Deportes

9 Títulos juveniles vs. frustraciones mayores

Las consagraciones a nivel juvenil, y la sequía en selecciones mayores, plantean una incongruencia difícil de explicar.

A lo largo de la historia del deporte, las estadísitcas indican que la selección argentina de fútbol es potencia mundial en selecciones mayores. No solo por nombres que jerarquizan a nuestro país en lo competitivo, sino también por los logros conseguidos, ya sean los dos campeonatos mundiales obtenidos en México 1986, como también la consagración en condición de local en 1978. Si a esto le sumamos las diversas coronaciones en torneos sudamericanos y copas América, siendo la selección Argentina, junto con Uruguay, las más ganadoras en esta competición con 14 conquistas cada una, no queda duda que nuestro país, por lo menos en lo futbolístico, se ubica en la elite del mundo. Pareciera que estos logros no son suficientes, si se toma en cuenta que hace catorce años que no se alcanza un galardón, desde aquella copa América de Ecuador ’93.
Pero la verdadera alegría para nuestro país, en el deporte más popular del mundo, viene de la mano de los pibes menores de veinte años, que en lo que a esto respecta, son los más ganadores a lo largo de competencias mundiales. Logrando su primer gran performance en Japón 1979. Con solo 18 años, aparecía un tal Diego Armando Maradona, que junto con Ramón Díaz, serían los grandes protagonistas de este certamen. Luego de una sequía de 16 años, se encuentra nuevamente un gran equipo, con Miguel Ibagaza y Leonardo Biagini a la cabeza, el plantel de José Pekerman obtenía el segundo título para la Argentina, en Qatar 1995. Dos años más tarde, repetiría la hazaña en Malasia, con Juan Román Riquelme y Pablo Aimar como sus máximos referentes. El mundial en nuestro país en 2001, volvió a encontrar un sólido equipo, en donde la participación de Javier Saviola y Andrés D’Alessandro fueron fundamentales para la obtención del cuarto título y el tercero en lo personal para Pékerman. Holanda 2005 fue el torneo que descubrió a un talentoso, Lionel Messi, consagrándolo no solo como goleador del evento, sino también como el mejor jugador. Argentina obtenía el quinto título, esta vez, de la mano de Francisco Ferraro. Por último llega esta epopeya de los pibes, con un Sergio Agüero encendido y con un Maximiliano Morales en su plenitud, el sexto título a nivel juvenile se hacia realidad. Hugo Tocalli, como cada uno de los demás entrenadores, se convertía en fundamental para estos chicos, que juegan por algo más que un rédito económico.
El gran interrogante es saber entonces, porque estos logros deportivos no se plasman desde hace tantos años en selecciones mayores. Pero si tenemos en cuanta, que la mayoría de estos pibes no termina jugando en la máxima categoría, se podría revelar esta incógnita. Las demás preguntas se las deberán hacer los técnicos de fútbol, que son quienes tendrían que hacer que estos pequeños cracks se consagrasen, también, con los más grandes.
¿Qué te pareció la nota?
No me gustó0/10
Opiniones (0)
4 de Diciembre de 2016|19:45
1
ERROR
4 de Diciembre de 2016|19:45
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016
    28 de Noviembre de 2016
    Una vida en imágenes: Fidel Castro, 1926-2016