Osvaldo Bayer fue celebrado por los jóvenes en la Feria del Libro

El libro "Osvaldo Bayer íntimo", en el que el periodista Julio Ferrer entrevista a este incansable luchador del campo popular fue presentado anoche en la Feria del Libro por el propio Bayer, quien firmó ejemplares y recibió el cariño de muchos jóvenes corrían a saludar al "maestro".

En un pormenorizado resumen de su vida, el libro publicado por Continente -a través de capítulos temáticos- sigue el itinerario del investigador, docente, periodista, guionista, escritor y hombre de acción, comprometido con la búsqueda de justicia y la defensa de los derechos humanos.

También sobrevuelan en el libro la mención de sus amigos entrañables: Raúl González Tuñón, Homero y Virgilio Expósito, David Viñas, Rodolfo Walsh, Francisco `Paco` Urondo, Haroldo Conti y Osvaldo Soriano. Además de su trabajo permanente al lado de las Madres de Plaza de Mayo Bayer nació en Santa Fe el 18 de febrero de 1927 y, desde pequeño, su formación estuvo marcada por las ideas libertarias de su padre socialista. De familia alemana, viaja en el período de posguerra y estudia historia y filosofía.

Allí se une con su compañera de toda la vida, Maarlies Joos, nacida en Buenos Aires, con la que tendría cuatro hijos: Udo, Cristian, Stefan y Ana. Después llegarían sus diez nietos, una bisnieta y un bisnieto en camino.

Ilustrado con fotografías que lo muestran con su familia, en la intimidad de su casa, o en distintos actos públicos, el libro incluye una cronología y una bibliografía de la obra de Bayer, así como una entrevista que le realizó Osvaldo Soriano para la revista Humor.

"Cuando estudié historia en Alemania me propuse tener un estilo muy claro en la escritura de mis libros, no dirigido a académicos, Y para lograrlo me hice periodista", cuenta a Télam.

"Elegí siempre ponerme del lado de los más perseguidos e investigar los hechos que habían quedado cubiertos como el fusilamiento de mil obreros rurales en el sur a manos del ejército, en tiempos de Yrigoyen, o el relato de Severino Di Giovanni considerado un asesino, un delincuente, cuando fue un luchador", define.

Ha publicado "Severino Di Giovanni, el idealista de la violencia" (1970), los tomos I y II de "La Patagonia Rebelde" ("Los bandoleros" y "La masacre", en 1972) y el tomo III "Vengadores" (1974) y al año siguiente el tomo IV "El vindicador". También en 1975 publica "Los anarquistas expropiadores y otros ensayos".

En 1984, en coautoría con Juan Gelman, sale "Exilio"; en 1990, un ensayo sobre "Fútbol argentino" y en 1993, "Rebeldía y Esperanza"; en 1999, "En camino al paraíso". Por último, en 2001, publica su única novela: "Rainer y Minou".

"Todo lo que cuento en la novela es absolutamente cierto -dice-tuve que cambiar los verdaderos nombres, pero se trata de una historia de amor entre el hijo de un asesino en Auschwitz y una chica judía. El se suicida, se encierra en su casa y no come más hasta morir, no puede superar la historia de su familia".

¿Por qué una novela? "No podía hacerlo de otra forma, no hay documentos para escribir sobre el amor, las conversaciones que tuve con Rainer (el fue presidente del Festival de Cine de Berlín). Una historia que tuve que recrear desde la literatura".

Muchas de los libros de Bayer fueron llevadas al cine: "Siempre tuve ese propósito para que se conocieran esos temas históricos. Con el libro de Severino fue imposible, Leonardo Favio tuvo el guión 20 meses y no lo pudo realizar. Hubo unos italianos que también compraron los derechos y tampoco pudieron concretarlo".

En cuanto a "La Patagonia rebelde", tuvo una gran repercusión "y lo hicieron dos hombres muy conservadores en sus ideas como Héctor Olivera y Fernando Ayala".

Ellos respetaron el guión y la película obtuvo el Oso de Plata del Festival de Berlín, de 1974.

Bayer recuerda el exilio -tuvo que partir en junio de 1976-, lo que significó empezar todo de nuevo en Alemania.

"Cuando mis libros se leían y yo estaba apasionado en la investigación histórica, de pronto tener que irme. Empezar de nuevo a buscar trabajo, yo tenía una casa linda en Martínez con jardín, con huerta...", dice.

Cuando leo esta larga entrevista, desliza Bayer, "me siento bien porque es la absoluta verdad, le agradezco mucho a Julio (Ferrer) que tuvo la idea. Pienso en escribir mis memorias, pero todos los días es una locura, charlas, conferencias, gente que me viene a ver, por eso me voy algunos meses a Alemania. Vivo en una aldea y ahí puedo escribir".

"Tengo una casa -que me hizo uno de mis hijos- a veinte metros del bosque y a siete cuadras del Rin, salgo a caminar muy abrigado después de escribir, en invierno todo esta lleno de nieve", describe.

El libro incorpora una cantidad de anécdotas que lo pintan de cuerpo entero como cuando América Scarfó, compañera de Severino, le pidió si podía recuperar las cartas de amor que le escribió el anarquista, en poder de la Policía Federal.

"Cuando le dije al jefe de policía que veníamos a reclamar las cartas -cartas de amor sin indicios de asaltos o cosas extrañas-, él me miró, de arriba para abajo, y me contestó: `Este cenicero dice policía federal y no se lo puedo dar porque pertenece a la institución y con las cartas pasa igual. Tuvo que intervenir el ministro del interior para que las devolvieran", evoca.

"Osvaldo -irrumpe en la charla Ferrer- es un exponente de esa generación que uno tanto admira y lee como Walsh, Gelman o Urondo.

Es una figura insobornable y para los jóvenes que abrazamos con pasión esta profesión -por el periodismo- debemos llevarla de la manera más ética posible teniéndolo a él como espejo".

Para Ferrer, "uno de los objetivos de este trabajo es transmitirle a las nuevas generaciones quiénes eran estos hombres que no se vendieron a ningunos personeros del poder, como Osvaldo", subraya.

Fuente: Mora Cordeu / Télam
Opiniones (0)
11 de Diciembre de 2016|01:30
1
ERROR
11 de Diciembre de 2016|01:30
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    15 fotos de la selección del año de National Geographic
    8 de Diciembre de 2016
    15 fotos de la selección del año de National Geographic