"Caperucita Roja" y el secreto de los hermanos Grimm

Este año se cumple el 200 aniversario de los hermanos Grimm: Blancanieves, La Cenicienta, Pulgarcito, El Sastrecillo valiente, entre otros. Sus cuentos llenan la infancia de los niños con historias increíbles. Repasamos sus características y la forma en la que introducen en la literatura.

Ilustración del cuento original de "Caperucita Roja", publicado por los hermanos Grimm en 1812.

En 1812 los hermanos Grimm publicaron el primer volumen de Cuentos para la infancia y el hogar y por eso este año medio mundo celebra su 200 aniversario. La contribución de los Grimm a la filología alemana es innegable, pero también a la tradición y conservación de los relatos populares y la perpetuación de los mismos.

Hoy todos recordamos de forma exhaustiva cuentos como Blancanieves, La Cenicienta, Pulgarcito, El Sastrecillo Valiente, Caperucita Roja o Hänsel y Gretel.

Pedro César Cerrillo es catedrático de Didáctica de la Literatura de la Universidad de Castilla-La Mancha, explica que "los cuentos populares son obras que no solamente son parte de tradición del mundo infantil si no que pertenecen a la tradición general aunque los niños se hayan ido apoderando de ellos".

Además según este académico pese a que se haya debilitado muchísimo su oralidad, ésta sigue estando presente bien de padres a hijos o bien en las escuelas, ya que "las aulas de infantil y el primer ciclo de primaria son las grandes valedoras de que esto siga vivo y consideran que esta es la mejor forma de iniciar a los niños en la literatura".

Adiós a la polémica

Desde hace unos años se ha alimentado la teoría de los cuentos sexistas en los que la princesa es rescatada por el príncipe, por ejemplo, sobre las que han versado algunas polémicas. Sin embargo los especialistas en literatura infantil coinciden en que es un verdadero error."Decir algo negativo de estos cuentos a la luz de ideas como la igualdad o cualquier otro valor es solemnemente una estupidez, así de contundente", ha recalcado el catedrático.

"Si hoy un maestro cuenta a los niños el cuento de Hänsel y Gretel, por ejemplo, ellos van a seguir conmoviéndose y emocionándose de la misma manera que lo hacían hace 100 o 200 años. Sobre todo porque no los crearon los Grimm. Los Grimm lo que hacieron es recoger por escrito versiones presentes en la oralidad, en este caso alemana", señala Cerrillo.

A lo largo de la historia de la literatura son varios los estudiosos como Vladimir Propp los que han analizado las características principales de los cuentos populares y principalmente de los hermanos Grimm.  Para el catedrático Cerrillo el resumen básico del esquema de los mismos sería el siguiente:

1. Final feliz. Normalmente el cuento maravilloso termina siempre bien y el malo es castigado y el bueno recompensado.

2. Moraleja. De la mayor parte de ellos se suele desprender una enseñanza, aunque no se tiene constancia es de que esta moraleja puediera aparecer en las versiones originales de estos cuentos. Los hermanos Grimm han sido probablemente los que al fijar estas historias por escrito las han ido incluyendo. En cualquiera de los casos los niños leen este tipo de cuentos en su historia, no en su moraleja.

El mismo cuento recogido por los Grimm a principios del XIX fue recogido a finales del XVII por Perrault con una finalidad diferente a la que le dieron después los Grimm. Por ejemplo, el cuento de Caperucita de los Grimm termina con la abuela y la niña en el buche del lobo. ¿Por qué? Porque Perrault era un escritor cortesano y el rey le había pedido que escribiera algo para advertir de las malas costumbre y de las malas artes con las jovencitas de la Corte. Los Grimm recogen el mismo cuento pero son más fieles a la tradición oral.

3. Origen anónimo. Su primera versión es anónima. Las colectividades participaban de esa tradición en su orÍgen sin diferenciación clara entre adultos y niños.

4. Transmisión oral. Bastante tiempo después de la invención de la imprenta se empiezan a recoger por escrito y tenemos constancia de copias aisladas.

5. Estructura idéntica. La primera y la tercera parte la componen una exposición y un desenlace muy breves. El desarrollo es la del medio y la más larga.

6. Indeterminación en los lugares donde se desarrolla la historia.

7. Personajes esquemáticos. El bueno siempre es muy bueno y el malo siempre es muy malo. No hay términos medios.

"Los niños siempre han recibido con enorme gusto y con enorme pasión estos cuentos aunque tuvieran elementos escatológicos, elementos dramáticos o muy duros porque han sabido siempre leer lo que tenía la historia de pasión, de ilusión, de fantasía, de imaginación, de vida... Cualquier otra interpretación es absurda y completamente innecesaria y sigue permaneciendo al margen de esto", señala el director del CEPLI.

También es necesario pararse a reflexionar y a escoger las versiones más adecuadas mientras se debe ser consciente de que" todos los personajes de estos cuentos tienen unos valores mejores y otros que no aparecen. En Hänsel y Gretel, por ejemplo, aparecen unas cualidades y faltan otras pero todos los cuentos son maravillosos", cierra Cerrillo.

Fuente: Ylenia Álvarez / lainformacion.com

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