Amalia Lacroze de Fortabat, una vida, una herencia
Murió la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat, probablemente la mujer más rica del país. Dueña de una historia de novelas, heredó la fortuna de su marido y condujo la cementera Loma Negra. Aquí su caprichosa y rica colección de arte

La colección de arte de la fallecida empresaria Amalia Lacroze de Fortabat suma una lista de importantes artistas Argentinos como Apartando el corral y Los Capataces de Prilidiano Pueyrredón, La resistencia y El indeciso de Emilio Pettoruti, El almuerzo de Antonio Berni. Así como obras de Carlos Alonso, Xul Solar, Fernando Fader, Luis Felipe Noe, Leopoldo Presas, Juan Carlos Castagnino, Benito Quinquela Martín, Perez Celis, Raúl Soldi y Nicolas García Uriburu , Lino Enea Spilimbergo. El recorrido ofrece un panorama de las principales problemáticas del arte argentino.

Aquí, la sede del Museo Fortabat, en Puerto Madero:

Algunas de las obras de su colección:

Domingo en la chacra, de Berni.

Dentro de la colección también se encuentran más de 200 obras de grandes pintores reconocidos internacionalmente como Pieter Brueghel, Salvador Dalí, Marc Chagall, Auguste Rodin, Pierre-Auguste Renoir, Paul Gauguin, Edgar Degas, Joan Miró, Juan Manuel Blanes, entre otros. Forman parte de la colección objetos egipcios y griegos milenarios.

La cautiva, de Juan Manuel Blanes.

El censo de Belén, de Pieter Brueghel.

Julieta y su niña, de Turner.

Rumores de una diva Muchos son los rumores que se refieren a Lacroze y su colección de arte. Por ejemplo se decía que tenía un Turner junto al jacuzzi por que los vapores hacían juego con la atmosfera del pintor, que Warhol se enamoro de ella y le pinto un cuadro al estilo de Marilyn Monroe en los 80’s, que en las épocas difíciles se había visto obligada a vender un Gauguin, un Degas y un Matisse.

Amalia según Warhol.

Degas: mary Cassat en el Louvre.

El cuadro se llama Mary Cassat en el Louvre y es un pastel impresionista de Edgar Degas. Fue vendido en 15 millones de dólares en mayo de 2002, cuando Amalia Lacroze de Fortabat se vio obligada a desprenderse de un conjunto de 12 pinturas para hacer frente a los reveses de Loma Negra, la empresa que manejaba hábilmente desde 1976, cuando murió su marido Alfredo Fortabat. Lo que es un hecho es que las colecciones hablan de su propietario y Amalia en un proyecto ambicioso ha decidido exhibir su patrimonio en una iniciativa por inaugurar al público su legado invaluable, demostrando su conducta benefactora. El proyecto fue concluido en 2003 pero dado a la crisis financiera del 2001 en Argentina, el proyecto pudo finalmente ser inaugurado hasta el 2008.

El oleo realizado por el pintor catalan Alejo Vidal-Quadras en 1962, cuando la señora ya estaba casada con Fortabat y el dibujo en carbonilla y pastel, tambien de Vidal-quadras, hecho en 1946.

Fuente: Artroomtalent.com

Amalia Lacroze de Fortabat, la empresaria más rica del país, murió a los 91 años.

María Amalia Sara Lacroze Reyes Oribe de Fortabat Pourtale, tal cual es su nombre falleció producto de complicaciones por su avanzada edad. Se trataba de una de las empresarias más importantes del país, además de dedicarse a la filantropía y a las colecciones de arte.

Nacida el 15 de agosto de 1921 en una familia aristocrática, se casó a los 21 años con Hernán de Lafuente, con quien tuvo a su única hija, María Inés, en 1944.

Pero su principal relación sería con otro miembro de la aristocracia, Alfredo Fortabat. Su historia es propia de una novela: se enamoró de "Amalita", a quien le llevaba 27 años, antes de que se casara con su primer esposo y llegó a seguirlos en sus vacaciones por Europa. Finalmente, Amalita y Alfredo se separaron de sus respectivas parejas, provocando un gran escándalo para la época, y se casaron.

Con el fallecimiento de su marido, el 19 de enero de 1976, Fortabat heredó una de las mayores fortunas del país, que incluía 160 000 hectáreas de tierra, propiedades en tres países, miles de cabezas de ganado, tres aviones, un helicóptero, un barco y varios automóviles. Y, fundamentalmente la cementera Loma Negra, de la cual se hizo cargo en persona.

"Yo trabajé con mi marido, pero muy poco. Cuándo él se fue, a mí se me cayó todo encima. Así que me puse a trabajar como si entendiera de todo. Y al final entendí. Entendí muy bien", recordaría Fortabat, convertida en una de las mujeres más poderosas del país. Su empresa y sus riquezas aumentaron gracias a su buena relación con la dictadura, necesitada de cemento para obras públicas.

También en 1976, Amalita inauguró la Fundación Alfredo Fortabat y Amalia Lacroze de Fortabat, que lleva donados más de 40 millones de pesos a hogares infantiles, escuelas y centros culturales. Su interés por el arte también la llevó a presidir el Fondo Nacional de las Bellas Artes en 1992.

Durante la última década comenzaron los problemas y las deudas. En 2000 dejó a su nieto, Alejandro Bengolea, a cargo de la empresa, pero éste renunció dos años después.

En 2005, a los 84 años, Fortabat vendió Loma Negra al grupo brasileño Camargo Correa y se concentro en sus actividades filantrópicas y de impulso de las artes. En 2008 inauguró el Museo Fortabat, en Puerto Madero, que alberga 400 obras de arte de su colección.

Además comenzó a sufrir por su salud: en 1999 se fracturó la cadera izquierda por una caída en su departamento. También sufrió neumonía, anemia y problemas musculares. En 2008 debió ser internada en el Fleni por descompensación cardíaca producida por una trombosis. En los últimos años prácticamente suspendió todas sus apariciones públicas.

www.perfil.com

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó10/10
Opiniones (0)
25 de Julio de 2014|19:14
1
ERROR
25 de Julio de 2014|19:14
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"