Subsidios: la quita traerá alivio fiscal e inversiones

Mientras el gasto avanza al 34,6%, los recursos se expanden al 29%. De este modo, en los primeros 9 meses de 2011 el superávit fiscal registró una caída del 42% interanual. En dicha ecuación, la incidencia de los subsidios es cada vez más determinante. Actualizar las tarifas implicaría ahorros y mejoraría los incentivos sectoriales, favoreciendo el proceso de inversiones.

El importante drenaje de dólares que se registró durante el año llegó a niveles no registrados desde el año 2008, tras crisis con el campo y en plena crisis subprime. Sumado a esta ya considerable fuga de capitales, la interpretación de los agentes acerca de las medidas de intervención sobre el mercado cambiario, forzó a la autoridad monetaria a desprenderse de reservas internacionales a un mayor ritmo, llevando el cúmulo de reservas por debajo del umbral de los U$S 46.000 millones.

Esta sangría de dólares que se produjo a lo largo del año ha terminado de acelerar algunas medidas que la economía demandaba y que ya no podían esperar. La quita de subsidios se ha incorporado a la agenda económica del Gobierno luego de varios años con tarifas congeladas. Ello no es más que un reconocimiento de que las cuentas fiscales ya no están dando.

Al analizar los números, se observa que, mientras el gasto avanza al 34,6%, los recursos se expanden al 29% y con una variación que tiende a mantenerse estancada en dichas tasas. De este modo, en los primeros 9 meses de 2011 el superávit fiscal registró una caída del 42% interanual. En dicha ecuación, la incidencia de los subsidios es cada vez más determinante. Actualmente explican el 15,8% del gasto total y las partidas destinadas a estos rubros se expandieron con guarismos superiores al 100%, con un fuerte impulso del sector energético.

Amado Boudou, ministro de Economía, y Julio De Vido, Planificación Federal.

Hasta ahora, los ingresos extraordinarios provistos por Anses y el Banco Central dieron una mano y sirvieron para maquillar un superávit que poco a poco se fue diluyendo. Estas transferencias se verificaron tanto por encima de la línea como por debajo, indicador de la variedad de mecanismos de que se sirve el gobierno para cerrar la brecha.

Pero se está agotando el margen y el aporte de la seguridad social y el BCRA ya no parece ser suficientes para financiar la dinámica de los gastos. La clave está en los subsidios. Para este año se estima que el monto de subsidios escalará hasta los $ 74.000 millones, esto es, casi en 55% por encima de lo verificado el año anterior. En este escenario el Ejecutivo decidió tomar como medida inicial el recorte de los subsidios al uso de electricidad, gas y agua para las empresas. La última movida anunciada por el Ejecutivo recientemente dispuso que se ampliará la eliminación de subsidios para los sectores productivos en $ 3.468 millones más (que se suman a los $600 millones anunciadas una semana atrás). Lo novedoso fue, en todo caso, que se determinará extender la quita para los sectores residenciales, donde se concentra actualmente el grueso de los subsidios. El reajuste tarifario, de acuerdo a lo resuelto por el Ejecutivo, se realizará de forma focalizada, avanzando barrio por barrio.

Una paulatina actualización de las tarifas podría ayudar a descomprimir los abultados fondos que se destinan a los sectores energéticos y de transporte y mejoraría los incentivos sectoriales, favoreciendo el proceso de inversiones necesarias para mejorar la capacidad y calidad de la oferta doméstica. De realizarse un recorte abrupto, el resultado podría ser totalmente diferente, como ya quedó demostrado en el año 2008, cuando el Estado debió volver atrás con el “tarifazo”.

FUENTE: abeceb.com

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22 de enero de 2018 | 20:22
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