Lloran los monstruos: murió el dibujante Maurice Sendak

A los 83 años, víctima de un derrame cerebral, falleció el autor del clásico infantil "Donde viven los monstruos", que fue llevada al cine en 2009. "Me siento un dinosaurio. Quedamos muy poco de nosotros", dijo en una entrevista acerca de su profesión.

Maurice Sendak, el escritor e ilustrador de libros para niños que vio el lado oscuro de la infancia en textos como "Donde viven los monstruos" (Where the Wild Things Are) y "La cocina de noche" (In the Night Kitchen), falleció hoy a los 83 años, en un hospital en Danbury, Connecticut, por un derrame cerebral el viernes.

"Donde viven los monstruos" le mereció a Sendak la prestigiosa Medalla Caldecott al mejor libro infantil en 1964. En el 2009 el relato fue llevado al cine en una exitosa película. El presidente Bill Clinton le otorgó la Medalla Nacional de las Artes en 1996 por su vasto portafolio de trabajo.

Maurice Sendak no limitó su carrera a una fórmula segura y exitosa de libros convencionales para niños, aunque fueron sus dibujos para obras como "Un agujero es empuje" (A Hole Is To Dig) de Ruth Krauss y "Osito" (Little Bear) de Else Holmelund Minarik los que lanzaron su carrera.

"Donde viven los monstruos", la historia de un niño llamado Max que sale en un viaje a veces alocado por su propia imaginación tras ser enviado a la cama sin cenar, fue bastante controvertido cuando se publicó.

"Escribo libros como un hombre viejo, pero en este país uno ha de ser categorizado, y supongo que un muchachito nadando desnudo en un taza de leche (como en La cocina de noche) no puede llamarse un libro para adultos", dijo a The Associated Press en el 2003. "Así que escribo libros que parecen más apropiados para niños, y para mí está bien. (Los niños) son un mejor público y críticos más duros. Te dicen lo que piensan, lo que creen deberían pensar", afirmaba.

"Me siento como un dinosaurio. Quedamos muy pocos de nosotros. Trabajamos tan duro en los años 50 y 60 pero algunos han muerto y las computadoras han desplazado a otros", aseguró en una entrevista acerca de su profesión de dibujante, a la que caracterizaba como una especie en extinción.

Cuando Spike Jonze llevó al cine "Donde viven los monstruos", Sendak dijo que exhortó al director a recordar su visión de que la niñez no es toda luz y dulzura. Y quedó contento con el resultado.

"Lisa y llanamente, un niño es una criatura complicada que puede enloquecerte", dijo Sendak a la AP en el 2009. "Existe crueldad en la infancia, existe una ira. Y no quise reducir a Max a la imagen trillada del niño bueno que uno encuentra en tantos libros", indicó.

La propia vida de Sendak estuvo turbada por la sombra del Holocausto. Decía que los sucesos de la Segunda Guerra Mundial fueron la raíz de su crudo y honesto estilo artístico.

Nacido en 1928 y criado en Brooklyn, Nueva York, Sendak dijo recordar las lágrimas que derramaron sus padres como inmigrantes judíos polacos al recibir noticias de las atrocidades y las muertes de parientes y amigos. "Mi infancia era pensar en los niños allá (en Europa). Mi carga es vivir por aquellos que no vivieron", dijo a la AP.

Sendak, su hermana Natalie, y su difunto hermano Jack, fueron los únicos sobrevivientes de la familia por el lado de su padre, pues sus parientes no se mudaron a Estados Unidos antes de la guerra. La única familiar a la que Sendak realmente conoció fue su abuela materna.

Sendak no fue a la universidad y realizó una serie de trabajos raros hasta que consiguió empleo como decorador de vidrieras de la famosa juguetería FAO Schwarz en 1948. Pero su sueño de infancia era convertirse en ilustrador y la oportunidad le llegó en 1951 cuando le encargaron el arte de "La granja maravillosa" ("Wonderful Farm"), de Marcel Ayme.

Para 1957 estaba escribiendo sus propios libros.

Sendak recibió la medalla internacional Hans Christian Andersen por ilustración en 1970. En 1983 ganó el Premio Laura Ingalls Wilder de la Asociación Estadounidense de Bibliotecas.
Pero fue "Brundibar", un relato folklórico sobre dos niños que necesitan ganar suficiente dinero para comprar leche para su madre enferma que Sendak terminó a los 75 años, lo que más le enorgulleció. "Esto es lo más cercano al hijo perfecto que nunca tuve", dijo.

Fuente: La Voz del Interior

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
3 de Diciembre de 2016|10:38
1
ERROR
3 de Diciembre de 2016|10:38
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016