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Será de siete kilómetros el recorrido de la antorcha en la India

Antes, estaban previstos nueve kilómetros. La medida la adoptó el Comité Olímpico de ese país por las fuertes protestas hacia la política de China en el Tibet.

Las amenazas de los activistas llevaron a Beijing a convocar al embajador indio en dos ocasiones para aclarar el punto, recibiendo garantías de que el paso de la antorcha no generará problemas.

Serán unas 50 celebridades indias las que portarán la llama olímpica, entre ellas Ammir Khan, actor de Bollywood, protagonista de una película candidata al Oscar y quien rechazó una invitación de los activistas por los derechos humanos.

Quien, en cambio, se opuso a portar la antorcha fue el capitán de la selección de fútbol de India, Bhaichung Bhutia. Más complicada se anuncia la situación en París a partir del lunes, luego de que militantes de Reporteros Sin Fronteras anticiparon "acciones salvajes" al paso de la antorcha similares a las perpetradas durante su ascenso a la antigua Olimpia.

"Protestaremos y no será armónicamente", advirtió el secretario general de la organización, Robert Menard, quien no precisó de qué tipo de acciones se trata. La capital francesa albergará, además, numerosas protestas en favor del Tíbet al paso de la llama olímpica, que recorrerá 28 kilómetros entre la Torre Eiffel y el estadio Charlety, en el sur de la ciudad.

Hasta el alcalde parisino, el socialista Bertrand Delanoe, se plegará a su modo a las protestas, tras anunciar que será desplegado un cartel con leyendas relacionadas al reclamo de un mayor respeto a los derechos humanos en el Tíbet.

Reporteros Sin Fronteras reiteró su apelación a las autoridades para que boicoteen la ceremonia de apertura de los Juegos, el 8 de agosto, porque representa "la vitrina política de las Olimpíadas".

El boicot a la ceremonia inaugural cuenta con el aval del presidente francés Nicolas Sarkozy y genera duros debates en Estados Unidos, donde la confirmada presencia del mandatario George W. Bush encendió la polémica.

Incluso, fue presentado un proyecto de ley en el Congreso, que fue avalado por unos 15 parlamentarios de los partidos Republicano y Demócrata para impedir la presencia de Bush en la ceremonia inaugural de los Juegos. "Compartimos la inquietud relacionada con la situación en Tíbet, pero presentar propuestas para limitar la presencia estadounidense en este evento deportivo internacional no son el mejor modo de afrontar el tema", se quejó la portavoz de la Casa Blanca, Katherine Starr.

El candidato a la presidencia estadounidense por el Partido Demócrata, Barack Obama, no tiene opinión formada respecto de la presencia de Bush en la ceremonia ("No sabría qué decir"), aún cuando siempre expresó sus críticas hacia China por la represión en el Tibet y también por su rol el conflicto de Darfur.

"Me deja perplejo la posibilidad de transformar los Juegos Olímpicos en un vehículo de expresión de una protesta política. Creo que los Juegos son una ocasión para unir al mundo", comentó Obama en declaraciones a una cadena televisiva que reprodujo Ansa.

Quien habría descartado su participación en la apertura de los Juegos por la cuestión del Tíbet es el emperador japonés Akihito, según informó hoy el diario nipón Sankei Shinbum, que citó fuentes anónimas del gobierno. Es justamente el gobierno chino el que determina la agenda del emperador y el que habría considerado "poco oportuno" su viaje a China por el contexto político imperante entre ambos países en relación con la situación en Tíbet y otras cuestiones.

Akihito y la familia real fueron invitados formalmente a la ceremonia de apertura de los Juegos por el primer ministro chino, Wen Jiabao, durante una visita que realizó a Japón en 2007.

En Xinjiang, región del noroeste chino de mayoría musulmana, las minorías étnicas iniciaron una serie de protestas masivas por la muerte, el 3 de marzo, de Mutallip Hajim, un nacionalista de 38 años que permanecía arrestado desde enero. Hoy, el Dalai Lama instó a la comunidad internacional a crear una comisión de investigación independiente sobre la situación en Tibet y pidió a "gobiernos y ONGs que reclamen a Pekín detener de inmediato la represión".

Amnistía Internacional, en tanto, denunció en un documento la falta de progresos en materia de derechos humanos y dijo que, en cambio, "como consecuencia de los Juegos, la represión de activistas aumentó en lugar de disminuir".

Algunos atletas también comenzaron a tomar partido, como en el caso del esgrimista alemán Imke Duplitzer, quien se negará a desfilar en la ceremonia de apertura como forma de protesta por la violación de los derechos humanos en Tíbet. 

 
 
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