Juan Marsé: la literatura y los premios "no tienen nada que ver"

El escritor catalán, galardonado con el Premio Cervantes en 2008, afirmó que los premios y la literatura "no tiene nada que ver" y criticó las adaptaciones cinematográficas de sus libros: "Son películas fallidas".

"Los premios tienen que ver con promoción y venta de libros y la relación con la crítica. Es una propaganda que siempre es beneficiosa para el editor. Pero la relación con la literatura es circunstancial", arguyó el escritor (Barcelona, 1933), que presentó hoy en Lisboa la edición lusa de Caligrafía de los sueños.

Distinguido con cerca de una veintena de premios, Marsé recordó además que hay casos en los que son las propias novelas las que dan prestigio al galardón y no al revés.

Entre los ingredientes que debe de tener una buena novela, el literato destacó el "humor", a través del que se indaga en los personajes. Es "una visión del mundo y de la vida que muchas veces es más realista que la dramática", aseveró.

Fuente de inspiración para otras artes, Marsé se lamentó del resultado de las numerosas adaptaciones a la gran pantalla de varias de sus novelas.

"Son películas fallidas, lo son, no porque hayan adaptado mal el texto literario, sino porque son malas por sí mismas. Es decir, cuando una película que adapta una novela es buena, es buena por razones estrictamente cinematográfica y no literarias", adujo.

Al cine han pasado conocidas obras del escritor como La muchacha de las bragas de oro (Vicente Aranda, 1980), El amante bilingüe (Vicente Aranda, 1993) o El embrujo de Shanghai (Fernando Trueba, 2002).

"Todas las películas han sido muy fieles al texto literario, demasiado fieles. Creo que hay que darle la vuelta como un calcetín. Para decir lo mismo que el libro, hay otras formas. La narrativa cinematográfica no tiene nada que ver con la literaria", agregó.

Marsé, que ha retratado en varias de sus novelas la crudeza de la posguerra civil española, reconoció que la crisis actual tiene algunos elementos similares con aquella época -como la emigración de los más jóvenes-, aunque aclaró que ambos periodos "nada tienen que ver" en el fondo, pues actualmente se vive en una democracia.

Recién presentado su cuento infantil El detective Lucas Borsalino -género que no cultivaba desde hace muchos años-, el literato reconoció la imposibilidad de escribir un libro cada año.

"Soy muy lento, siempre lo he sido, de joven ya lo era", apuntó, al tiempo que reconoció que corrige "mucho" y realiza "varias versiones" de sus libros.

Marsé presentó Caligrafía de los sueños en la capital lusa junto a su amigo António Lobo Antunes, uno de los escritor lusos más prestigiosos de la actualidad.

Lobo Antunes (Lisboa, 1942) elogió la trayectoria del literato catalán, a la que consideró de "mucho valor físico y moral" por su formación autodidacta y lucha contra la dictadura franquista.

Fuente: EFE
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