¿Cuánto sabés de las barritas de cereal que consumís?
Desde hace más de diez años se las conoce en Argentina, pero su origen se remonta a los años 80. Variedades hay muchas, pero no todas son tan nutritivas y saludables como dicen. En un estudio realizado en nuestro país se determinó que apenas del 57% de las barritas cumplen con los requisitos microbiológicos establecidos. Mirá qué tenés que saber antes de comprar tu próxima barrita.

La tendencia mundial nos lleva a que cada vez busquemos comer más sano, por esta razón la industria se siente presionada para ofrecer alternativas de productos que más se acerquen a estas demandas.

Uno de los productos que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años son las llamadas barritas de cereal, que básicamente son masas moldeadas en forma de barra, con cereales de distintos tipos, en algunos casos con algún tratamiento previo como inflado, tostado etc. También incluyen semillas, trozos de fruta, miel chocolate, yogurt entre otros elementos.

En Argentina las barritas de cereal se conocieron en el 2000, pero su origen se remonta a la década de los 80 en Japón en donde surgió como Alimento Funcional para la salud .

Ya es común ver en los kioskos o supermercados una innumerable variedad de barritas de cereal, las hay de bajas calorías, glúcidos y grasas, enriquecidas en sabores, algunas ideadas para los gustos de adultos y otros de los jóvenes.

Sin embargo no todas están en las condiciones adecuadas para su consumo, así lo determinó un estudio realizado por el INTI, (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) a través de su programa de pruebas de desempeño de productos.

En el informe se determina que de las 28 muestras analizadas el 57 por ciento cumple con los requisitos microbiológicos establecidos en las normas y recomendaciones tomadas de referencia. La muestra Grandiet de sésamo y amapola no cumple con Bacillius Cereus, Aerobios mesófilas y hongos y levaduras. La muestra Carrefour coco y chocolate no cumple con Bacillius cereus y Aerobios mesófilas.

El 43 por ciento de las muestras supera el límite permitido para los microorganismos Aerobios mesófilas, esto está relacionado con la limpieza de las plantas elaboradoras, las que deberían contar con por lo menos un sistema de Buenas Prácticas de Manufactura.

En todas las muestras analizadas el valor proteico es proporcionalmente muy inferior al esperado. Entre el 30 y 70 por ciento menos de proteínas que deberían aportar respecto al valor energético que entrega la barra.

De las muestras el 70 por ciento presenta un contenido de fibra alimentaria inferior a lo que debería aportar en función del valor energético que tiene la barra.  De las muestras, tres, Bimbo chips de chocolate con chocolate, Cereal Fort, chocolate , almendras y miel y Farmacity, con banana y crespines recubiertos de chocolate, tienen un nivel de sodio proporcionalmente bajo.
De las 28 muestras, el 78 por ciento brinda la información obligatoria al consumidor en forma completa, el 7 por ciento tiene legibilidad aceptable.

Lo que en verdad conocemos de las barritas proviene de los avisos publicitarios y de la recomendación de terceros, pero en realidad no hay un conocimiento profundo de las ventajas o no de consumirlas, por eso a veces se le atribuyen propiedades que en verdad no tienen.

Químicamente hablando, los principales componentes de las barritas son, hidratos de carbono (almidón, azúcares como sacarosa, fructuosa y glucosa) y fibra alimentaria. Todos estos ingredientes aportan entre 100 y 150 calorías por cada 30 gramos.

Una de las grandes ventajas de estas barritas es que permiten obtener calorías o energías extra con una ración pequeña sin necesidad de un gran esfuerzo digestivo, ideal para los deportistas que realizan actividades de alta duración.

Entonces aquí es importante prestar atención a otros factores de composición tales como el sodio, grasas saturadas, grasas trans, contenido de sacarosa etc. Estos nutrientes consumidos en exceso pueden provocar más problemas que beneficios.

Es importante mencionar que las barritas son un complemento no una sustitución de alimentos. Se las puede usar como parte de un desayuno, merienda o colación, son fácilmente transportable y no necesitan heladera.

Así fue el análisis de las barritas

Una de las tareas efectuadas sobre las barritas de cereal fue el análisis microbiológico (aerobios misófilos, hongos y levaduras, coliformes totales, salmonela), físico-químicos (valor energético, carbohidratos, proteínas, grasas totales, fibra alimentaria y sodio), de etiquetado nutricional y de la información al consumidor (comparación de los valores declararos y medidos en el laboratorio de los nutrientes, información obligatoria y voluntaria, legibilidad de la misma).

En el caso de los microbiológicos, los estudios indican que entre el 20 y 30 por ciento del total de la producción de alimentos en el mundo se pierde debido al deterioro microbiológico. Los alimentos son fácilmente contaminados con microorganismos durante su manipulación y procesamiento. Las barritas pueden fácilmente contaminarse y servir como medio de crecimiento de microorganismos. Uno de ellos son los aerobios mesófilos, un grupo de bacterias capaces de vivir en presencia de oxígeno y crecer a una temperatura óptima de 30 y 37º.

