el enorme territorio que habitaban, se forma con el nombre de este hipotético (inexistente) y enorme « mapu » mas el SUFIJO « che ». Hay que tener un cerebro realmente muy elemental para confundir estos conceptos tan diferentes, gentilicio y gente. « Che », como tal, no significa nada. Como todo afijo, solo cobra sentido al estar unido a una palabra principal. Aclaro que el hecho de compartir la lengua no hace que dos grupos humanos conformen el mismo pueblo. La ciencia define estas cuestiones con toda precisión y yo no soy versado en esa ciencia como para aventurarme más allá de lo que acabo de explicar. Seguramente, este buen señor lo hizo con las mejores intenciones didácticas, pero lo que logró es una monumental confusión entre la gente llana, simple y crédula (como parece que sos vos). No hay « mapuches », no existe eso. NO EXISTE. En todas las ciencias hay seudodocentes, generalmente muy bien intencionados, que confunden a quienes los siguen. Como caso típico puede citarse la « fuerza centrífuga » en la mecánica clásica, cuya desgraciadisíma (y absurda) explicación simplificativa termina contradiciendo los principios más elementales de la misma ciencia que pretende explicar. Y pueden citarse muchísimos ejemplos más. Es lo que en filosofía se llama una « falacia ». Seguramente no mal intencionada, pero no no menos falsa por ello (como la famosa « Nación Camba », de las zonas llanas de Bolivia, pero en ese caso me permito dudar de las buenas intenciones de los inventores de la falacia). Algunos van más lejos y pretenden decir que el famoso « che » con que los argentinos nos dirigimos a alguien próximo en nuestro lenguaje coloquial es el mismo « che » de los supuestos « mapuches » . Así, cuando por ejemplo nos fastidiamos de alguien y le decimos : « ¡¡¡Pará, che!!! », estamos tratándolo de « gente ». Absurdo, absurdo hasta el ridículo. La verdad es que la interjección « che », de uso muy generalizado en Argentina y en Uruguay y más restringido en Paraguay, Brasil y Bolivia, viene de España. De Valencia, precisamente, donde se la usa exactamente en el mismo sentido que nosotros, los argentinos, la usamos. « Mapu », tierra y « che », gente no lo vas a encontrar ni siquiera en el Billiken ni en El Libro Gordo de Petete. La verdad es que me extralimité mencionando esos dos ejemplos. Recuerdo a Rolando Hanglin. Guardo una borrosa imagen y un mal concepto de su figura. Me parece recordar algunos programas de TV de muy bajo nivel en el que hacía papelones lamentables. En caso de que se trate de la misma persona, es hermano de otra periodista de TV, Virginia Hanglin. Sin embargo veo que el hombre es antropólogo y tiene estudios en varias universidades del Mundo (con las herramientas informáticas hoy disponibles es fácil informarse someramente sobre prácticamente todo ¿no?). No he leído ninguna nota firmada por él, pero, en principio, me parece que estaría más calificado que yo, y por supuesto que vos, para opinar sobre este tema. Es un tema NETO de atropología y de historia. Lo que tenga para decir la Carrera de Antropología de la Universidad de Buenos Aires debería quedar en el ámbito académico, entre colegas de esa ciencia, y . . . es deseable que la discusión no se dé « tiñendo sus palabras de intereses políticos », como dice uno que sí es poeta de verdad. ¿Viste? Te dije que tenías razón. La verdad es que cualquiera opina. Cualquiera. Yo no lo haré. Saludos
11
pedro zalazar10 de Enero de 2013|00:31
ES UNA PENA... Que personas que no tienen absolutamente ningún conocimiento de la problemática de las poblaciones indígenas, opine porque el aire es gratis. Desde su primera reunión en Paztcuaro - México, en 1940, el consejo de indígenas que luego se llamaría Instituto Indigenista Interamericano, vino planteando sus derechos, violados desde el descubrimiento de América. Ya en ese entonces hablaron del etnodesarrollo y el cuidado del medio ambiente; el mismo año que la CEPAL., impuso la idea de que los indígenas eran un freno para el desarrollo, proceso que se llamó "chololificación indígena", porque empezó a implementarse en el Perú, en donde desaparecían las distintas etnias, pasando a ser todos "peruanos". El reconocimiento a los derechos de las poblaciones indígenas, tiene a la Argentina como avanzada, teniendo en cuenta la ley 23.302 de 1986, cuyo autor fue el Dr- López Boado, ya que a nivel internacional, recién en 1989, surge el Convenio C.169 de la OIT, refrendado luego como Pacto Internacional por la Res. 57/157 de Naciones Unidas e incorporados luego a la Constitución Argentina en 1994, Artº 75 - Punto 