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MotoGP: Valentino Rossi está muy enojado con Ducati

El piloto italiano está a punto de divorciarse de la marca y ya hay rumores de que quiere una Yamaha privada para 2013 con patrocinio de Coca-Cola. "No puedo pilotar esta moto" sostuvo.

La tensión de Valentino Rossi con Ducati podría cortarse con un cuchillo. La relación se está volviendo insoportable para el italiano, que no encuentra una vía de escape para unos males que, pese a los revolucionarios cambios -un símil con Ferrari en Fórmula 1-, van creciendo cada día que pasa. En Italia, hace varios días, incluso comenzó a circular un rumor que señala que Il Dottore podría girar en redondo para tomar un nuevo rumbo si todo continúa tan mal. "Si no mejoramos en 2012, podría replantearme el futuro", ya avisó al final de la temporada pasada.

Y es la comidilla que Vale podría estar planteándose hacerse con una Yamaha satélite para 2013. ¿Con Coca-Cola? Él tiene contrato actualmente con la marca de bebidas energética Monster y su contrato con Ducati se extiende hasta diciembre de este mismo año. Pero es sólo un rumor.

Ni la utilización de un nuevo chasis en aluminio de doble viga al estilo de Honda o Yamaha han resuelto unos problemas medulares en Ducati, una moto que parece concebida con más pasión que eficiencia.

Valentino terminó décimo, tras sacarlo de pista Barberá. Rossi admitió que llegó a plantearse, tras el incidente con el español, retirarse a boxes: "Pero preferí terminar para dar más información a los ingenieros y por respeto al equipo". Hace un año, terminó séptimo, a 16 segundos de Stoner. Este año fue décimo, y perdió 33 segundos respecto a Lorenzo.

Está en la recta final de su carrera, y con 33 años no quiere retirarse por la puerta de la trastienda. Y no acepta que su reputación se vea deteriorada por una relación que sólo le trae disgustos. "No puedo pilotar esta moto", soltó, con franqueza."Es inconducible con los neumáticos fríos y nuevos", admitió. "Nicky ha hecho una buena carrera, pero para él hacer sexto es un buen resultado. Yo soy Valentino Rossi y no me gusta jugármela para hacer sexto. Yo necesito estar a otro nivel y poder marcar la diferencia", añadió, airado.

"Ducati no siguió con esta moto la dirección que yo había indicado", criticó Vale, "pero yo no soy ingeniero. Lo único que puedo hacer es darles la información a ellos, nada más". El piloto asegura: "Las esperanzas las gastamos todas el año pasado. Más que esperanza, necesitamos una buena moto".

Una moto con la que se ve incapaz siquiera de pilotar al nivel de sus compañeros. Vale, en Qatar, fue la última de todas las Ducati. "Lo único positivo, si es que existe algo, es que al menos no nos caímos", continuó, y deja claro que seguirá siendo "un gran profesional".
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19 de septiembre de 2017 | 20:21
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