A cien años del primer levantamiento del campo: el Grito de Alcorta

Hace cien años un grupo de chacareros santafesinos inició una huelga agraria que se extendió a lo largo de la región pampeana reclamando mejoras de su condición.

En junio de 1912 un grupo de chacareros de la provincia de Santa Fe, compuesto en su mayoría por inmigrantes italianos, iniciaron una huelga, que se extendió desde el sur santafesino hacia el resto de la región pampeana durante tres meses. El motivo que los impulsó era la situación insostenible de los arrendatarios agrarios ya que estaban sujetos a contratos desventajosos que los mantenían en una situación de endeudamiento con los propietarios de las tierras, mientras que la producción anual no alcanzaba ni para cubrir los gastos, aún en años de cosechas abundantes.

Frente a este panorama los chacareros comenzaron a reunirse para peticionar sus reclamos y lograr algún tipo de negociación con los propietarios de las tierras. Sus principales demandas giraban en torno a la necesidad de contratos de arriendo escritos, por un plazo mínimo de cuatro años; un pago máximo de 25 pesos por cuadra o 25 por ciento de la producción; la absoluta libertad de trillar, de vender y asegurar con quiénes más convenía al agricultor; el derecho de disponer del 6 por ciento del área para el pastoreo de animales y la suspensión de desalojos arbitrarios.

Algunos de los vecinos que discutieron en la asamblea de la Sociedad Italiana.


El 25 de junio de 1912 se reunieron en el edifico de la Sociedad Italiana de Socorro Mutuo e Instrucción, ubicada en la localidad de Alcorta –al sur de Santa Fe–, agricultores de esa localidad y de otras vecinas. Durante la asamblea se discutió el nuevo modelo de contrato que querían implementar a fin de mejorar su situación y se resolvió iniciar una huelga. Francisco Bulzani, presidente de la Asamblea comentó:

“Seguimos ilusionados con una buena cosecha y ella ha llegado, pero continuamos en la miseria. Apenas si nos alcanza el dinero para pagarle al almacenero que nos viene surtiendo todo el año. Esto no puede continuar así. Debemos ponerle fin a tan triste como temeraria situación, caso contrario se producirá el éxodo campesino que debemos evitar a cualquier precio. Los propietarios se encuentran reacios a considerar nuestras reclamaciones y demandas. (…) Pero si hoy sonríen por nuestra protesta, puede que mañana se pongan serios cuando comprendan que la huelga es una realidad…”

Sin embargo, frente a la falta de acuerdo entre ambas partes en conflicto, la huelga se prolongó durante tres meses. Por su parte el Dr. Menchaca, gobernador radical recientemente arribado al poder gracias a la aplicación de la Ley Sáenz Peña, decidió nombrar una comisión para investigar la situación. Luego del informe elevado por ésta el gobierno santafesino recomendó a los propietarios que aceptaran buena parte de las demandas. De esta forma, poco a poco los chacareros volvieron a sus labores.

Esta huelga representó un hito en la historia agraria ya que fue la primera manifestación de los chacareros para exigir mejoras y la base para que meses más tarde se formara la Federación Agraria Argentina (FAA) cuya finalidad era “conseguir por todos los medios lícitos la mejora de la situación de los trabajadores del campo, solidarizando sus esfuerzos, a fin de que las energías de todos, defiendan los derechos de cada uno”.

Nuevos conflictos durante el gobierno de Yrigoyen

Años más tarde muchos propietarios buscaron volver a las cláusulas de los anteriores contratos, iniciando un nuevo conflicto con los arrendatarios. Los chacareros organizaron otra huelga en 1919 reclamando, no sólo mejoras en los contratos de arriendo sino también la reivindicación del derecho a la propiedad de la tierra. Esta vez la medida no tuvo trascendencia en la conquista de logros y los huelguistas fueron duramente reprimidos por parte del gobierno provincial, y de las patrullas de la Liga Patriótica Argentina.

