Encuentran un esqueleto en perfecto estado en El Challao

Fue hallado por un albañil que estaba haciendo los cimientos para una casa.Los peritos de Policía Científica se llevaron los huesos para que el Cuerpo Médico Forense pueda evaluar si es posible conocer la causa de la muerte. Se trata de una zona donde en varias oportunidades se hicieron excavaciones para buscar a Raúl Baigorria, Adolfo Garrido y Pablo Guardatti.

El lunes por la mañana, un albañil que estaba trabajando en un loteo de El Challao, largó su pala y se agachó para observar una pieza dura que había golpeado con sus herramientas. Estaba removiendo la tierra para hacer los cimientos de una casa cuando creyó ver una piedra, aunque las formas le resultaron extrañas. Descubrió que no se trataba de rocas. Volvió a pararse, y desde esa altura se dio cuenta de que frente a sus ojos tenía un esqueleto; al parecer, con todas las piezas óseas en su lugar.

Por precaución, lo primero que hizo el albañil fue llamar al dueño del terreno, que sería un agente penitenciario, y consultarlo para saber cómo continuar la obra; si parar la construcción o levantar los huesos y tirarlos.

El propietario, con buen tino, le dijo que no tocara nada y que dejara todo como estaba. Luego de dar esas indicaciones, se subió al auto y fue a decirle a la policía lo que había encontrado en su lote. Hasta donde sabía, en ese sitio, ubicado casi un kilómetro y medio al oeste del mirador del El Challao, nunca hubo un cementerio. Por lo tanto, la presencia de un esqueleto en el lugar podía tener algún origen delictivo. Se trata de una zona del piedemonte, con campos incultos, donde recién los últimos años comenzaron a verse algunas edificaciones.

Apenas unos minutos después de alertar a las autoridades, una comisión de la Policía Científica llegó al lugar para trabajar sobre las muestras encontradas. La tarea de los peritos resultó relativamente fácil: fue cuestión de hurgar un poco para obtener, uno a uno, los huesos del esqueleto, que depositados en diferentes bolsas plástica.

El hallazgo no hizo más recordar los casos de los albañiles Raúl Baigorria y Adolfo Garrido, desaparecidos en 1990, y el de Pablo Gaurdatti, visto por última vez en 1992. En estos casos, las sospechas siempre recayeron sobre personal policial, pero a pesar de los numerosos operativos, allanamientos y excavaciones, los cuerpos nunca fueron encontrados. Y si bien hubo varios hipótesis y líneas de investigación, no se pudo dilucidar el misterio sobre estas tres desapariciones forzosas en democracia registradas en Mendoza.

La denuncia quedó asentada en la Oficina Fiscal 2, de Capital, y la causa está a cargo de la fiscal Liliana Curri. Por el momento, los investigadores evitaron sacar conclusiones, pero por orden judicial, el Cuerpo Médico Forense deberá extraer muestras de los huesos levantados y mandarlos al laboratorio de ADN de la Universidad Nacional de Cuyo. La idea es que allí se realice un estudio comparativo para determinar si, efectivamente, el esqueleto puede ser el de alguna de estas personas o de cualquier otro que, en la orden del día policial, aparezca desde hace años como desaparecido.
Opiniones (1)
21 de agosto de 2017 | 14:14
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21 de agosto de 2017 | 14:14
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  1. No quiero ningún comentario diciendo que se le debe haber quedado olvidado a Que rico cuando hacía un "traslado" como humilde servidor público y cumpliendo órdenes de gente mala y sin escrúpulos.... Vamos! a ponernos las pilas y no caer en el chiste fácil, que después los buenos muchachos se enojan si hablamos mal del pobre agente que rico.
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