El Espacio Le Parc: la fábrica de cultura en una semilla de cemento

El centro cultural será inaugurado el 5 de octubre y esperan a importantes personalidades para el evento. El espacio busca crear nuevos consumidores de cultura y será uno de los más importantes del país.

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Una oda al espacio. La exaltación de la puesta en escena. La semilla gigante de cemento está por germinar: la inauguración oficial del Espacio Cultura Julio Le Parc será el 5 de octubre, y la provincia espera con ansias la repercusión social.

La ministra de Cultura Marizul Ibáñez ofreció un recorrido por las instalaciones a los medios, los privilegiados del primer pantallazo público de la obra de 100 millones de pesos en Mitre y Emilio Civit, en Guaymallén. Como buena dueña de casa, Ibáñez exhibió cada rincón y explicó cada detalle. Respondió a las preguntas y hasta dejó entrever, emocionada, cuestiones que ni el gobernador Francisco Pérez todavía sabe.

La algarabía del Ministerio de Cultura se hizo evidente, a la espera de la supuesta visita de la presidenta Cristina Fernández para la inauguración. Ya confirmó su presencia Carlos Alonso, Joaquín “Quino” Lavado, y la familia de Le Parc, ya que el escultor estará en Francia por una exposición. Además, prometieron un “importante” show inaugural, al aire libre y gratuito.

El edificio, en forma de semilla, es una fábrica de cultura. Una obra colgante del escultor mendocino Le Parc se instalará estratégicamente en el centro. El cemento, el principal elemento, se complementa con asientos y pisos de madera flotante, alfombrados y detalles en colores intensos. Accesos para discapacitados, butacas para personas con sobrepeso, cuartos de ensayo para danza, camarines y climatización sectorizada son algunas de las características innovadoras. La producción audiovisual es el núcleo de exhibición y gestación del espacio.

Las cinco salas de butacas

La sala naranja tiene capacidad para 150 personas, es un salón de usos múltiples con una pantalla. También funcionará como set de televisión y el piso está adecuado para espectáculos de danza. Lo más novedoso en materia de diseño: las butacas plegables.

La sala violeta es para obras de teatro. Posee, en el escenario, un montacargas y un depósito subterráneo. Tiene capacidad para 240 personas, butacas amplias y fácil acceso para sillas de ruedas.

La sala circular es una de las más originales y funcionales. Está acondicionada acústicamente para que la voz de los intérpretes rebote hacia cualquier espectador. Además, tiene pasadas superiores, para puestas en escena alternativas, no convencionales. Tiene capacidad para 350 personas, sentadas sobre bancos de madera.


La sala roja, es específica para espectáculos de danza, con piso de madera flotante y un espacio especial para el calentamiento de los bailarines. Entran 350 espectadores. Esta sala comparte camarines con la última, la más íntima, la sala azul, en donde 170 personas disfrutarán de música antigua o fados, por ejemplo.

El primer canal provincial

La carta bajo la manga del edificio, y consecuentemente del Gobierno, es la gran cantidad de espacio y recursos que se dispondrán para el despliegue del canal de televisión que funcionará en varios salones del Le Parc. Ibáñez recalcó que la producción audiovisual será la prioridad, y el centro de atención. La determinación del Ministerio va de la mano con el impulso de los polos audiovisuales tecnológicos de televisión digital del gobierno nacional.

Por otro lado, las salas de exposición de arte visual buscan suplir la carencia que tiene Mendoza, porque faltan lugares para exponer, según explicó Ibáñez. “Si bien se le dará lugar a artistas nuevos, la idea del espacio es consagrar a los hacedores que ya tienen trayectoria, que tienen una carrera consagrada”.

La ministra indicó que el objetivo principal de la inversión en un centro cultural (que será uno de los más importantes del país) es “crear espectadores, formar consumidores de cultura y así maximizar los visitantes. Que vengan una vez y sigan viniendo”.

La relación con los hermanos

La articulación con el Espacio Contemporáneo de Arte y el museo Fader es también una de las vinculaciones simbólicas que se pretenden llevar a la práctica. “La idea es trabajar junto al ECA y al Fader, en conjunto. Por ejemplo, una exhibición puede comenzar en uno y continuar en otro. El ECA se dedicará a artistas nuevos, mientras que el Le Parc, a los consagrados. Una de las ideas que vamos a proponer, que ni el gobernador sabe todavía, es la idea de un Corredor de la Cultura: tanto el edificio del Ministerio, el ECA y el Le Parc están en la misma calle. Es un hecho interesante, que queremos potenciar”, confesó Ibáñez.

Los encargados de dirigir el Le Parc serán asesores de Gabinete y el subsecretario de Cultura, Fabricio Centorbi. Además, Gabriel Piconero, el director de Industrias Creativas, trasladará su sector al edificio nuevo. Maxi Uceda será el encargado de la programación audiovisual y de las salas.

La repercusión social: entradas, accesos y la respuesta vecinal

La entrada, en principio y para la mayoría de las exposiciones, se espera que sea gratuita. “Sin embargo, eso dependerá de cada artista y de cada exhibición y espectáculo. Este espacio funcionará bajo la Ley Impositiva Provincial. Los artistas que quieran venir al Le Parc se llevarán un porcentaje de las entradas y dejarán otro al centro”, indicó Ibáñez.

En referencia al transporte público de la zona, la ministra aseguró que están en tratativas con la Secretaría de Transporte para tener más frecuencias de colectivos. Además, tendrán varios micros con la insignia del Espacio que van directamente. Todavía no se sabe si el pasaje será gratuito.

La construcción de un edificio con una inversión monetaria y cultural de esta envergadura en la zona elegida, es un riesgo que corre la gestión, porque se apuesta a la revalorización social del área a largo plazo. Por eso es un gesto positivo, e indispensable. Una deuda pendiente.  

El Espacio Cultural está rodeado de asentamientos marginales en terrenos usurpados. Se separó la construcción con un muro de cemento, pero se ha contactado a los vecinos para una intervención artística. “La idea fue hablar con ellos y que nos cuenten sus historias de barrio. Surgieron temas interesantísimos. De ahí, queremos hacer bocetos y murales, para que sus historias queden plasmadas y no sea tan violento”, explicó Maxi Uceda. Además, se llevarán a cabo talleres de inclusión para los vecinos.

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