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El scrum que Mendoza necesita para mejorar su rugby

Mendoza terminó su participación en el Campeonato Argentino de rugby, donde pasó sin penas ni glorias. El análisis indica que las responsabilidades son compartidas, con la dirigencia a la cabeza en una realidad que muestra el retroceso en el juego.

Hasta ayer Mendoza tuvo el corazón en la boca. Hasta ayer, Mendoza tenía como principal meta zafar de la lucha por el descenso y lo consiguió. Hasta ayer, tratamos de ser respetuosos del trabajo del seleccionado Mayor de rugby, para no obstaculizar el objetivo primordial, que era mantener la categoría. Hoy es otro día.

Es que pasó una nueva participación del seleccionado de la URC y si bien llegó a la misma instancia que el año pasado (esta vez fue sexto) hubo diferencias entre ese equipo y este. Es momento de hacer el análisis.

Los números indican que Mendoza ganó solo un partido, de los tres que jugó, marcó 38 puntos y le marcaron 95, anotando 5 tries. Excepto Mar del Plata, todos los otros equipos del Argentino tuvieron una mejor actuación que la mendocina, porque el equipo de la URC nunca consiguió un bonus, mientras que, incluso Salta que jugará por el descenso ante los marplatenseses, sumaron alguna vez un punto extra.

Bajo la lupa
Es cierto que Mendoza sufre un éxodo importante. Es cierto que Mendoza atraviesa un recambio de jugadores, y es cierto que fue el debut en un Argentino para varios jugadores como sus técnicos. Ayer jugaron Alfonso Villanueva, Pablo Viazzo y Juan Ongay como los únicos sobrevivientes del equipo campeón argentino de 2004. Aquí hay algunos de los motivos de esta pobre performance mendocina, pero no alcanza.

Esta situación del recambio y el éxodo era previsible, también le ocurre a los otros equipos del interior, pero además hubo otras cuestiones de fondo. Mendoza no tuvo identidad a lo largo del torneo. El año pasado, el Mayor también sufrió su recambio, la emigración, las lesiones, pero jugó a lo mismo que le había dado buenos resultados.

Este año el cóctel traspasó los resultados, que es lo que más preocupa. Ayer se vio un grupo de buenos jugadores tratando de dar lo mejor de sí mismo, pero muy lejos de ser un equipo.

Seguramente, como dicen los viejos adagios de este deporte, “el rugby es verticalista”. Y es por eso que la mayor responsabilidad cae sobre la dirigencia.

Para decirlo con todas las letras, la crisis política se trasladó al juego. El equipo no tuvo el apoyo necesario en varios aspectos que van desde detalles de indumentaria hasta la ausencia en momentos importantes como la previa del partido ante Mar del Plata. No podemos meter a todos los dirigentes en la misma bolsa, incluso debo reconocer que hubo aportes en forma aislada, pero no un plan conjunto. En el rugby de nuestros días no sirven los “héroes” sino un proyecto elaborado.

Cuando se le preguntó a Pontis si había tenido apoyo dijo respetuosamente: “sí, de los ex entrenadores” en referencia a Crivelli y Bertranou. Nada más para agregar.

Pero los dirigentes no entran a la cancha, que quede claro. Los técnicos, siguiendo el orden “verticalista”, quedaron en deuda. Por alguna razón se perdió el patrón de juego. Tal vez los jugadores no lo supieron interpretar, pero es su responsabilidad implementarlo. Mendoza era ofensivo y dejó de serlo, pero también perdió terreno en su defensa, convirtiéndose en un equipo vulnerable.

Lamentablemente los jugadores son los que ganan o pierden los partidos. Necesitan herramientas para conseguirlo, pero en definitiva son ellos quienes resuelven los problemas en la cancha. La preparación física es un tema para mejorar en nuestra provincia, la alimentación, la suplementación, y también lo son las destrezas tácticas y técnicas de los jugadores. Allí también hubo falencias de jugadores que sabían que serían titulares desde el año pasado y no trabajaron a la altura de Campeonato Argentino de Mayores.