17. Se crea entonces el I.N.A.I. (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas), pero nunca fue implementado como lo manda la ley de su creación, no obstante que cumplió con el relevamiento de las distintas comunidades indígenas existentes en el país. Con respecto al no reconocimiento del pueblo Mapuche, es conveniente leer el comunicado de la Facultad de Filosofía y Letras de la U.B.A., que dice lo siguiente: Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Buenos Aires COMUNICADO DE PRENSA La Facultad de Filosofía y Letras repudia la aparición de artículos periodísticos que desacreditan la pre-existencia del pueblo originario mapuche, desconociendo las legislaciones vigentes y la producción científica de las últimas décadas. El Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, en su sesión del 13 de octubre, aprobó la siguiente declaración de repudio, ante la aparición de numerosos artículos periodísticos que agravian al pueblo mapuche en diferentes diarios de circulación nacional, regionales y locales del norte de la Patagonia. Estas notas desacreditan la pre-existencia del pueblo originario mapuche, desconociendo las legislaciones vigentes y la producción científica de las últimas décadas. Declaración del Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras ? Universidad de Buenos Aires Visto la declaración de la Junta Departamental de la Carrera de Ciencias Antropológicas del día 6 de octubre del corriente, que repudia la nota publicada por Rolando Hanglin en el diario ?La Nación? titulada ?Pensamientos incorrectos. La cuestión mapuche?, así como diferentes artículos periodísticos que vienen publicándose con el mismo tenor, y considerando: - Que estas notas periodísticas tienen como punto en común desacreditar la pre- existencia del pueblo originario mapuche desconociendo sus reivindicaciones, las legislaciones vigentes y la producción científica de las últimas décadas. - Que los medios de comunicación contribuyen a la formación de la opinión pública respecto de los motivos por los cuales luchan estos pueblos. - Que la lucha del pueblo mapuche por la tierra viene siendo silenciada y reprimida por la presión que ejercen los intereses de grandes corporaciones inmobiliarias en la región. - Que estas notas no son ajenas a estos intereses, dado que tergiversan los contenidos de las reivindicaciones mapuches reproduciendo una perspectiva racista y esencialista acerca de los procesos identitarios. - Que en ellas se emplea la perimida denominación de ?araucanos? (en lugar de mapuche), siendo ésta rechazada por los integrantes de este pueblo por su carga peyorativa, y por ser una denominación impuesta por los españoles. - Que la Constitución Nacional del año 1994, con la sanción del artículo 75, inciso 17, ha incorporado el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de los Pueblos Indígenas con rango constitucional. - Que desconocer el derecho de cualquier grupo humano a construir su propia identidad, no sólo implica la negación del criterio válido en términos científicos de la auto-adscripción, sino también el jurídico, ya que el artículo mencionado de nuestra Constitución Nacional obliga a ?Garantizar el respeto a la identidad? de los pueblos indígenas. El Consejo Directivo de la Facultad de Filosofía y Letras declara: ARTÍCULO 1º.- Repudiar estas notas periodísticas y demandar a los medios masivos de comunicación a abordar la temática con la complejidad y responsabilidad correspondiente. ARTÍCULO 2º.- Exigir a los legisladores y a funcionarios involucrados el cumplimiento de lo estipulado en la Constitución Nacional, las provinciales, así como en las demás legislaciones vigentes. ARTÍCULO 3º.- Adherir, en todos sus términos, a la declaración de la Junta Departamental de la Carrera de Ciencias Antropológicas del día 6 de Octubre de 2009 que repudia estas notas periodísticas. ARTÍCULO 4º.- Regístrese, comuníquese a todas las Secretarías de la Facultad, a la Universidad de Buenos Aires, al Diario ?La Nación?, al INAI, al INADI, a la Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil, a la Dirección de Consejo Directivo, y cumplido, archívese. ?- Karina Micheletto Area de Prensa ? Secretaría General Facultad de Filosofía y Letras ? UBA areaprensa@filo.uba.ar Como es dable observar, algunos foristas, creen estar en condiciones de dictar cátedra de lo que fuera con tal de figurar, aunque sea en forma anónima, aun cuando su ignorancia supere sus propios límites y sin considerar que sus declaraciones violan derechos humanos básicos, por lo cual pueden ser denunciados ante el INADI.
