Una década sirviendo de excelentes anfitriones

La cava de turismo de Bodega Zuccardi celebró diez años, por lo que la casa vitivinícola recibió a clientes, periodistas, empresarios de turismo y hotelería y amigos en sus exquisitos jardines para compartir un brindis y, de paso, intercambiar saludos por las próximas fiestas de fin de año. En la nota, todas las fotos.

 La cava de turismo de la bodega es una de las más visitadas, y sus puertas se encuentran abiertas entre las 10 y las 17 hs. todo el año. Se trata del punto de partida de una instructiva visita a la bodega, donde se muestra todo el proceso de elaboración de los vinos varietales jóvenes, reserva, premium, innovación y espumantes.

Los visitantes tendrán la opción de realizar una visita a la bodega seguida de una degustación –hay diferentes tipos-, o realizar visita privada con degustación de vinos premium.
 
Habla la anfitriona. Ana Amitrano, gerente comercial de la bodega, y su hija Julia Zuccardi –a cargo de la comunicación- fueron las que recibieron a todos los invitados, y fue Ana quien tomó el micrófono y se encargó de la bienvenida:

Una imagen de la cava, renovada.
“Decidimos hacerlo en serio. No era simplemente abrir la puerta de la bodega. Desalojamos una sala de barricas, allí acomodamos la primera zona turística y allí comenzó a trabajar una persona. Han pasado diez años de ese momento, y hoy en la cava y la Casa del Visitante trabajan 36 personas: es algo que nos hace sentir sumamente orgullosos, porque creemos que, entre otras cosas, es una actividad que le da a la gente de Mendoza una salida laboral”.

“En estos diez años pasaron muchísimas cosas: esos pocos turistas que nos visitaban apenas comenzamos con esta apuesta –mil en el 2001, mil quinientos en el 2002- se multiplicaron y pasaron a ser 40.000 visitantes, en el último año”.

“A nosotros no nos gusta llamarlos “turistas”, pues simplemente son personas que vienen a Zuccardi a visitarnos”.

“Pero este tiempo también sirvió para darnos cuenta deque había que agregar un plus, un valor agregado. En casi todas las bodegas podía verse y vivirse más o menos lo mismo: un tanque, una barrica, alguien que explicaba el proceso del vino… por lo tanto, nos planteamos que lo importante era que los visitantes se llevaran de Zuccardi una experiencia, una emoción”.

“Es por eso que empezamos a pensar y trabajar, y creamos una cantidad de programas –ocho, en total- destinados a que la gente participe: se cosecha, hacen pan, andan en bicicleta y muchas otras actividades en lo que realmente sucede es experimentar la unión de la tierra mendocina y la vid”.
 
Datos de interés. La bodega puede visitarse de lunes a sábados, de 9 a 17; y los domingos y feriados de 10 a 16.

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