Valioso libro sobre la violencia familiar

La jueza de la Corte, Aída Kemelmajer de Carlucci, presentó un trabajo de investigación en el que criticó que los organismos encargados de prevenir la violencia no funcionan correctamente.

Latinoamérica es una de las regiones más violentas. Más de 6 millones de niños son víctimas y el 65% de los adolescentes están en situación de violencia, según lo describe UNICEF.

El maltrato doméstico no es un fenómeno reciente, pero sí lo es la necesidad desde el Estado el poder brindar una respuesta a las víctimas que padecen violencia física o psicológica, el abuso sexual o el deterioro de la personalidad de los niños. Y en esta problemática, también cabe desmitificar al perfil del agresor: no siempre el victimario es el que uno imagina.

“Es un error asociar la violencia a personas poco educadas y salidas de ambientes carenciados”, apunta Aída Kemelmajer de Carlucci.

Con la presencia del intendente Víctor Fayad y de máximos referentes judiciales, la jueza de la Suprema Corte de Justicia local presentó “Protección contra la violencia familiar”, una obra de investigación duya que favorece la  comprensión de una problemática compleja, pero con lenguaje accesible para el público en general.

De acuerdo con la expositora, la investigación “trata de sumar un granito de arena para disminuir la violencia en la familia, ya que éste es el espacio donde más se registra contra los niños, incluyendo la muerte de éstos”.

Un problema urgente

“Cuando la víctima realiza la denuncia, lo que el sistema jurídico tiene que comprender es que ésta tiene un problema urgente. A la víctima no le interesa un proceso penal, en el que se tiene que ver envuelta con el victimario, sino que simplemente quiere volver a su hogar y no sufrir más violencia”, precisó la jueza.

Por ello, Kemelmajer destacó que “la mirada del juez debe estar sobre la víctima para protegerla”, y en estos casos, puede tomar ciertas medidas tutelares: Excluir al victimario del hogar y brindar asistencia psicológica, entre otras.

La única mujer que integra la Corte mendocina, también señaló que la justicia o los organismos gubernamentales no pueden quedarse impasibles ante esto. “Porque así, a la violencia en el hogar se le suma la violencia institucional”, analizó.

“Lo primero que cuenta es satisfacer la urgencia”, destacó la jueza, para agregar que “la agilidad es lo que puede convertir a la justicia en un elemento positivo”.

“Hoy los jueces están de acuerdo para que haya juzgados que atiendan solamente estos casos de violencia familiar”.
 
No sólo es una tarea de la justicia

También, Kemelmajer de Carlucci agregó que esta no es una tarea excluyente del poder judicial. “No sólo los jueces deben hacerse cargo. También el Ejecutivo deberá implementar organismos que centralicen y coordinen la prevención de la violencia familiar con consultorios y líneas telefónicas para la contención de las víctimas”.

Precisamente este fue uno de los aspectos que la alta funcionaria judicial criticó respecto del sistema, ya que la publicación surge a partir de que los organismos encargados de prevenir este problema no funcionan correctamente.

En esta línea crítica, solicitó al Colegio de Abogados más apoyo para proteger a personas sin recursos.

Presencias en el Quintanilla

Por el teatro Julio Quintanilla, pasaron diversos funcionarios capitalinos, con la intención de apoyar el acto encabezado por Víctor Fayad. Al respecto, el intendente de la Ciudad de Mendoza, renovó su “compromiso para seguir trabajando contra este flagelo que es la violencia familiar, donde las mujeres y los niños son las primeras víctimas”.

“Nos tenemos que hacer cargo de los problemas de los ciudadanos”, resaltó el jefe capitalino en su alocución, para quien este problema es causado por la falta de valores, por el consumismo y hasta por la permisibilidad de los padres que tratan de suplir con lo material”.

En primera fila, se ubicó el colega de la jueza y presidente de la Corte, Jorge Nanclares, junto al joven equipo de juristas que acompañaron a Kemelmajer en la citada obra.

En apoyo al jefe comunal, también se asomaron varios de sus funcionarios, entre ellos Alejandro Gallego –secretario de Hacienda- y Mariana Juri –titular del área de Turismo-.

Otro ex funcionario de la gestión cobista que se acercó al subsuelo de la plaza Independencia fue Gabriel Conte. En lugar de la ministra Silvia Ruggeri, asistió el subsecretario de Niñez y Adolescencia, Hernán Hernández, por parte del gobierno.

  
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18 de diciembre de 2017 | 16:54
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