Diría que hasta la prensa mendocina debería hacer una autocrítica al no tener el compromiso de publicar todo lo que sabe, más allá de los intereses en juego, pero así como sé que muchas veces “no se puede poner todo”, otras veces “no se quiere poner todo”.

Cuando terminó el partido ante Mar del Plata le pregunté a Ramiro Pontis si éste seleccionado era representativo del rugby de nuestra provincia, y tras un segundo de pensarlo respondió con un sólido “sí”, con todo lo que ello implica. “El rugby de nuestra provincia está en decadencia”, repregunté y volvió a repetir su afirmación.

Es una realidad, casi una obviedad. Si hace algunos años nuestra selección fue protagonista en los primeros planos fue por un equipo, que tal vez como Los Pumas de hoy, no eran un reflejo del rugby de clubes que vemos todos los fines de semana. El Mayor 2008 de la URC, sí lo es. Sus limitaciones, sus virtudes y defectos, sus infracciones, son lo que tenemos en los clubes.

¿Cómo se sale?
¿Y si probamos con un scrum?. La metáfora está lejos de quedar inmersa en la inútil discusión del empuje coordinado, sino en un símbolo del rugby argentino (para quienes les guste más o menos), que simplifica en una formación un espíritu de una idiosincrasia.

Y apelo a la unión de las partes para salir adelante. Cuando digo “scrum” digo hacer “brazos”, tener las “espaldas rectas”, “sacar el pecho”, “cerrar”…y adentro. “Respirar juntos”, “flexionar” y “empujar”, todos juntos apuntando hacia el centro, hacia la cabeza del hooker. Claro, necesitamos una cabeza y estar convencidos de que juntos es la única forma de prosperar.

Ya lo vivió Córdoba hace tiempo, hoy lo vive Rosario, y Mendoza también sufre los coletazos de la política.

Mañana ya es tiempo de ponerse a trabajar.
Opiniones (4)
9 de Diciembre de 2016|14:39
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9 de Diciembre de 2016|14:39
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  1. Hay varias cosas para decir: 1- Tengo muchas opiniones publicadas en Los Andes. Muchas. 2- Los espacios de un diario de papel no son iguales a los de un diario digital y es dificil convencer a un editor de Deportes de un diario de papel que el rugby merece más espacio que el fútbol. 3-Para opinar es necesaria cierta maduración como profesional. No siempre me sentí con la autoridad para opinar. Hoy creo que la tengo. 4- Tanto Los Andes como el UNO son medios influyentes y muchas veces se los utiliza para "operar" y al periodista se lo vincula con una interés, que por lo general no existe. Las opiniones generan suspicacias en ese sentido que manchan nuestra profesión por eso no abundan. 5-No soy partidario de estar opinando todo el tiempo, creo que es una actitud ególatra. En este caso, creo haber reflejado una realidad y, si bien no es mi tarea, aportado alguna solución. 6-Trato de no publicar cuestiones personales. 7- Todo el tiempo, desde que comencé en esto, me hago autocríticas y podés estar seguro de que soy más severo que con los demás. Gracias por el contacto.
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  2. Juan Cruz todo bien con vos, pero porqué ahora decis que la prensa tendría que hacer una autocrítica, si cuando trabajabas en Los Andes nunca la hiciste, ni nunca publicaste todo lo que sabias......
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  3. Hay que convocar a todos los jugadores posibles, y hacerlos jugar. Basta de amigotes o apellidos raros para poder jugar, hay muchos en el seleccionado que son buenos jugadores y muchos mas fuera, esperando en su club que le den la oportunidad.
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  4. estiamdos, esta todo bien co el recambio, etc...pero si a ese recambio le agregamos la tecnica suprema q demostro federico mendez en toda su carrera...el impacto hubiese sido menor. Mendez...sos lo mas!
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