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Godoy Cruz: una “maldición” para los entrenadores

A esta altura, no parece casualidad que la mala suerte acompañe a los últimos directores técnicos que pasaron por el Tomba. ¿El Bodeguero es el “gato negro” del fútbol argentino? Entrá y sacá tus propias conclusiones.

Al parecer los ciclos exitosos de los entrenadores que pasan por Godoy Cruz, no terminan de la mejor manera una vez alejados de la institución mendocina, que en muchos casos, los lanza al estrellato.

“Una maldición”, malas elecciones, una suerte esquiva… Varias pueden ser las expiaciones. Es más, cada uno de nosotros puede tener la suya. Sin embargo, no podemos evitar señalar que el Tomba termina siendo el “gato negro” de los entrenadores.

Tal vez los últimos dos ejemplos son los más claros, pero en el repaso pueden entrar varios.

Omar Andrés Asad tuvo su posibilidad de dirigir por primera vez, armó un equipazo y clasificó al Expreso a la Copa Libertadores. Se mantuvo arriba en la tabla y terminó de darle una fisonomía a su elenco que lo hacía prácticamente inexpugnable.

Después de los logros, la relación tirante con los dirigentes se hizo insostenible y el Turco decidió dar un paso al costado, dejando de lado el derecho que el mismo se había ganado: jugar la primera Copa Libertadores de la historia de la entidad.

Los derroteros futboleros lo hicieron llegar al Emelec. En Ecuador, los resultados eran bastante buenos hasta que llegó Carlos Abdo y la propuesta de San Lorenzo.

Peleas, malos entendidos y su confirmación en el Ciclón antes de cumplir su vínculo con el conjunto ecuatoriano hicieron que su despedida, en aquel país, no sea la mejor.

En el Cuervo se generaron infinidades de expectativas con su arribo. El pobre Turco hizo lo que pudo, pero no alcanzó con un plantel demasiado conflictivo que no supo entenderlo y la directiva decidió echarlo.

Por último, el panorama para Asad se obscureció más cuando los popes bodegueros lo utilizaron como señuelo y coquetearon con su nombre para despistar y terminar contratando a Nery Pumpido.

El otro caso lo marca Jorge Da Silva. El Polilla no sólo clasificó a Godoy Cruz a la Copa Sudamericana sino también lo hizo en la Libertadores.

El uruguayo se ganó el cariño de la gente sobre todo por lo realizado en la primera parte del 2011. Pidió refuerzos de jerarquía, tuvo entredichos con los dirigentes y jugadores y tomó una determinación, para él, “saludable”: irse.

Su destino próximo fue Banfield. El Taladro venía abatido, golpeado tras una campaña raquítica en el Apertura.

La sabiduría del oriental suponía una característica que podía levantar el aspecto futbolístico del cuadro del Sur del Gran Buenos Aires. No obstante, hasta aquí se ha dado todo lo contrario. Derrota con Estudiantes, en un partido pendiente por el campeonato pasado, y goleadas ante Rafaela y Vélez.

 

Por otro lado, podemos destacar lo ocurrido con Diego Cocca o el mismo Sergio Batista, o porqué no lo que fue del futuro de Juan Manuel Llop.

Cocca le dio un juego más que vistoso al Tomba y lo mantuvo en Primera. En el segundo campeonato no eligió bien a los refuerzos y los directivos lo despidieron.

Cocca dejó al Tomba en Primera.

Pasó por Gimnasia de La Plata, Santos Laguna y ahora se encuentra trabajando en Huracán. Nunca pudo darle su estampa a estos conjuntos.

El Checho, si bien ganó los Juegos Olímpicos de 2008 con la Selección argentina, fracasó rotundamente en los Mundiales juveniles y en la Copa América. Una vez más, después del Bodeguero la mala suerte futbolera se apoderó de la carrera de un DT.


Al Chocho le pasó exactamente lo mismo. La “maldición” lo persiguió y por eso, luego de ascender y descender con el Expreso, recaló en Banfield, Racing, Barcelona y Santiago Wanders sin pena ni gloria. Hoy por hoy, el calvo entrenador se encuentra Tucumán desenvolviendo labores en Atlético, que milita en la B Nacional.

No se puede negar lo innegable: el Tomba no trae buena suerte. De todas maneras, como todos sabemos, en el fútbol la “suerte” no lo es todo.

Seguramente habrá una explicación particular e independiente para cada uno de los casos expuestos, aunque pienso que las razones que terminan por hacer alejarse a los directores técnicos de la “Bodega”, son las que después ellos mismos no continúan defendiendo, aceptando la mediocridad y la monotonía que ofrecen el resto de los planteles disponibles.

Opiniones (2)
25 de septiembre de 2017 | 01:56
3
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25 de septiembre de 2017 | 01:56
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  1. el problema evidentemente no es el club vos mismo lo decis tienen exito en el tomba y despues se creen dioses y piden cobrar locuras y en vez de agradeser la oportunidad que les dio el club a varios de estos dt fantasmas porque sacando al polilla quien era asad quien era coca manga de mercenarios
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  2. No es que sea una maldición, es que la ambición se las termina cobrando. Todo técnico que se fue por guita así le va después, para que aprendan. Estos técnicos priorizan lo económico por lo deportivo...
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