Conocé el lado solidario del Dakar

El rally más difícil del mundo colabora fuertemente con la fundación TECHO. Ya ha donado más de 600.000 dólares.

Aunque muchos asocian al rally Dakar con la competencia más extrema del mundo, también tiene su lado solidario: desde que llegó a Sudamérica en 2009 colabora con la fundación TECHO, a la cual ya le donó más de 600.000 dólares.

En la edición de 2013, que comenzó el sábado en Lima y terminará en dos semanas en Santiago de Chile, se añadieron ya 500.000 soles (unos 187.000 dólares) entregados por el gobierno peruano y la firma francesa ASO (organizadora de la competencia), a la institución Fe y Alegría, que la usará para la reconstrucción de dos escuelas de la ciudad de Pisco dañadas en el terremoto que asoló a la región en 2007.

El dinero fue recaudado en el Village Dakar que se realizó en las playas del distrito limeño Magdalena del Mar en la previa de la largada, al cual asistieron unas 100.000 personas.



La donación se hizo efectiva en el campamento de Pisco con un acto encabezado por el presidente del Consejo de Ministros, Juan Jiménez; el ministro de Turismo, José Luis Silva; el presidente del Istituto Peruano del Deporte, Francisco Boza; el director de Relaciones de ASO, Gregory Murac, y el sacerdote Jerónimo Olleros, de Fe y Alegría.

"Me gustaría destacar el papel de la organización en el tema de la responsabilidad social. No solamente por esta donación a colegios que requieren ayuda, sino por la idea de que todos podamos trabajar juntos. Eso también incluye a los temas vinculados a la protección del patrimonio histórico del Perú y del medio ambiente, valores que tanto promueve y protege este gobierno”, dijo Jiménez.



Murac recordó que cuando el rally se hacía en África "siempre tuvimos una acción solidaria" y "desde que estamos en Sudamérica ayudamos a TECHO con donaciones directas de la organización para la construcción de viviendas".

"Cuando nos reunimos con Silva y Boza surgió la pregunta de qué íbamos a hacer con lo recaudado en el Village y ellos, rápidamente, eligieron a Fe y Alegría (organización educativa jesuita). Algo que no nos imaginábamos era el éxito que iba a tener el Village, así que estamos contentos porque ese éxito sirvió de ayuda a otros", agregó.

Olleros, en tanto, agradeció la iniciativa: "Seguramente ser parte de la organización del Dakar no debe ser fácil y en el medio de un trabajo tan exigente se preocuparon por la educación de este país. Muchas gracias por eso".

El mítico rally, que llega a su edición 34, se corre desde hace cinco años en Sudamérica por la falta de seguridad en África, la sede original.