Producción de combustibles: la más baja de la década

Mientras crece el consumo de nafta y gasoil y sigue el boom de ventas de vehículos, el país se apresta a cerrar su peor año de la década en producción de combustibles.

Una fila interminable frente una estación de servicio, un playero que dice "no hay más súper" o un ministro de Planificación que, como Julio De Vido hace 6 meses, sorprende en el programa 6,7,8 contestando que "el combustible está en los tanques de los autos de los argentinos" no son casuales ni alucinaciones mediáticas hegemónicas: mientras crece el consumo de nafta y gasoil y sigue el boom de ventas de vehículos, el país se apresta a cerrar su peor año de la década en producción de combustibles.

No es un buen momento. Según datos de la Secretaría de Energía, el volumen de petróleo procesado, que se había recuperado desde 2002 y había alcanzado un pico de 37,2 millones de metros cúbicos en 2007, se desploma sucesivamente desde entonces: fueron 35,2 millones en 2008, bajaron a 33,5 millones en 2009, que se convirtieron en 30,8 millones en 2010. Como este año no terminó, se podrían tomar sus primeros 9 meses, que cerraron en 23,4 millones, según cifras del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas, un 3,9% menos que en el mismo lapso de 2010. Las proyecciones del sector coinciden: 2011 cerraría con 29,6 millones, el año más bajo, por lo menos, desde 2001.

¿Qué llevó a la refinación a interrumpir su reactivación en 2007, justo el año en que asumía la presidenta Cristina Kirchner? Las respuestas pueden ser múltiples, pero hay petroleros que creen haber hallado un culpable: la resolución 394, dictada en noviembre de ese año, que subió las retenciones a las exportaciones con un sistema según el cual a partir de un precio de corte para cada producto todo el excedente de renta quedaba para el Estado. "La 125 de los petroleros", suelen definirla en las empresas, que explican que desde entonces forzar la capacidad de refinación dejó de ser negocio. El autor intelectual de aquella medida es un viejo conocido de todos ellos: Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior que, en estos días, les anda exigiendo información sobre costos y precios.

En realidad, los números eclipsan las interpretaciones. Un informe de la consultora abeceb.com, que dirige Dante Sica, indica que, en los primeros 11 meses de este año, el promedio de uso de la capacidad instalada en las refinerías fue del 83,5%, 4,4 puntos menos que en el mismo lapso de 2010. "No se registraban niveles tan bajos desde 2002", consigna.

Las empresas lo reconocen. YPF, por ejemplo, tenía en 2009 un 94,8% de utilización de sus plantas de La Plata, Luján de Cuyo y Plaza Huincul, pero la bajó al 93,2% en 2010 y, en los primeros 9 meses de este año, a 89,1%, según indicó Carta Energética, informe de la consultora Montamat & Asociados. La compañía lo explica en dos razones: las extensas protestas que bloquearon la producción de crudo en Santa Cruz a principios de este año y la parada técnica a que tuvieron que someterse algunas destilerías. "Hicimos la inversión más grande en refinación de la década, 1800 millones de dólares entre 2009 y 2012, para aumentar la capacidad", dijo un vocero de YPF.

Visión oficial

La visión de Planificación es similar: "Si hubo alguna diferencia en el uso de la capacidad fue porque este año hubo 76 días de paro en la cuenca de Santa Cruz, y la mayoría de las refinerías hizo paradas técnicas, alguna de las cuales aumentó su capacidad. Aun así, se vendió 15% más de naftas que el año pasado", dijo un vocero de De Vido.

Esso, que tuvo dos paradas de planta, bajó la capacidad de 85,9% en 2010 a 80,2% hasta septiembre de 2011, y la destilería de San Lorenzo -que pasó de Petrobras a Oil, de Cristóbal López- la redujo de 69,6 a 56,4%. Sólo la subieron la planta de Petrobras de Bahía Blanca (de 81 a 88,3%) y Shell (de 88 a 91,5%). "Lo que resulta una conclusión contundente es que, en su conjunto, el parque refinador está dejando una alta capacidad sin usar", agrega Carta Energética. A pesar de que Shell amplió la utilización de capacidad, su presidente, Juan José Aranguren, no tiene dudas de la raíz del problema: "La resolución 394, que impuso impuestos exorbitantes para la exportación y llevó a que algunos productos se produjeran a pérdida, provocó la desoptimización de las refinerías".

Aquella referencia de YPF a los paros de Santa Cruz tampoco es antojadiza. Ultimamente, por diferentes motivos, en el país ha estado faltando petróleo liviano, la materia prima para la que está preparada la mayoría de las refinerías: en general, destilan 85% de crudos livianos y 15% de pesados. Pero la oferta argentina quedó ahora algo desfasada: 60% de livianos, 40% de pesados. "Una solución podría ser permitir, como se hace con el gasoil, la importación de livianos sin impuestos", propone Daniel Montamat, director de Montamat & Asociados.

Sin reducción tributaria, los números no dan: los petroleros compran aquí el barril a 75,70 dólares a febrero gracias a las retenciones, y adquirirlo afuera lo elevaría, con el flete, sobre los 110 dólares. Por lo pronto, la medida parece estar funcionando para el gasoil: el presupuesto 2012 duplica el cupo autorizado de importación sin impuestos, que pasará de 4,2 millones de metros cúbicos a 8,4 millones..
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22 de noviembre de 2017 | 01:05
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