Diez libros mendocinos para que Papá Noel te deje en el arbolito

Si ya decidiste que para Navidad vas a regalar libros, te ofrecemos una lista de diez títulos locales publicados durante este año para que los tengas en cuenta a la hora de elegir en los escaparates en los que la cantidad apabulla.

Si ya decidiste que para Navidad vas a regalar (o regalarte) libros, te ofrecemos a continuación una lista de diez títulos locales publicados durante este año para que los tengas en cuenta como opción a la hora de elegir en los escaparates en los que la cantidad te apabulla.

Para todos los gustos

Para los amantes de la poesía, tres títulos sobresalen. El primero es Ácaros al sol, de Débora Benacot, una antología personal en la que se reúnen los poemas que desde hace cinco años viene escribiendo Benacot.

La fortaleza de los poemas de Benacot se expone claramente en este volumen, permitiendo al lector que por primera vez se acerca a esta autora mucho más que una introducción a su poesía, porque ella expone todo su potencial, saliendo con artillería pesada y con los tapones de punta.

En su poesía, Benacot da vuelta lo esperable, le pone a lo terrible una chispa de humor que no amengua los dolores, se para ante el mundo con fortaleza y con la caradurez de quienes tienen algo para decir. Conoce la cadencia de las palabras, y a partir de esto construye una poesía filuda, hiriente y con el cuidado de poner cada cosa en su lugar.

Notas de agosto y otros poemas es el título del recomendado libro de poesías de Juan López, que también se trata de una antología. Reúne una selección de textos de los tres libros ya publicados por el autor –Poemas (1999), Ciclos vitales (2001)  y Mirá (2005)– y los trabajos Notas de agosto y Nuevos poemas.

Se trata de un libro en el que tanto el lector que recién se adentre en la lectura de este poeta como el ya iniciado podrán tener una visión integral de un estilo y una estética que han marcado un rumbo en la poesía local.

López ha marcado la senda de la poesía de esta primera década del siglo XXI, con un realismo a quemarropa que nos muestra como sociedad. Remedando uno de sus textos de Ciclos vitales, él fue quien abrió un espacio, sacó la mano y dio la primera señal, y ahora, con el comienzo de la segunda década, Notas de agosto y otros poemas viene a dejar sentado que la poesía de López es adulta, pero no sienta cabeza.

El tercer libro de poesía que recomendamos es Vidrio molido, de Gabriel Jiménez, en una reedición aumentada. Este poeta no se anda con vueltas a la hora de escribir, y Vidrio molido, ya desde el comienzo, desde la dedicatoria, para ser exactos, deja al descubierto un estado de ánimo que impregnará toda la obra.

Fuerte, duro, sangrando por alguna herida que a medias se revela, Jiménez no permite paces en este libro. Y esto no sólo desde lo que dice, sino también desde el cómo lo dice, porque a lo largo de la obra se juega a quebrar el decir, transgrediendo espacios y palabras, torciendo el rumbo de los caminos que propone y obligando al lector a enderezarlo nuevamente.

Vidrio molido es exponente de un momento del autor, pero, como buena parte, representa a un todo, dejando en claro que Jiménez es una de las voces que más están creciendo (desde abajo y a paso firme) en la poesía mendocina, porque el autor se permite digresiones de las que sale victorioso.

Como un puente entre los recomendados de poesía y los de narrativa, proponemos Fernando Lorenzo, extranjero en su tierra, una compilación de textos éditos e inéditos de este enorme escritor, en la que se reúnen poesías, cuentos y otros textos que forman parte de una faceta no muy conocida de Fernando Lorenzo.

Aproximarse a la lectura de Lorenzo es recuperar una de las voces más importantes de la historia de la literatura local, y esta propuesta de Ediciones Culturales de Mendoza viene a homenajearla.

La combinación de textos que se reúnen en este libro sirve como muestra de una obra extensa que incluyó, además de cuentos y poesías, dramaturgia y novela.

Y pasando de lleno a la narrativa, recomendamos Roma eterna, de Laura López de Vega, Elena Ciardonei de Pelliza, Dolores Granados de Arena, Lucrecia Bracelis, Norma Luna e Iris Quiero con ilustraciones tipo manga de Nicolás Sarmiento Welch.

El libro es una adaptación para el público infantil y juvenil de la Eneida, escrita por Publio Virgilio Marón y considerada el primer texto épico compuesto y difundido a través de la lengua escrita. Roma eterna es su adaptación.

