Robo al blindado: dudas y certezas de un hecho que conmocionó a Mendoza
El intento de robo fue disuadido por guardias privados. Hubo 90 tiros, una persona asesinada y los culpables escaparon sin que la policía actuara. Creen que a los delincuentes les falló el plan de escape y con el pánico se volvieron más agresivos. Buscan un tercer auto que habrían tenido preparado para escapar y revisan las grabaciones de las cámaras de seguridad. Hay cuatro personas identificadas y pocas certezas sobre el resto de la banda. Tienen una lista de 30 posibles sospechosos.

Era un trabajo de rutina. El camión llegó, los guardias se bajaron con las armas empuñadas, como acostumbran los custodios de blindados, y todo cambió cuando de una camioneta bajaron para robar, también con armas empuñadas, un grupo de al menos 7 personas. Hubo una balacera que no terminó en una masacre por pura casualidad, según aceptan hoy.
Pasaron varios minutos, 90 tiros, el asesinato de un joven que no tenía nada que ver con a escena, y la posterior fuga. Todo sin que actuara ningún agente de seguridad pública.

El intento de asalto del blindado en la playa de estacionamiento del supermercado Carrefour, en la puerta de la Bolsa de Comercio, no tuvo una reacción policial rápida a pesar de que ocurrió en una zona céntrica y rodeada de oficinas policiales. El lugar está a sólo dos cuadras de la comisaría séptima y a cinco del Ministerio de Seguridad y el CEO, desde donde se coordinan todos los movimientos de los operativos de prevención y represión del delito. 

Los delincuentes llegaron en dos vehículos que también habían sido robados en jurisdicción de la comisaría séptima dos días antes del golpe al blindado, incluso con más problemas para la policía: según una nota publicada en Los Andes, el propietario de la Ford Transit denunció el robo y persiguió a los ladrones por 20 minutos, pero no recibió respuesta de la policía.

El plan que salió mal y el tercer auto

El robo se frustró por el accionar de los custodios de caudales. Según creen los investigadores, los delincuentes no esperaban la reacción de defensa de ellos y por eso terminaron actuando con mayor violencia. “Algo salió mal en el plan que tenían”, explican.

Una de las fallas estuvo, según creen, en el plan de fuga. Un dato hasta ahora no revelado es que uno de los detenidos en el lugar tenía la llave de un auto en la boca. Según se cree, sería de algún vehículo estacionado en la zona con el que querían escapar. Ahora buscan ese auto, que aparentemente es un Fiat.

Uno de los protagonistas del operativo montado luego del hecho, reconoció que hubo caos en la organización. “Había mucha confusión, se decían muchas cosas y mientras tanto aparecían nuevos hechos”, explicó. Ese panorama se complicaba más al ver que había tres escenarios distintos: la playa de estacionamiento del supermercado, el lugar donde mataron a Matías y el descampado donde dejaron abandonado los autos. Todo ocurrió en un radio de no más de 10 cuadras. La confusión era tal, que la primera reacción de la policía al encontrar el joven Matías Quiroga muerto fue catalogarlo como potencial sospechoso. Incluso los más críticos hablan de una especia de "zona liberada", aunque no se refieren a ello en el sentido de que haya complicidad policial, sino errores en el operativo cerrojo.

El recorrido tomado por los delincuentes para escapar podría haber sido el mismo que habían planeado, aunque con un vehículo distinto. La salida les permitió la fuga rápida hasta las vías del Metrotranvía, para cruzar luego a Dorrego a pie o en otro vehículo. "Se hizo un operativo inmediato con los canes, el helicóptero y toda la fuerza. Pero es una zona complicada y se perdió el rastro", dijeron desde Seguridad.

La banda y los proveedores oficiales

Ni siquiera los custodios de Prosegur que declararon en la causa pudieron especificar cuántos eran los delincuentes que integraban la banda. Pero calculan que se trata de siete personas. Hay dos detenidos y dos sospechosos. Pero aún no se sabe la identidad de los otros integrantes de la banda, que serían 3 o 4. “Hay una lista de 30 posibles sospechosos”, aseguran.

Por la forma de actuar, creen que no se trata de una banda profesionalizada sino más bien de un grupo que “quiso hacerse la América” con un gran golpe. “Son todos conocidos entre sí. Difícilmente haya alguien por fuera que haya pensado esto, por cómo hicieron todo”, aseguró uno de los investigadores. 

En la lista de datos recibidos también aparecen las bandas de gentilicios: “Nos dicen que es la banda de los sanjuaninos, otros la banda de los cordobeses…Hay muchos datos”, aseguran desde la policía. Por eso desde esa fuerza pidieron colaboración a otras provincias. Sin embargo, en la justicia creen que son delincuentes vernáculos y que no han salido de Mendoza. “Todo lo que se podía y se puede hacer se hizo o se está haciendo”; intentan tranquilizar desde Seguridad. Hasta ahora se han realizado cerca de 20 allanamientos, en la mayoría de los casos siguiendo pistas telefónicas.

El otro dato que llama la atención es la cantidad de armas que tenían. Al menos 9 distintas fueron disparadas. Y casi todas coinciden con las de uso oficial, como pistolas 9 milímetros y una ametralladora PA3. Las armas, explican, suelen provenir de robos a policías o arsenales oficiales ocurridos en distintos puntos del país. En Mendoza ocurrieron con bastante frecuencia. Uno de los últimos fue el robo al depósito de armas de la UMAR, donde se llevaron cerca de 30 armas entre pistolas, escopetas y ametralladoras.

