¿Los eclipses son capaces de cambiar la historia?

Los antiguos los vieron como signo de la ira de los dioses y presagio de terremotos, hambrunas y plagas. Pero más allá de la naturaleza, se dice que también incidieron en acontecimientos políticos, como la Guerra del Peloponeso y la conquista de América.

Un ejemplo de esta incidencia en la historia fue el de Cristóbal Colón, quien, sirviéndose del conocimiento astronómico acumulado hasta entonces, amenazó a los aborígenes de Jamaica: "¡Si no cooperan conmigo, la luna desaparecerá del cielo mañana por la noche!". Era el mes de febrero de 1504 y la cuarta expedición que comandaba el genovés agonizaba cercada por el hambre y la indisciplina. Los nativos, que ya habían padecido a manos de los españoles en anteriores viajes, se negaban al intercambio de comida por baratijas. Pero cambiaron de actitud cuando vieron que la predicción del Adelantado se hacía realidad.
 
Mucho antes, en el siglo Vº antes de Cristo, el historiador griego Tucídides atribuyó a un eclipse la derrota de Atenas en el año 413. En su Historia de la Guerra del Peloponeso cuenta que los atenienses habían bloqueado la ciudad de Siracusa, en Sicilia, y que cuando se preparaban para el asalto final, un eclipse lunar, tomado como mal presagio, los hizo demorar el ataque, superstición que fue aprovechada por los siracusanos para romper el cerco y destruir a la fuerza ateniense.
 
En el pasado, muchos creyeron también que un eclipse presagió la muerte de figuras históricas, como la del emperador romano Nerón -un suicidio asistido tras la derrota militar- o la de Catalina de Aragón -supuestamente natural, aunque hay sospechas de envenenamiento-, la esposa repudiada por Enrique VII de Inglaterra porque no pudo darle un heredero varón.
 
Para los caldeos de Babilonia, una de las civilizaciones más antiguas, un eclipse era presagio de hambre y epidemias.
 
El color rojo oscuro que adquiere la luna durante el eclipse alentó en la antigüedad la idea de que estaba siendo devorada y por eso se derramaba sangre por su superficie. Al no estar en condiciones de entender los motivos de un eclipse, los hombres primitivos pensaron que "algo" estaba consumiendo a la luna.
 
También las plagas y pestes que hacían estragos en la población durante la Edad Media, como la más mortífera de todas, en 1348, y hasta la Primera Guerra Mundial en 1914 serían calamidades anticipadas por el ocultamiento del sol o de la luna, según la creencia de muchos.

Seguí leyendo aquí esta interesante nota publicada en infobae.com 

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
3 de Diciembre de 2016|20:48
1
ERROR
3 de Diciembre de 2016|20:48
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016