Se entregaron los presos y finalizó el motín  en una cárcel cordobesa

El penal del barrio San Martín parece haber recobrado la calma. Los internos amotinados decidieron desistir de sus reclamos y entregaron a los guardiacárceles que tenía como rehenes.

Todo comenzó luego de un grupo de reclusos viera frustrado su plan de fuga. Tras doce horas de negociaciones, el motín llegó a su punto final.

Un centenar de internos de la Penitenciaría del barrio San Martín, cuatro de ellos armados, protagonizaron un motín y tomaron como rehenes a dos guardiacárceles, aunque por la noche se entregaron tras negociar con las autoridades su traslado a una dependencia de la
Gendarmería.

Según se informó, los reclusos tomaron el pabellón 18 de esa dependencia a partir de este mediodía cuando un grupo de presos protagonizó un intento de fuga, siendo uno de ellos herido en una pierna cuando intentaba sortear el muro que comunica la cárcel con el exterior.

De todas formas, otras versiones que no pudieron ser confirmadas por fuentes policiales, indicaban que el interno habría muerto.

Luego de casi doce horas de intensas negociaciones lograron su propósito, tras negociar con el fiscal Marcelo Hidalgo y con el jefe de la Policía, el comisario general Alejo Paredes.

En las próximas horas serán trasladados a dependencias de la Gendarmería por dos o tres días, y posteriormente irían a otras cárceles.

Los internos tomaron como rehenes a dos guardiacárceles durante el horario de visita.

Un grupo de mujeres que se encontraban dentro cuando estalló el motín, optaron por quedarse adentro porque temían por la integridad física de sus familiares.

"Tienen armas de fuego y a dos empleados como rehenes", confirmó el jefe del Servicio Penitenciario de Córdoba, Ricardo Lencina, cuando estalló la revuelta.

El preso herido se llama Gabriel Alejandro Nievas, tiene 48 años y purga una condena por robo calificado hasta el año 2017.

Para Lencina el hecho de haber frustrado la fuga fue lo que provocó el amotinamiento, y después de cinco horas de tensión se hizo presente dentro de la Penitenciaría el fiscal Hidalgo, quien llegó aproximadamente a la unidad carcelaria en compañía del jefe de la Policía, el comisario general Alejo Paredes, a fin de negociar para que los reclusos abandonen su actitud.

De acuerdo a la información suministrada, el intento de fuga fue protagonizado por un grupo de narcotraficantes detenidos, quienes contaban con el apoyo externo de unos individuos que se movilizaban en un automóvil, y que al advertir el fracaso del escape intentaron fugarse, pero chocaron y debieron continuar huyendo a pie para no ser capturados.

Asimismo, y según fuentes de la penitenciaría, el cocinero Marcelo Velásquez (de 32 años) se encuentra internado en el policlínico Policial luego de recibir algunos golpes en la cabeza, cuando fue atacado por los amotinados.

En tanto, un grupo de familiares de los detenidos fueron dispersados de los alrededores del penal por fuerzas de seguridad cuando produjeron incidentes al querer saber por la situación de los mismos.

"Son algunos internos que intentaron fugarse, poseen armas de fuego y mantienen a dos rehenes. El conflicto está sectorizado en el fondo del penal, no hay ningún pabellón tomado, la situación está controlada", explicó Lencina a pocas horas de producirse el hecho.

Esta unidad carcelaria tiene como antecedente el trágico motín de febrero de 2005, que dejó como saldo ocho muertos y más de 70 heridos.

En esa ocasión el motivo del levantamiento fue el estado de hacinamiento en que vivían, pero en la actualidad la dotación carcelaria apenas supera los 800 reclusos.
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19 de septiembre de 2017 | 19:43
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