Roma eterna, sin perder el espíritu poético del original de Plubio, es un libro de narraciones breves, asequibles para los más chicos, que se presenta como la puerta de entrada para la lectura, adaptada o no, de otros clásicos. Sus personajes fantásticos y sus héroes siguen estando ahí, en Roma eterna, a disposición de los nuevos lectores.

Cocodrilos en la conciencia, de Mariano Jofré, es el otro libro de narraciones que recomendamos. Este título fue el ganador del Certamen Vendimia de Cuento 2010 (aunque fue publicado recién este año), y se trata de una colección de cuentos breves en los que, con muy manejo de las tensiones y las tramas, Jofré se juega con una variante muy poco explotada por estas tierras: la del humor negro, cuando no negrísimo. Cocodrilos en la conciencia juega con el pánico del lector, obligándolo a tomar partido, a integrarse a esas narraciones que abarcan espacios y tiempos diferentes y en los que lo lúdico es parte fundamental.

Para los fanáticos de la historia recomendamos Te contamos una historia de Mendoza (de la conquista a nuestros días), de María Teresa Brachetta, Beatriz Bragoni, Virginia Mellado y Oriana Pelagatti.

En este libro se sintetiza la historia de Mendoza desde otra perspectiva, porque no se trata de una historia narrada sólo con hechos políticos, sino que también incluye otros aspectos de la vida cotidiana de los habitantes de esta tierra, aspectos que van conformando, más allá de una versión histórica, un buen recurso al que echar mano para entendernos.

Te contamos… es una muy buena síntesis de la historia mendocina que invita al lector, tanto al iniciado como al novato en los terrenos de la disciplina, a conocer más y a profundizar en la búsqueda de una identidad que (como queda en claro en el entrelíneas del libro) siempre está en construcción.

Y los tres últimos títulos que recomendamos compilan textos periodísticos, más o menos polémicos, pero que se meten en el rescate de columnas de opinión, una necesidad para, con el cúmulo en la mano, saber quiénes son y qué piensan algunas de las personas involucradas en el periodismo local.

Nuestra lista de sugeridos comienza con El pensamiento salvaje, de Marcelo Padilla, que se compone de 24 textos de Padilla, constituyendo cada uno de ellos un fresco sobre aspectos de la sociedad, a veces con un tono más nostálgico e intimista, otras con una actitud más agresiva y desenfadada, pero siempre apuntando al corazón de algún punto que, le guste o no al lector, hace ruido en la sociedad local y su mendocinidad, si es que esto existe. Lo de Padilla es un desafiante “a vos te digo” lanzado al aire a la espera de la respuesta de ese “vos” que tome el guante. Un buen museo a cielo abierto el de El pensamiento salvaje, en el que cada uno de nosotros queda expuesto.

Caramelos ácidos, de Julio Rudman, es la versión en papel de los textos que el autor publica periódicamente en su blog. Los escritos de Rudman son desenfadados, irónicos, despiadados por momentos, a la vez que proponen una forma alternativa de hacer periodismo, una forma de involucrarse con lo que se dice, porque lo que escribe está diciendo en primera persona, lo que convierte al cronista en uno más de los protagonistas de las historias.

Caramelos ácidos es un libro que marca tendencia en cuanto a las formas de reflejar la sociedad en la que vivimos y una de sus principales fortalezas es la de la hibridación, lo que le permite enlazar lo narrativo con lo periodístico y lo histórico con lo poético.

Y el último de nuestros recomendados es el recientemente publicado Ensayos entre luces y sombras, de Rolando Concatti y Daniel Barraco. En él, el escritor y el artista plástico reúnen textos e ilustraciones que hablan de escritores, de actores, de experiencias vividas por Concatti en Francia. Los escritos son ensayos, breves documentos, mientras que las ilustraciones, independientes y complementarias de aquellos, o mejor, constitutivas del mismo todo. Textos e ilustraciones van de la mano, poniendo a disposición de los lectores una obra integral desde dos formatos, el de las letras y el de las imágenes.

Una recomendación final. Por designios extraños, estos títulos no suelen estar en las vidrieras de las librerías (salvo en el caso de honrosísimos libreros y libreras, pero son contados con los dedos), así que si le dicen que no lo tienen, insistan un poquito o tómense el trabajo de decirles y que van a volver, y hacerlo al otro día, porque todos estos libros existen, es sólo cuestión de sacarlos a la luz.

Alejandro Frias

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