Por su parte el presidente de turno, Hipólito Yrigoyen, intentó mejorar la situación de los arrendatarios por medio de algunos proyectos de ley presentados en el Congreso (fomento y colonización para formar centros urbanos; creación de juntas arbitrales del trabajo agrícola; fomento de las cooperativas agrícolas y un proyecto de ley de arrendamiento), aunque estos nunca fueron aprobados. La única ley que se sancionó al respecto preveía un aumento de la capacidad prestataria del Banco Hipotecario a fin de permitir la compra de tierra. Si bien esta medida permitió que a lo largo de la década del 1920 numerosos chacareros accedieran a las tierras, la crisis del 30 contribuyó a que muchos perdieran sus propiedades por no poder pagar el préstamo.

La Federación Agraria continuó sus reclamos y consiguió en 1919 que la Cámara de Diputados tratara en sesión una ley que regulase los arrendamientos, la cual incluía las principales cláusulas del proyecto de Yrigoyen, aunque con algunas modificaciones que no fueron bien recibidas por el bloque oficial. Luego de que los diputados sancionaran a favor de la ley, la FAA inició un largo peregrinar para que el Poder Ejecutivo incluyera el tratamiento de la misma en las sesiones extraordinarias de 1920 y ante el Senado para que la debatiera en el primer semestre de 1921.

Frente a la falta de una respuesta favorable, los chacareros decidieron emprender, el 26 de agosto de 1921, un viaje a Buenos Aires en manifestación para ser escuchados. La Federación Agraria Argentina se ocupó de los preparativos del viaje. A fin de poder trasladar un número significativo de chacareros, la FAA contrató un tren desde Rosario, el cual realizó varias paradas en el camino con el objeto de sumar colonos. Finalmente arribaron más de 450 delegados.

La presencia de los chacareros entre las calles y tiendas de Buenos Aires, así como también sus recorridos por la cooperativa El Hogar Obrero, el diario socialista La Vanguardia y el sindicato La Fraternidad contribuyeron a la propaganda de su causa entre los porteños. El historiador Javier Balsa señala en uno de sus estudios que inmediatamente los periódicos hicieron un llamado de atención a los habitantes de la metrópoli acerca de la verdadera fuente laboral de la prosperidad nacional, haciendo hincapié en que los citadinos usufructuaban de esa riqueza sin tomar conocimiento de la situación que atravesaban quienes la generaban. El diario La Nación, por ejemplo, comentaba el día 28 de agosto: “se comprendía que él  [el labrador] era todo, que de su esfuerzo vivíamos todos”.

Los chacareros se reunieron en un mitin en el Teatro Victoria junto con simpatizantes de la causa. Más tarde se concentraron en el monumento a Colón levantando como lema “Colón descubrió estas tierras, nosotros lucharemos hasta que sean nuestras”. Luego marcharon por Avenida de Mayo hasta el Congreso, donde pudieron dialogar con el presidente del Senado, Benito Villanueva, quien les prometió que la cuestión sería tratada a la brevedad y que podían retirarse tranquilos. Finalmente, en septiembre la ley contractual agraria fue aprobada.

Hoy la Argentina conmemora el centenario del Grito de Alcorta como el momento en que los chacareros irrumpieron en la escena pública en pos de ser escuchados. Sus acciones no terminaron allí. En ese sentido, los episodios de la marcha a Buenos Aires significaron una continuación de la lucha, logrando una respuesta por parte del Poder Legislativo e instalando en la opinión pública nacional sus reclamos. Aunque –como apunta Balsa– la victoria fue modesta, ya que los propietarios poseían un amplio poder local para imponer las condiciones efectivas de la relación entre terratenientes y arrendatarios, más allá de la legislación nacional, y por tanto la mayoría de los propietarios montaron diversos artilugios para no cumplirla. Sin embargo, los chacareros organizados gremialmente lograron introducir una fisura en la hegemonía ideológica liberal-conservadora, ya que supieron combinar dos tipos de movimientos: por un lado desplegar el uso de medidas de fuerzas y por otro plantearon reclamos mínimos como la regulación de contratos.

(*) Eliana Fucili es investigadora de la UNCuyo y  de la UTD.

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