Las únicas piezas identificadas confirman la teoría. Es que el cargador de una de las pistolas 9 milímetros pertenecía a un agente penitenciario, elemento que no estaba denunciado como robado Se sospecha que el responsable del extravío podría ser el agente penitenciario o también que pudo ser robada de la cárcel. El resto de las armas tenían limados los números de identificación. Y al menos dos de los chalecos antibalas también eran de policías que los extraviaron.

Inteligencia y operatividad

Desde la oposición cuestionan el accionar de inteligencia para haber prevenido el hecho. El Ministerio de Seguridad cuenta con un presupuesto asignado a la investigación preventiva de delitos y además 5,5 millones de pesos en gastos reservados con los que pueden pagar “datos” que alerten sobre posibles golpes como el del Carrefour. Según explican, los blindados y los bancos son motivo permanente de alerta. “Es como el pastorcito mentiroso. Aparecen datos continuamente sobre posibles robos a blindados o bancos. Lo dijeron con Palmares, el Shopping, y no ocurrió”, explicó un allegado a la investigación.

Según explican los especialistas, antes de cometer un robo de esa magnitud generalmente los delincuentes hacen un trabajo mínimo de inteligencia. Para ello requieren dinero, información y tiempo. Aunque en este caso se cree que hubo mucha improvisación, algún trabajo tendrían que haber hecho. Entre otras cosas, por ejemplo, suelen “calcularse los tiempos” que demoraría la policía en llegar al lugar, las vías de escape, las medidas de seguridad y los movimientos de los blindados.

Por eso, ahora analizan las imágenes de las cámaras de seguridad de la zona, con la idea de desandar el camino que podrían haber recorrido los delincuentes antes de intentar el robo.

Desde el año 2009 está vigente una resolución secreta en la que, debido a la situación de inseguridad, obligan a todas las comisarías a tener un plan de acción para prevenir y repeler los problemas de seguridad de la zona. Para ello deben detectar los factores de riesgo y los riesgos potenciales. Así, deben tener un plan táctico de acción. Como justamente se trata de un programa secreto, no se difunden cuáles son las medidas tomadas y si se llevaron adelante en el robo al blindado.

Blindados por  dentro, peligrosos hacia afuera

La custodia de caudales tiene su propia reglamentación, fuera de las leyes de tránsito y  con cierta autonomía de manejo para las empresas. Las normas de seguridad están reguladas por la ley de seguridad bancaria, 19.130, pero  la reglamentación específica tiene carácter reservado.

En Mendoza los servicios financieros se han descentralizado fuertemente, y con ello también se expandieron los sitios a custodiar. En algunas zonas hay comisarios que tomaron medidas de prevención extra debido a esa situación. Así, por ejemplo, hay zonas donde en el momento del ingreso de algún blindado, se deriva un móvil policial para custodiarlo. 

Hubo casos resonantes en los últimos años y como conclusión queda claro que esos robos se realizan a todo o nada y con violencia.  La diferencia en cada hecho lo marca “el profesionalismo” de los delincuentes. En el 2008 un policía fue asesinado en la puerta de la Universidad Juan Agustín Maza, cuando intentaron robar un blindado. El miso año otro robo a un camión de caudales generó pánico en el centro y asombro por la osadía de los delincuentes, que armaron una trama digna de un guión de cine para el robo y por el cual sólo tres personas fueron condenadas.

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Opiniones (3)
20 de Agosto de 2014|05:45
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20 de Agosto de 2014|05:45
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pachapolitic19 de Marzo de 2012|18:56
4.999.999 serán Echecopar, yo no, seré peor a lo mejor no lo sé. Pero no propongo un discurso violento, una mirada de desprecio al "negrito", portar aramas para bajar a alguien. Viéndolo así me parece que los Echecopar son muchos menos todavía, por que sino no habría escuelas para enseñar la esperanza entre docentes, padres y alumnos de un mundo mejor, hospitales que creen en lo que hacen a quienes lo necesitan. Algunas empresas de medios de comuniciación quieren instalar la idea de Echecopar como héroe, solo aporta más inseguridad, que paradoja reclamamos vivir en paz y solo repetimos frases armadas de odio disfrazado como justicia. El que las hace las paga, tanto al que roba, mata como el que clama menos derechos. Todo vuelve...pido pena de muerte y me viene venanza, ira o la misma muerte, si pido paz y hago paz con política de inclusión, distribución de la riqueza, viviendas-trabajo y educación digna todo eso me puede venir.
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argentinoitalo19 de Marzo de 2012|00:19
porque hay policías involucrados y los delincuentes le dan de comer a los defensores de los derechos de los delincuentes. Párrafo aparte merece el juez que los dejó en libertad, impresentable!!!! No renunció todavía? Qué espera.
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jabalÍ18 de Marzo de 2012|21:31
Aconsejen no robar, no matar. Los que tengan la idea de robar y de matar, se tienen que abstener porque los Etchecopar son 45.000.000 de argentinos. Quien escribió aquel otro título aberrante de no reaccionar cuando traten de matarnos, está haciendo Apología del Delito. No les parece poco, que 45.000.000 de argentinos estamos encerrados en casa bajo llave mientras los delincuentes, como si fueran tiburones merodean alrededor de nuestros botes. Al que escribió aquel demente, insultante y agresivo título: fijate de qué manera podés subsanar el daño que haz cometido. Si Etchecopar no se hubiera defendido, hoy el canalla que atentó contra sus vidas estaría quemando dólares en algún gran hotel y LA FAMILIA DE UN ARGENTINO, ETCHECOPAR, ESTARÍA SEPULTADA BAJO TIERRA. ¿ESPECIALISTAS?, son doctores en su propia ingnorancia.
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