Diez cosas que hay que saber sobre Dickens

Autor de grandes obras de la literatura mundial como "Oliver Twist" y "David Copperfield", ¿qué tenía Dickens de especial y por qué es uno de los mejores escritores británicos de la historia? Hacemos un repaso rápido para conocer un poco más al autor en el bicentenario de su nacimiento.

El mundo de la literatura celebra el bicentenario del nacimiento del escritor británico Charles Dickens. Diferentes homenajes se suceden en todo el mundo para recordar al que ha pasado a ser uno de los grandes autores clásicos más reconocidos. Pero, ¿qué que aspectos hacen que su talento haya perdurado hasta nuestros días?

1. Crítica y denuncia social
Mientras aparecían grandes inventos como el ferrocarril en el Londres victoriano de siglo XIX, crecían las desigualdades entre ricos y pobres, y justo son esas las que él no se cansó de denunciar. Las obras de Dickens son fundamentalmente críticas sociales. En ellas el escritor habla enérgicamente de los diferentes estratos sociales, la irregular especulación del los mercados, la corrupción, la educación, la sanidad de los pobres...

Dickens buscaba crear conciencia de clase y que se hablara verdaderamenete a los pobres, para ello muchas veces utiliza dosis de humor e ironía como demuestra en su novela Tiempo difíciles. También se inmiscuyó en temas más políticos como la revolución francesa en su obra Historia de dos ciudades.

2. Pone a los más desfavorecidos sobre la palestra
Su propia experiencia personal le llevó a solidarizarse con los desfavorecidos, "a quienes siempre trató con compasión" en todas sus obras frente a "la hostilidad" que guardaba para la clase dominante, indica Claire Tomalin en una nueva biografía del novelista llamada Charles Dickens: A life. Así el autor puso en relieve la explotación infantil, humanizó a las protitutas o defendió los interesas de los proletarios.

3. Obra con gran cantidad de elementos autobiográficos
Después de mudarse varias veces de ciudad, por fin la familia de Dickens se asienta en Londres, en uno de los barrios más suburviales, el barrio de Candem Town. Poco después, su padre acaba en prisión por sus altas deudas y con él se va la mitad de la familia. El pequeño Charles, por su parte, fue acogido en una casa de Little College Street, aunque se familiarizó también con la vida en prisión.

Con doce años empezó a trabajar durante10 horas diarias en una fábrica de betún para zapatos en la que ganaba seis chelines semanales. A pesar de que luego las cosas mejoraron para la familia, el pequeño Dickens nunca olvidaría que su madre le obligara a permanecer en la fábrica. En su novela David Copperfield, que probablemente es la más autobiográfica de todas, escribió: "Yo no recibía ningún consejo, ningún apoyo, ningún estimulante, ningún consuelo, ninguna asistencia de ningún tipo, de nadie que me pudiera recordar. ¡Cuánto deseaba ir al cielo!". En otros momentos el autor se delata por ocultar precisamente su experiencia humilde como ocurre en su obra Grandes esperanzas.

4. Sus personajes memorables
Dickens es un maravilloso creador de caricaturas. Sus personajes son creativos y están llenos de personalidad, tanta, que en la actualidad tanto Ebenezer Scrooge, Fagin, Mrs. Gamp, Charles Darnay o el mismo Oliver Twist parecen latir fuera del papel y formar parte de la cultura mundial.

5. Londres, su ciudad
Siempre fue su fuente de inspiración. La solía llamar su 'linterna mágica' y en sus novelas es uno más de sus personajes: describe su ambiente, su bruma, su gente. A Dickens le gustaban las contradicciones que se daban en el momento en la ciudad, por la que paseó durante sus largas noche de insomnio. De hecho, todas sus obras, a excepción de Tiempos difíciles, están ambientadas en ella.

6. Interés por los fenómenos sobrenaturales
Al parecer al escritor se mostró interesado por los fenómenos paranormales durante toda su vida y ahora con motivo del bicentenario de su nacimiento la British Library analiza precisamente la pasión del escritor por el misterio y los fantasmas. En sus novelas se dan premoniciones a pesar de que creía que las manifestaciones sobrenaturales debían tener siempre una explicación racional. El autor se dedicó durante mucho tiempo a debatir, por ejemplo, sobre la hipnosis o las apariciones.

7. Un periodista
Muchos quizás desconozcan esta faceta del literato, pero con 16 años empezó a trabajar como reportero para Doctor's Commons. Después pasaría por el True Sun y más tarde sería contratado por el Morning Chronicle como periodista político (no sin vivir varias polémicas por su crítico carácter) y continuaría más adelante publicando en otros medios. Su faceta literaria le mantendría unido a la prensa gracias a sus publicaciones por entregas.

8. Uno de los pioneros de la novela por entregas o serializada
Gran parte de sus novelas son el compendio de una serie de publicaciones mensuales o semanales en diferentes periódicos. Su primera novela de ese tipo fue Los papeles póstumos del Club Pickwick, publicada de 1837, y con la que consiguió a la fama. Con las aventuras del huérfano Oliver Twist, una dura condena del maltrato a la infancia, su éxito fue definitivo.

Uno de los motivos por los que Dickens es uno de los pioneros y grandes "impulsores" de la novela por entregas es porque trabajaba mano a mano con los ilustradores de las mismas y se aseguraba de que los personajes y el ambiente era exactamente como él mismo narraba.

9. Autodidacta y gran lector
Como su padre era pobre y con frecuencia cambiaban de residencia, su asistencia a la escuela fue bastante irregular, por lo que su educación fue autoditacta. Algunos no han dudado en utilizar este hecho en alguna ocasión en su contra 'a posteriori'. Con nueve años estudió cultura en la escuela de William Gile, un graduado en Oxford. Pero sobre todo, Charles Dickens fue lector empedernido, voraz, y le gustaban especialmente las novelas de picaresca, pero también de aventuras como Robinson Crusoe y Don Quijote de la Mancha.

10. Intérprete, recitador y amante del teatro
En algún momento de su vida Dickens soñó con ser actor de teatro y hasta recibió clases de interpretación cuando era adolescente. De hecho, dicen que heredó de su madre la habilidad para actuar, cualidad que aprovechó para recitar sus propias obras en Inglaterra y Estados Unidos. Para muchos, sus apasionadas interpretaciones sobre el escenario le llevaron a una muerte temprana el 9 de junio de 1870, a los 58 años, dejando inacabada El misterio de Edwin Drood.

Fuente: Ylenia Álvarez / lainformacion.com
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