10
cuyano de alma9 de Enero de 2013|08:42
No, Pedro, no. No te metas a opinar sobre este asunto. Se nota que no tenés ni la menor idea de qué se trata. Yo no me animo a decir nada sobre un tema tan complejo y delicado y vos te largás a opinar con un desparpajo total, como si nada. Hay muchas muertes, es una cosa seria, es terrible. De entrada, no existe ningún pueblo « mapuche », eso es una falacia. Esa palabreja es producto de la irresponsabilidad de un antropólogo del siglo XX (no recuerdo ahora su nombre). La usó por primera vez en una publicación de sus trabajos en Argentina y el equívoco (como pasa a veces) se generalizó rápidamente y se popularizó entre la gente desprevenida. No ha recibido mas que críticas de los antropólogos serios, los que estudian profundamente el tema desde hace siglos. El concepto de « pueblo » está perfectamentre definido por la ciencia, lo mismo que el de « nación » y ninguno de los dos puede aplicarse en este caso. Son multitud de pueblos diferentes, y no uno solo supuestamente llamado « mapuche ». « Mapu » no significa tierra y « che » no significa gente ¿De donde sacás esas cosas? Parece que leyeras el « Billiken » o el « Libro Gordo de Petete ». En ninguna crónica antigua se hace referencia a ningún pueblo llamado « mapuche ». Repito, EN NINGUNA, absolutamente ninguna. El artículo de la Organización Internacional del Trabajo a que hacés referencia es viejo, desactualizado, no tiene ningún rigor cientifíco y también está lleno de errores (lo mismo que esta nota). Buscá mejores cosas para leer. Encima acusás de desconocimiento a otro forista que se nota de lejos que sabe del tema mucho más que vos. Ya que no sabés tener decencia, por lo menos tené un poco de vergüenza. Saludos
9
noimporta9 de Enero de 2013|02:12
alfredito: Si mantenés tu punto de vista sin reflexionar, sonaste, no podés decir nada sobre la posición británica sobre Malvinas ya que lo que vos defendés es la misma postura que ellos tienen . Acá priman los derechos humanos, los tratados internacionales al respecto, la Constitución Argentina, las normas legales vigentes y, por sobre todo, el sentido común. No hay nada para alarmarse. Estas personas tienen en nuestro ordenamiento jurídico un amparo que los protege y que está a su disposición cuando ellos así lo crean conveniente, aún a pesar que no pretenden regirse por nuestras normativas. Si en forma individual o colectiva inician ante la Corte Suprema de Justicia de Argentina una acción declarativa de constitucionalidad de sus reclamos, serán oídos y obtendrán, sin ninguna duda, el reconocimiento jurídio y legal respecto de lo que piden, ya que es más que claro que tienen razón. Después viene el sentido común, que en USA se utilizó con éxito. Es ahí donde hay que trabajar porque es más que evidente que la población indígena, por sí sola, no puede mantener su poder de policía sobre TODO el territorio que figura en esta nota. No hay forma física que puedan hacerlo y, supongo, tampoco lo quieren hacer. Lo que pretenden es sólo que se los deje tranquilos en una zona donde puedan desarrollarse como lo que quieren ser y eso