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Godoy Cruz, un equipo que revirtió su imagen y ahora ilusiona

El Tomba mostró su mejor cara en el triunfo ante Atlético de Rafaela y se metió en el lote de los que lucharán el Torneo Inicial. Gran trabajo colectivo a base de individualidades virtuosas.

En Twitter: @afernandez82

Hace unos días, no más de 30 o 40, era difícil e irrisorio pensar en un presente como el actual. Todas eran críticas, aunque no era para menos. Godoy Cruz terminaba una temporada poco auspiciosa y concluía un semestre para el olvido, lejos de los puestos de vanguardia y cerca de los promedios en rojo. Luego del descenso en 2007 era la etapa más jodida del Tomba en Primera División.

Hoy Godoy Cruz te invita a ir a la cancha, aunque la concurrencia de los últimos partidos no pareciera abalar esto.  El recambio generacional, por llamarlo de alguna manera, llegó con creces por la Bodega. Hoy un equipo renovado, desde los nombres, desde lo anímico y desde lo estrictamente futbolístico.

En el debut frente a All Boys se vieron cosas interesantes de un “once” que claramente se encontraba en transición, con falta de rodaje pero con otras ansias.

Ante Unión en Santa Fe ratificaba esta condición de buen equipo y ayer interpretó un juego frente a Atlético de Rafaela casi perfecto para terminar de darle a Godoy Cruz un triunfo demás sustancial en el afán de pelear en el Torneo Inicial.

Este Godoy Cruz hace que el hincha pueda ilusionarse.  Y esto es alimento para un sentimiento; no existe la banca en el tablón sin una ilusión que la sostenga. “¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?”, explica Julio Cortazar. Y cómo no permitirle al hincha ilusionarse y ser feliz con su equipo.

La historia recién comienza y de a poco sale el sol para este Expreso que vivió un presente gris hace muy poco.

Llama la atención el grado de comprensión que existe en la mitad de la cancha con jugadores que recién se adaptan al dibujo de Omar Asad.

David Ramírez, Alexis Castro y Gonzalo Castellani forman, por momentos, un tridente de fundación complejo que se completa con el rombo y la contención de Nicolás Olmedo en el anillo central.

Arriba, un “chiquito” que hace de las suyas, un conocido, Facundo Castillón, y un delantero letal y demás inteligente con o sin balón como Mauro Óbolo.

La última línea sigue teniendo algún tipo de fisura, pero la llegada de Emanuel Insúa y los buenos momentos de Leonardo Sigali, Nicolás Sánchez y Lucas Ceballos hacen pensar que las piezas se irán acomodando con el correr de los encuentros.

No es el Real Madrid ni mucho menos y lejos de esa elite se encuentra este Godoy Cruz. No obstante, el sólo hecho de ver un equipo que trata bien la pelota y es puntero del campeonato argentino te hace ilusionar, te invita a la cancha y por momentos hace feliz al hincha.

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20 de septiembre de 2017 | 06:53
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