De las 28 muestras de barritas analizadas, 12 superan el valor de referencia de estos microorganismos aerobios mesófilos. Estas son: Grandiet (sésamo y amapola 23 grs.), Carrefour (coco y chocolate 21 grs.), Cereanola (manzana 20 grs.), Cereanola (frutilla y yogurt 20grs), Cereanola (natural 20 grs.), Quaker (chispas de chocolate 20grs.), Cereal Fort (manzana y almendras 19grs.), Cereal Fort (gran rico frutilla, gelatina y chocolate blanco 19grs.), Quaker (frutilla con crema 25 grs.), Flow Cereal (con frutas 23 grs.) y Cereal Mix (Yogurt sabor vainilla 28 grs.).


En cuanto a hongos y levaduras, pueden ser perjudiciales o no para la salud, algunos se utilizan para darle sabor u olor a los productos, tal es el caso del queso roquefort o la cerveza. En cuanto a las barritas de cereal, de las analizadas, sólo una supera el valor límite de referencia y es Grandiet (sésamo y amapola 23 grs.)

Otras de las bacterias halladas en dos variedades de barritas de cereal fue el Bacilius Cereus, que puede incluso ser encontrada en el medio ambiente, aguas y en una gran proporción en los alimentos, tales como carnes, derivados del pollo, embutidos, sopas deshidratadas, cereales, harinas, leches y productos lácteos. Grandiet (sésamo y amapola 23 grs.), Carrefour (coco y chocolate 21 grs.) poseen esta bacteria superando el límite permitido.

En todas las muestras de barritas analizadas, el valor proteico, fundamental para el crecimiento y la formación de tejido muscular y fuerte defensor de infecciones, es proporcionalmente inferior al esperado.

Cuatro de las muestras exceden holgadamente el valor de referencia de las grasas saturadas. Cabe destacarse que nuestro cuerpo usa este tipo de grasas para producir energía pero su exceso es malo para la salud porque puede dar origen a problemas cardiovasculares, entre otros.

En 14 muestras se encontraron valores de grasas trans, Carrefour coco y chocolate, Cereal Fort de manzana y almendras, Cereal Fort chocolate, almendras y miel, Cereal Fort dulce de leche, gran rico frutilla, gelatina y chocolate blanco, Cereanola coco y chocolate, Cereanola frutilla y yogurt, manzana, natural, Farmacity con banana y crespines recubiertos de chocolate, con salvado y ciruela y Flow Cereal con frutas. También en Farmacity chips de chocolate y yogurt.

Las grasas trans se forman cuando los aceites vegetales se procesan y transforman en más sólidos, algunos alimentos la tienen naturalmente. Estas grasas aumentan el nivel de colesterol malo y disminuyen el bueno.

Etiquetado nutricional e información al consumidor

En este punto sólo una de las muestras, el Cereal Mix yogurt frutilla/fresa, los valores declarados de los nutrientes coinciden con los valores medidos en el laboratorio.

De las 28 muestras de barritas de cereal analizada, el 78 por ciento brinda al consumidor la información obligatoria completa, tanto en su envase primario como el secundario. Grandiet, sésamo y amapola, presenta una información incompleta.

El INTI en su estudio advirtió además que las personas con patologías relacionadas al consumo de determinados alimentos, como por ejemplo diabetes, deben consumir estos productos con prudencia y consultar a un nutricionista sobre lo más conveniente.

Para la evaluación de estas barritas se muestrearon y analizaron diez marcas comerciales con 28 presentaciones. Las muestras fueron compradas en diversos puntos de venta de CABA, Gran Buenos Aires, Chubut y Córdoba entre el 7 de marzo del 2011 al 8 de abril del 2011. Al adquirirlo se verificó que estuvieran bien cerrados y sin ningún tipo de deformación o aplastamiento.

Lic. Viviana García Sotelo

En Twitter @vgarciasotelo

¿Qué te pareció la nota?
No me gustó9/10
Opiniones (3)
20 de Diciembre de 2014|15:33
4
ERROR
20 de Diciembre de 2014|15:33
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
vgarciasotelo27 de Diciembre de 2011|09:07
Estimado lector me alegro que la nota le parezca bien por sus datos. La fuente de rerencia hace un análisis de las barritas de cereal, sólo hace referencia a que la barrita Cereal Mix yougurt frutilla/fresa de 28 gramos, cumple básicamente con los requisitos. Pero en general, como dice la nota, la mayoría no respeta las condiciones o de higiene o de etiquetado. Justamente el objetivo de esta nota, como en las sucesivas que realizaré de otros productos, se analiza si cumple con lo que estipula la ley y se le facilita información al consumidor para que sepa qué es lo que debe ver cuando está comprando, más allá de las fechas de vencimientos. Igual gracias por su consulta.
3
glasurit26 de Diciembre de 2011|11:42
Viviana me llenaste de datos pero en definitiva, cuál es la más conveniente. Muchas gracias
2
perro26 de Diciembre de 2011|09:50
Una raspadita en el desayuno, no le hace mal a ninguno (sino no rima...) y otra de hoja en la merianda, y que se vayan las barritas a la merda!!!!!
1