no es muy significativo para ninguno de los dos países. Se habla, se consensúa con ellos y con los propietarios actuales de los territorios que pretenden. Se buscan las soluciones económicas y legales, se expropian los terrenos, el Estado paga los valores que sean necesarios o se compensan tributos fiscales, se firman papeles y listo. Nada del otro mundo. Un propietario es mucho menos importante que 1000 indios para un país, sobre todo porque ese propietario puede mantener una gran porción de tierra para sí y otra quedársela los indios, o si fuera el caso, irse obligado de un territorio en disputa ya que para el país es más importante mantener la paz social que la simple titularidad de un territorio en donde el propietario no puede ejercer el control total ni es básico para su subsistencia y, además, la Constitución, las leyes y los tratados internacionales lo obligan a irse. Quien compra esos terrenos debe saber estas circunstancias ya que no puede alegarse desconocimiento del derecho por ninguna persona, por lo tanto el o los propietarios no indígenas de esas tierras debe saber que las tiene con el peso de la historia sobre ellas y de las leyes y tratados vigentes. Si se hacen los distraidos los propietarios actuales y los gobiernos, no es culpa de los indios ni del resto de los habitantes del país, quienes no podemos estar a expensas de un par de propietarios obsecados y mal informados. De todas formas se deben reconocer sus derechos económicos y por ello hay que dialogar y pagar lo que haya que pagar para que se deje a los indios tranquilos. Es sólo hacerse cargo de los errores de nuestros antepasados, quienes son considerados héroes (caso Julio A. Roca) cuando en realidad fueron genocidas. De todas formas son otras épocas y hay que juzgarlos en función de la realidad, por ello sólo queda hacerse cargo de sus errores y reconocer, evolución mediante, que los indios tienen razón. No es para tanto, sólo es un puñado de tierra que quedará en posesión de esos pueblos pero dado el principio de integralidad territorial la soberanía del país sobre esas tierras seguirá, máxime cuando los indios no quieren ni independencia ni hacer un país nuevo, sólo quieren su tierra para seguir siendo lo que son. Actuando así se es congruente con nuestra posición sobre Malvinas, donde no pretendemos que los kelpers dejen de ser lo que son, sino que el territorio donde están sea reconocido como de soberanía del Estado argentino, en este caso, con los indios sería lo mismo.
8
tito miranda9 de Enero de 2013|01:57
CONTE, ANDAAAAAAAAAAAAAA, YA NO SABEN QUE BUSCARLE AL GOBIERNO DE CRISTINA, ANTES DE AYER FUE LA FRAGATA LIBERTAD Y LES SALIO MAL, AYER EL "CASO DARIN" Y HOY EL QUILOMBO CHILENO CON LOS MAPUCHES, ANDAAAAAAAAA. PIENSEN QUE VAN A BUSCAR MAÑANA, PORQUE YA ESTA AMANECIENDO UN NUEVO DIA . PERO ESO SI, QUEDATE TRANQUILO QUE EL 54 % SEGUIMOS APOYANDO A CRISTINA Y A ESTE GOBIERNO DEMOCRATICO . LES PESE A QUIEN LES PESE. Y DE PASO SIGAN SANGRANDO POR LA HERIDA . SE LE ACABA EL TIEMPO MUCHACHOS, SE APROXIMAN LAS PROXIMAS ELECCIONES Y NO TIENEN NADA, A NADIE Y NI HABLAR DE UN PROYECTO PAIS.
