Un disidente convierte a Kim Jong Il en Marilyn Monroe

Una paloma vuela por encima y una pluma yace a sus pies, en el centro de la composición el sugerente vestido blanco de Marilyn Monroe con la cara del fallecido dictador de Corea del Norte Kim Jong Il.

Esta es la obra del artista norcoreano Song Byeok, un hombre que una vez escribió, con orgullo, 'Querido Líder' en pinturas propagandísticas y que ahora se mofa del difundo mandatario convirtiéndolo en la rubia más célebre del séptimo arte.

   Byeok fue enviado a una de la conocidas prisiones del aislado país después de que el hambre le obligara a tratar de escapar. Ahora como desertor en la capital de Corea del Sur, Seúl, Song ha vuelto a burlarse de un líder que llevó a su país a la hambruna, el aislamiento y la ruina económica.

   "El día que terminé esto, él falleció", dijo Song sobre su pintura y la muerte de Kim el 17 de diciembre. "No es una criatura eterna, es algo como la pluma de una paloma", afirmó Song, usando la pluma como símbolo de algo intranscendente.

   "Pensé que habría sido mejor si hubiera dejado a los norcoreanos en mejores condiciones y sin hambruna antes de morir".

   Kim, que murió a los 69 años fue, a su particular manera, un promotor de las artes en su país y en ocasiones tomó medidas un tanto extremas para promover el arte. En una ocasión, secuestró a un director de cine y le forzó a hacer películas para él. Kim acumuló una gran colección de películas coreanas en DVD y encargó obras de arte.

   Song reconoce que nunca se sentó con Kim, segundo miembro de una dinastía que ha gobernado Corea del Norte desde su nacimiento en 1948. Cada mañana, se le entregaba un boceto de lo que el Estado quería ilustrar ese día como forma de propaganda.

   "¿Como podía yo, un plebeyo, reunirme con Kim Jong-il? Él es el sol", recordó el pintor y escultor de 42 años.

Hambruna, huída


   Song, como la mayoría de otros norcoreanos, adoró prácticamente a Kim y antes, a su padre, Kim II-sung. Pero la hambruna, resultado de una crónica mala gestión y de desastres naturales, cambió esa idea. Después de las inundaciones de finales de los 90, la situación se deterioró hasta el punto de la desesperación.

   En agosto de 2000, Song y su padre, empujados por el hambre, trataron de cruzar a nado el río Tumen hasta China con la esperanza de conseguir alimentos.

   Pero su padre fue arrastrado por la crecida del río y Song fue capturado y enviado a un campo de trabajo, donde Amnistía Internacional dice que 200.000 ciudadanos son forzados a trabajar con poca comida y bajo amenaza de ejecución.

   Song recuerda que en el frío invierno de Corea, él vestía ropas tan ligeras como cuando fue arrestado en verano. Un dedo de la mano se le infectó y finalmente, dice que estaba tan cerca de la muerte que sus captores lo liberaron.

   Pero Song estaba decidido a huir y en 2002, dejando atrás a su madre y hermana, lo hizo y terminó en Seúl.

   Después de que su madre muriera en 2005, sacó a su hermana y a su familia en 2007 con la ayuda de un 'broker' en China. "Su hubiéramos tenido suficiente para comer, no hubiera venido", dijo Song.

   A pesar de perder su dedo, Song cogió de nuevo su brocha. Algunas de sus actuales pinturas muestran niñas norcoreanas con ojos hundidos y sonriendo, niños sin hogar, conocidos en el norte como "golondrinas revoloteando", alrededor de Kim.

   En cuanto a Kim Jong-un, el hijo de unos veinte años de Kim Jong-il, que se convertirá en el tercer miembro de la dinastía Kim en gobernar Corea del Norte, Song aseguró que por ahora no tiene planes de pintarlo. "Es demasiado joven y no quiero decir nada aún", afirmó.

Fuente: Europa Press

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