Dos “Elenas” presentaron sus libros en la Biblioteca Mariano Moreno

Una local, la otra visitante: María Elena Izuel y Elene Irene Gardes fueron las estrellas de la convocatoria realizada por ABISUR. Ambas presentaron sus libros y contaron sobre el contundente contenido de sus publicaciones.

Una de las historiadoras más trabajadoras que tiene San Rafael, la profesora María Elena Izuel comenzó con la serie de actividades programadas. Valiéndose de la proyección de decenas de diapositivas, Izuel fue contando pedacitos de la historia que incluye en su más reciente libro “Jornaleros, viñateros y bodegueros” interactuando con el público y pidiendo la corroboración de algunos datos entre los presentes.

María Elena Izuel, tan buena oyente como disertante

La autora entregó un ejemplar a los representantes de las bibliotecas populares que se encontraban presentes, todos recibieron la obra con mucha alegría y se tomaron fotografías con la querida profesora.

A continuación una de las integrantes de ABISUR, Jacinta Ruíz, tuvo la palabra y brindó datos muy interesantes: “La crisis económica que estamos padeciendo actualmente, la cual no es tan fuerte como la de años anteriores pero tiene la magnitud suficiente como para hacer que los chicos se acerquen más a las bibliotecas. Es bueno destacar que gracias a la presencia de las bibliotecas populares se dejaron de utilizar tantas fotocopias y los niños y jóvenes tienen contacto directo con los libros.”

Jacinta Ruiz, con la reciente donación en mano
Luego continuó: “En San Rafael hay 19 bibliotecas en funcionamiento, 5 en Ciudad y el resto en todos los distritos menos en El Sosneado. Asimismo, en Las Paredes la Biblioteca funciona en el garage de una casa pero igualmente forma parte de la Asociación. Si hacemos un poco de historia vemos que en el ´83, con la vuelta a la democracia, resurgieron en gran manera las bibliotecas populares. En San Rafael solo funcionaba la Biblioteca Mariano Moreno y con el paso de los años el número fue creciendo.”

Jacinta comentó que en todo el país hay alrededor de 30.000 bibliotecas, las de Mendoza están nucleadas y representadas por el COPROBIP. Desde el Gobierno hubo un aumento en el subsidio que hasta ahora venía siendo de $300.000 pasando a ser de $500.000, “…asique vamos a recibir algunas migajas más”, dijo en tono jocoso.

Carlos “Pecheche” Aguirre, director de la Biblioteca organizadora, fue quien presentó a “la otra Elena”, la visitante. Leyó su curriculum el cual tuvo que ser abreviado por la cantidad de actividades que Elena Irene Gardes había realizado a lo largo de su vida. De docente, asesora financiera y trilingüe a escritora; de ser una mujer normal pasó a revelar la historia que la vincula con el mismísimo Carlos Gardel, de quien es sobrina nieta.

“Estoy muy contenta de estar acá y de que hayan accedido a la invitación para conocer una parte de mi historia”, fueron las palabras iniciales de Elena. El hecho de que ella sea quien cuenta la historia tiene sus inicios en una promesa que su abuelito Eduardo le realizó a su madre Berthe Gardes, también progenitora de Carlos Romualdo Gardes, quien por cuestiones fonéticas ya en Argentina cambió la última letra para ser más conocido como Gardel.

Elena Irene Gardes, en plena disertación

Según cuenta Elena Irene, su bisabuela les había hecho jurar a sus hijos que nunca revelarían la verdadera historia de Carlos, cuyo padre (José Gardes, primo de Berthe) había sido cura y luego de haber dejado embarazada a Berthe éste fue enviado, como catigo a cumplir una misión a África y Asia, perdiendo todo contacto con su amada. Como resulta fácil imaginar, hace más de 100 años el anuncio de una mujer soltera embarazada no era tomada de la misma manera que en la actualidad por lo que Berthe (Berta) fue echada de la casa de sus padres, en Saint Geniez d´Olt, y se radicó en Toulouse (Francia) y trabajó como empleada doméstica. El jueves 11 de diciembre de 1890 nació Charles Romuald Gardes. Irene, en uno de sus viajes a dicho país, pudo corroborar que efectivamente Carlos nació allí y obtuvo una copia de su acta de nacimiento.

Elena Gardes junto a Claudina Poggio de Gomensoro

En su libro “Carlos Gardel y la raíz de mi genealogía”, Irene cuenta el trágico final que esta historia de amor tuvo: “Berta y el niño viajaron a Argentina en marzo de 1893, país donde el resto de su familia ya se había radicado (…) José decidió renunciar a sus votos sacerdotales, pero no a su fe y amor a Dios, para ponerse al servicio de sus semejantes a través de la docencia, que era su vocación. Años mas tarde viajó a Argentina. En los sueños de José todo parecía muy sencillo y lógico, pero lo que ni pudo medir fue el dolor que había causado en el corazón de su madre. Lucía –mi bisabuela-, quien jamás perdonó a Berta su desliz. Doña Lucía prohibió a José visitar o ver nuevamente a Berta y al fruto de su amor, sin importarle los sentimientos adversos o rechazos que causara.”

Elena autografió el libro que Anita prometió comenzar a leer esa misma noche

En el libro hay diversidad de anécdotas que Irene fue recopilando a medida que fue encontrándose con familiares cercanos y lejanos, tanto de Argentina como de Francia.
Irene, al igual que su tío abuelo, tiene una interesante historia de vida la cual desarrollaremos próximamente con la publicación de la entrevista realizada de forma exclusiva.

Opiniones (0)
14 de diciembre de 2017 | 15:27
1
ERROR
14 de diciembre de 2017 | 15:27
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
    En Imágenes
    Leopardo al acecho
    7 de Diciembre de 2017
    Leopardo al acecho