El "Guernica" cumple 75 y sigue generando polémica

Pablo Ruiz Picasso no pisó nunca Guernica, pero fue capaz de transmitir el mayor de los horrores en la historia de la villa vasca: el de la guerra. "Guernica" fue la obra cumbre de Picasso (1881-1973), una de las obras maestras de la pintura del siglo XX, según la mayor parte de la crítica. El artista la pintó en su ático parisino en tan sólo 33 días.

Pablo Ruiz Picasso no pisó nunca Guernica, pero fue capaz de transmitir el mayor de los horrores en la historia de la villa vasca: el de la guerra. Con negros, blancos y grises y sobre un enorme lienzo, el pintor español retrató el bombardeo de la Legión Cóndor alemana que, en medio de la guerra civil española, acudió el 26 de abril de 1937 en apoyo de las tropas franquistas, masacrando a la población de ese pueblo del norte de España.

"Guernica" fue la obra cumbre de Picasso (1881-1973), una de las obras maestras de la pintura del siglo XX, según la mayor parte de la crítica. El artista la pintó en su ático parisino en tan sólo 33 días. El próximo jueves, 12 de julio, se cumplen 75 años desde que se mostró por primera vez al mundo, cuando el pabellón español abrió sus puertas en París en el marco de la Exposición Universal de 1937.

La acogida del lienzo, un encargo que en plena guerra civil hizo a Picasso el gobierno republicano para demostrar al mundo que él era el auténtico representante del pueblo español, fue inicialmente fría. Pero luego el cuadro viajó por el mundo, primero para recaudar dinero para la causa republicana y luego, erigido ya en símbolo antibélico, por el gran interés que acabó despertando.

Picasso no quiso que su obra se expusiera en España hasta que se instalara una democracia. Y con el dictador Francisco Franco instalado ya en el poder, la dejó en custodia en el MOMA de Nueva York. "Bajo préstamo del pueblo de España", señalaba un cartel.

Emblemático, lleno de fuerza, de dimensiones impactantes -7,76 por 3,49 metros- y símbolo del sinsentido de la guerra, al año atrae a un millón de visitantes hasta el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se exhibe desde 1992 como joya de la colección. Pero su ubicación, 75 años después de ser creado, sigue siendo polémica.

Muerto Franco en 1975 tras casi 40 años de dictadura, el "Guernica" llegó a España en 1981 y en los primeros años se mostró en el Casón del Buen Retiro, dependiente del Museo del Prado. Luego, con el nacimiento del Museo Reina Sofía, exponente del arte del siglo XX y del contemporáneo, fue trasladado allí. Su actual director, Manuel Borja-Villel, lo fijó como centro de la reordenación de la colección permanente que llevó a cabo en 2008.

A Miguel Zugaza, el director del Prado, le gustaría contar algún día con el "Guernica", pese que la colección de esa pinacoteca termina con el siglo XIX. "El deseo de Picasso está claro", ha dicho en alguna ocasión.

Y es que el pintor declaró en su día su deseo de que el "Guernica" se midiera allí con las obras de grandes maestros como Velázquez o Goya. Entonces no existía el Reina Sofía ni la ley que fija en su fecha de nacimiento, el 25 de octubre de 1881, la línea divisoria entre las colecciones de ambos museos. "El 'Guernica' acabará en el Prado, como quiso Picasso", ha insistido alguna vez Zugaza.

Una de las últimas polémicas al respecto surgió en 2010 a raíz de un proyecto para que el Museo del Ejército, dependiente del Prado, albergara juntos tres lienzos de temática bélica, en una reflexión pictórica sobre la guerra: "La rendición de Breda", de Velázquez; "Los fusilamientos del 3 de mayo", de Goya, y el "Guernica".

"El 'Guernica' está bien donde está", dijo la entonces ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde. "Está fuera de discusión que pertenece al Museo Reina Sofía".

También los nacionalistas vascos llevan décadas pidiendo que se lleve el lienzo al País Vasco, origen de la inspiración de Picasso. Desde la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao argumentan que cuentan con el lugar perfecto para albergarlo. Y la propia villa de Guernica exige que la obra que narra el peor episodio de su historia se muestre en el lugar que vivió en carne propia el horror retratado.

Desde que llegó a España, el "Guernica" nunca se ha prestado. El argumento principal es su delicado estado y todos los directores del Reina Sofía han manifestado siempre, como Borja-Villel, su oposición a un traslado.

Para el 70 aniversario del bombardeo, en 2006, el gobierno regional lo pidió en préstamo, pero el Ministerio de Cultura se negó, alegando el mal delicado estado del cuadro, muy deteriorado por todos los viajes que hizo por el mundo cuando lo custodiaba el MOMA. Había que enrollarlo y desenrollarlo para cada viaje, porque su tamaño no permitía entonces transportarlo de otra forma, y eso acabó dañándolo.

En 1998, un estudio determinó que la tela presentaba numerosas rasgaduras y rayones y que trasladarla podría ocasionarle daños irreparables.

"No nos rendimos. Seguiremos batallando para que el 'Guernica' pueda estar donde corresponde, aprovechando que tenemos una de las instituciones más importantes de arte contemporáneo del Estado como es el Guggenheim", decía hace poco el diputado del Partido Nacionalista Vasco (PNV) Aitor Esteban.

Desde hace unos meses, el Reina Sofía realiza una nueva investigación sobre el cuadro en la que cuenta con un robot que aporta millones de imágenes de muy alta resolución y datos precisos sobre la obra. Se trata del estudio más exhaustivo hasta la fecha sobre el estado de conservación de la obra. Los resultados estarán en octubre. Pero parece poco probable que vayan a dar vía libre para un cambio, temporal o permanente, de la ubicación del cuadro.

"No hay caso", ha dicho en alguna ocasión Borja-Villel. "La obra es una pieza fundamental para este museo. No se la puede extraer del contexto de los años 30".

Fuente: 20Minutos

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7 de Diciembre de 2016|19:06
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