7
pinkerton9 de Enero de 2013|01:06
Pedro Zalazar: con respecto al problema chileno no opino, de ahi a trasladar este conflicto a territorio argentino usted mismo lo dice: EN CUANTO AL TERRITORIO MAPUCHE EN SI, HAY QUE CONSIDERAR QUE SI BIEN ESTOS SON ORIGINARIOS DEL SUR DE CHILE, SU AVANCE SOBRE TERRITORIOS ARGENTINOS ABARCO........... PUNTO, no hay absolutamente nada mas que hablar, los mapuches como usted bien dice ( aunque usa una palabra incorrecta ya que avance en este caso significa invasion ) son simplemente INTRUSOS, INVASORES DEL TERRITORIO TRANSCORDILLERANO Y POR TANTO ARGENTINO, EN CONSECUENCIA NO SON ORIGINARIOS, esto es, NADA, NI UN SOLO MILIMETRO CUADRADO desde la cordillera hacia el este les pertenece ni es de modo alguno su tierra ancestral: En cuanto a su otro dicho------- teniendo muy buena relación con los Tehuelches......... es curioso, el nombre tehuelche -Yehuel che- significa gente brava, gente valiente, apelativo que al contrario de lo que usted dice implica confrontacion entre los invasores mapuches y los mal llamados tehuelches ( esta designacion es de origen mapuche siendo la real la de aonikenk para los meridionales y gununa kenk para los septentrionales, autenticos originarios ), asi que buena relacion, disculpe, pero tal cosa jamas existio. lo que existio fue GUERRA por el territorio entre mapuches invasores y los ahora llamados tehuelches.
6
san ignacio9 de Enero de 2013|00:30
Bueno creo yo que debemos poner las cosas en claro en algún os conceptos que veo que ignora el autor del articulo, y también algunos opinantes. En primer lugar no existe TERRITORIO MAPUCHE, ni en Chile ni en Argentina. Por que, muy simple los Mapuches no existen como etnia originaria. En Chile son en realidad ARAUCANOS, a quienes los blancos es decir desde que existe Chile como Estado y Nación independiente nunca pudieron dominar. Que hicieron entonces, con ese pueblo indómito del sur chileno, los ingleses bautizaron como MAPUCHES, que en realidad el Mapu es el len guaje que es propio de la Araucanía, los armaron con fusiles Remignton adquiridos por el gobierno Chileno, les dieron instrucción y formaciones de combate, para que invadieran nuestra Patagonia desde San Carlos, Mendoza, hasta los confines de nuestro Sur. Asolaron estas tierras, robaron ganado y mujeres que llevaban a Chile y provocaron un genocidio con los pueblos originarios argentinos que eran todas las Etnias Tehuelches. Con que fin, que fuera la Patagonia deshabitada y poder asi entre Gran Bretaña y Chile apoderarse del Sur que fue un viejo anhelo. Gracias a la expedición al desierto, que fue una guerra no declara contra Chile y el Reino Unido, pudo salvarse la Patagonia. Por lo consiguiente los habitantes reducidos que se dicen mapuches en la Argentina, en realidad no son originarios, son argentinos como Ud. o yo, pero no pueden acceder al estatus de pueblo originario, por que ellos son originarios de la Araucanía, son invasores como somos los descendientes de europeos, así que ese conflicto que quiere asociarnos, es una trampa del Foering Office , para crear un conflicto con Chile, y transpolar el mismo reclamo a la Argentina. Ojo no se dejen engañar detrás de todo esto están los siempre presente Ingleses. Como que la organización MAPUCHE, tiene su sede en el CENTRO LONDINENSE y es apoyada económicamente por la corona británica.
5
pedro zalazar8 de Enero de 2013|21:29
alfredo. Tu desconocimiento sobre los derechos de las poblaciones indígenas es absoluto. Te recomiendo leer el Convenio C.169 de la OIT., refrendado por la Res. 57/157 de Naciones Unidas y refrendado por los gobiernos de Argentina y Chile. Al revés de todo lo que opinás, las poblaciones indígenas tienen todo el derecho de reclamar las tierras que ocupaban en la época de la conquista y la colonización, como también se dan como no válidos los títulos de propiedad otorgados por merced real o servicios prestados a la patria. Por otro lado, los indígenas no vendían sus tierras, por un principio básico de su cosmovisión, la tierra no es de ellos, sino que ellos son de la tierra. Mapu - tierra - che - gente. O sea gente de la tierra. Por otro lado tus opiniones, son claramente violatorias de los derechos humanos de primer nivel. Con tu visión de las cosas, justificas todo acto de apropiación hecho por la fuerza, con lo cual no sería Peréz Esquivel quién tendría que volverse a España, sino vos a tu país de origen, porque alguien te quitó tu casa.
4