¿Igualdad de géneros?

En nuestro idioma existe una serie de sustantivos que, usados en masculino, no tienen el mismo valor que si se utilizan en femenino. La lingüista Nené Ramallo analiza los casos de los términos "corte", "doblez", "margen","cólera" y "pez", entre otros términos.

Vamos a ejemplificar con algunos casos que usamos cotidianamente: el corte y la corte; el doblez y la doblez; el margen y la margen; el cólera y la cólera; el cometa y la cometa; el orden y la orden, el pez y la pez.

Cuando hablamos de CORTE en género masculino, podemos referirnos al filo de un instrumento con que se corta y taja: “Es un cuchillo de buen corte”. También se puede aludir a la acción y efecto de cortar: “Ahí te harán un buen corte de cabello”. Otro uso está referido a una herida producida por un instrumento cortante o la sección por donde ha sido cortada una pieza de carne o un embutido: “Le había quedado un corte pequeño en la cara, después de la pelea”. “Es importante cómo se realiza el corte de un chacinado”.

En cambio, el sustantivo femenino CORTE designa a la población donde habitualmente reside el soberano en las monarquías: “El Rey acostumbra salir a saludar a la corte cada domingo”. En relación con un rey, también puede nombrar al conjunto de todas las personas que componen su familia y su compañía habitual: “Nunca viene solo el monarca, sino acompañado por una numerosa corte”. Por extensión de esta acepción, también puede aludirse al entorno de personas que rodean a alguien famoso o importante: “Cada anuncio era festejado por una corte de aplaudidores”. En el ámbito de la justicia, se habla del máximo tribunal que la imparte, con el adjetivo femenino “suprema”, antepuesto o pospuesto al sustantivo “corte”: “Suprema Corte de Justicia” y “Corte Suprema de Justicia”. La locución HACER LA CORTE a alguien significa “galantear o cortejar”: “Parecía no advertir que él le hacía la corte desde hacía mucho tiempo”.

Cuando plegamos o doblamos un papel o una tela, diremos que estamos haciendo UN DOBLEZ; en cambio, si una persona no es sincera, sino que obra con astucia o con malicia y da a entender todo lo contrario de lo que en verdad siente, se dice, por ejemplo, “La doblez con que procede esa mujer la hace poco confiable”.

¿Qué hacer cuando debemos usar MARGEN y referirlo, por ejemplo, a un cuaderno y a un río o arroyo? La edición de 2001 del Diccionario de la Lengua de la Academia Española nos decía que su género es ambiguo; en cambio, el Diccionario argentino de dudas idiomáticas, de reciente aparición, nos da la siguiente solución: “es masculino cuando significa ‘espacio en blanco alrededor de lo escrito’ (“el margen de la página”), ‘espacio u ocasión para algo’ (“el margen de acción”, “el margen de confianza”), ‘diferencia prevista’ (“el margen de beneficio”, “el margen de error”); en cambio, cuando significa ‘orilla’ es habitualmente femenino”. En la locución AL MARGEN DE, que se usa para indicar que algo o alguien no tiene intervención en un asunto de que se trata, el sustantivo aparece en género masculino: “Al margen de lo que veníamos diciendo, ¡qué estampida de precios en estos días!”.

El mismo diccionario nos da la receta para saber usar CÓLERA en femenino o en masculino: si significa ‘ira’ será femenino; si designa a la enfermedad infecciosa y epidémica, será de género masculino: “La cólera por la injusticia lo mantenía activo”. “El cólera se puede prevenir con medidas de higiene y de alimentación”.

En las playas, vemos a los niños remontar barriletes; el otro nombre que se les da es el de COMETAS y usamos el género femenino: “Vendían hermosas cometas de variadas formas y de colores intensos”. En cambio, ese astro con una especia de cola o cabellera luminosa que, de vez en cuando, puede observarse en el cielo, se denomina EL COMETA y su nombre proviene de la voz griega ‘kóme’, cuyo significado era “cabellera”.

También es clara nuestra Academia Argentina cuando nos indica cómo usar el género con el vocablo ORDEN: es masculino cuando se refiere a la colocación apropiada de las cosas (“El orden de la casa la obsesiona”), a una serie o sucesión (“el orden alfabético”), a una categoría o nivel (“el orden senatorial”), a un estilo arquitectónico (“el orden corintio”), a un grupo taxonómico (“el orden Primates”) y al sacerdocio (“el orden sacerdotal”). Es femenino, en cambio, si significa mandato (“La orden de cierre no ha llegado”), instituto religioso, militar o civil -con mayúscula inicial- (“La Orden de los Templarios”) y cada uno de los grados del orden sacerdotal (“las órdenes sagradas”). Esta ambigüedad de género se ve en la expresión  ORDEN DEL DÍA; ella es masculina si se refiere a la lista de temas que se tratan en una reunión: “No le dio la palabra porque ese tema no estaba en el orden del día”; es femenina exclusivamente cuando se refiere a una orden que se da a los cuerpos de seguridad y defensa. También se conserva como femenina esta palabra en la expresión “estar a la orden del día”, con el valor de “estar a la moda, ser muy usual”: “El insulto en el habla cotidiana está a la orden del día”.

Finalmente, no tenemos dudas en usar la palabra PEZ como masculina si con ella deseamos nombrar al vertebrado acuático: “Nada como un pez”.  Esta forma masculina tiene origen en el latín PISCIS. Pero, cuando un músico, usa PEZ para el arco de un instrumento, ese sustantivo es femenino y designa la sustancia resinosa, lustrosa, quebradiza y de color pardo amarillento: “Antes de empezar el concierto, el violonchelista sacó la pez de su estuche y la aplicó a su arco”. En este caso, la etimología es diferente pues nos remite al latín PIX.

Fuente consultada: Academia Argentina de Letras (2011). Diccionario argentino de dudas idiomáticas. Buenos Aires: Santillana.

* Nené Ramallo es la directora del Departamento de Letras, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo; es lingüista, especialista en dialectología.

Opiniones (1)
7 de Diciembre de 2016|17:15
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7 de Diciembre de 2016|17:15
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  1. Excelente esta nota, como siempre. Me habría gustado que te refirieras también a "la" editorial / "el" editorial...pues suelen confundirse.
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