Bronca y desazón en la despedida del joven penitenciario

Esos fueron los sentimientos predominantes en el velorio de Nelson Haro, el guardiacárcel ultimado mientras custodiaba a tres presos internados en el Lagomaggiore.

“No tienen perdón, no tienen perdón”, insistía el padre.

Mucha tristeza, pero también rabia en la voz quebrada del policía Juan Haro, cada vez que recordaba a su hijo en cada abrazo que le acercaban sus allegados.

Y ese también fue el sentimiento que sobresalía en aquellos que habían sido sus compañeros durante los ocho meses que trabajó en el Penal de Almafuerte, por la muerte de Nelson, pero también por las condiciones de trabajo que tienen que soportar los guardiacárceles en Cacheuta.

Los restos del joven penitenciario muerto mientras prestaba servicios especiales –“operativo”, dirían sus compañeros, en la jerga- en el Hospital Lagomaggiore, custodiando a quienes finalmente le dispararían mortalmente, fueron velados desde ayer en la ciudad de Tunuyán, desde donde viajaba todos los días para cumplir con su labor.

Además de los familiares, a la sala de velorios -ubicada en Echeverría y República de Líbano-, del centro de Tunyán-, también se habían acercado policías que cumplen funciones con Juan Haro. Y, por supuesto, se destacaba la presencia de los hombres de gris: un importante grupo de agentes penitenciarios que se habían turnado para poder acompañar a la familia de Nelson. De allí, volverían a Cacheuta, a seguir con sus funciones.

Algunos de ellos no conocían a Nelson, por una cuestión meramente horaria. Pero todos se animaban a sentir lo mismo ante el hecho que los había conmocionado desde muy temprano. En algunos grupos de guardiacárceles, se masticaba la bronca contra la política y las autoridades del penal. En otros, se lamentaba la pérdida de un compañero y no dejaban de culpar al Subsecretario de Justicia, Diego Lavado.

"Que ni se aparezca", decían por lo bajo.

"Ya estuvo acá", respondían otros.

"Sólo se dedica a cuidar a los delincuentes y nosotros estamos desprotegidos", clamaban otros, pero haciendo esfuerzos por no levantar la voz. 

“Son unos cobardes”, repetía mientras tanto Juan Haro ante quien se acercaba a darle el pésame.

“Era un luchador, que nació con una vocación”, indicó el padre, mientras se paseaba por la sala de velatorios con un par de fotos en sus manos.

Las imágenes mostraban, precisamente, uno de los rasgos más característicos de Nelson. Su estadía en el Ejército. 

“Le encantaba el uniforme, hizo de todo para entrar a la policía, pero no pudo porque no le daba la estatura”, recordaba Haro.

“Entro al Ejército como voluntario. Y no se quería ir, pero le dieron la baja”, precisó el padre. “Entonces, entró hace ocho meses a la penitenciaría”, agregó.  

El miércoles podría haber sido un día distinto para el padre de Nelson. Ese día que esperan aquellos que ya han dado una gran parte de su vida al trabajo y comienzan a vislumbrar el resto de los días en el retiro. La noticia de la muerte de Nelson cambiaría su perspectiva.

“Hoy día iba a presentar los papeles para la jubilación, ya me los había pedido el comisario” se quejaba amargamente el policía. “Y mire el regalo que me dieron”.

“Hace 27 años que estoy laburando en la policía y me entregan un hijo muerto”, señaló Haro, quien se desempeña en la Comisaría 15 de Tunuyán.

“En los últimos tiempos, el trabajo nos quitaba la posibilidad de dialogar, y yo estaba ansioso por hablar con él”, explicaba el padre.

Enterado de los últimos acontecimientos ocurridos durante la tarde, en la que los tres presos fueron recapturados, el policía manifestó que “los derechos humanos tienen custodiados a esos delincuentes, pero mi hijo no tiene derechos humanos”.

Por último, Juan Haro se quejó de que no haya respaldo para que la policía pueda actuar como debe ante la delincuencia.

“Es una vergüenza en el mundo que no haya justicia”, dijo e inmediatamente se encontró con otro abrazo.
Opiniones (1)
12 de diciembre de 2017 | 07:52
2
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12 de diciembre de 2017 | 07:52
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  1. Lo mataron por honesto , porque no lo pudieron comprar , porque veia muchas injusticias en ese sistema carcelario... lo mato la politica para ganar espacios y tener a ciurca como heroe. No se deje engañar
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