Natalia Gelós
Charla con la periodista que resucitó a su colega Antonio Di Benedetto
Autora del libro "Di Benedetto, periodista".

Esta es una charla con Natalia Gelós,  autora del libro Antonio Di Benedetto, periodista.  Pero también el diálogo con la investigadora en relación a su libro es un discreto intento de rescatar  la palabra y, quizá, rescatar la concepción  del periodismo que, en analogía con una frase que  aparece en la obra de Gelós, es “una historia que pone en tela de juicio el rol del periodista”.

¿Se pueden lograr todas estas aspiraciones en una nota sencilla? Empecemos por conocer a la periodista que publicó el libro sobre el escritor de la extraordinaria novela Zama, Antonio Di Benedetto. Ella nació en Cabildo, provincia de Buenos Aires, en 1979. Es graduada como licenciada en Comunicación Social en la Universidad Nacional de La Plata y cursó la Maestría de Periodismo organizada por  la Universidad de San Andrés y el diario Clarín. Colabora en diversos medios gráficos.

Rescatar el perfil de periodista es una idea que motiva a la investigadora  del que fuera subdirector del diario Los Andes en los años 60 y parte de los 70 hasta su secuestro, el 24 de marzo de 1976, por los responsables de la última dictadura militar.

Cuando la licenciada comenzó su investigación, en el 2007, estaba haciendo la maestría final de una tesis sobre Di Benedetto. Dice Gelós: "Siempre me gustó y  había un costado que no estaba tan trabajado sobre él. Sólo estaba el estudio de Jorge Enrique Oviedo. Muy buen trabajo, pero se  me planteaban muchas otras preguntas; soy periodista. Desde  lo académico sí hay mucho material, y generalmente de gente de letras. Por una cuestión de afinidad y también porque en la Argentina hay una larga tradición de periodistas que fueron escritores (…) hay una especie de simbiosis".

En este sentido, a Gelós le interesa rescatar para el periodismo la excelencia en la forma de escribir ligada al contenido de aquello que se dice. Ella lo describe de esta manera:  "Es muy interesante la parte en la que se ve  el Di Benedetto escritor en su periodismo. Si bien  algo puede estar bien escrito, si no tiene contenido queda vacío. En él estaban las dos cuestiones. Hay pasajes en sus crónicas en Bolivia que son tremendos. Quizá todos los días no podés hacer una nota genial, pero la honestidad está en dar lo mejor y poner el mayor compromiso en lo que hacés".

Perder, reconquistar

Por otro lado aparece el interés de la investigadora por la  cuestión de la aparentemente inexplicable  detención  de Di Benedetto. Al respecto, ella se preguntó: "Si él no tenía una militancia ¿cómo puede ser que haya sido detenido?.  Él mismo también en sus entrevistas hablaba de esa cosa de no saber por qué lo detuvieron el 24 de marzo del 76. Después, rastreando, haciendo una mayor lectura, en el fondo él sabía que había sido por su periodismo, pero su pregunta era más una cuestión al destino".

Quizá se trató de  una reparación interior  que en un punto aportaba  a su tragedia. Al respecto aclara la autora del libro: "Creo que se debía a su tragedia personal. Hablando con mucha gente, decían: lo detuvieron por periodista. También había muchos mitos alrededor, cuestiones de polleras, por ejemplo,  y nada de eso, a la hora de rastrear, era lo que surgía. Viendo los diarios de la época y las decisiones que él tomó como subdirector del diario con funciones de director era más que entendible que las cosas que Di Benedetto autorizó a publicar tenían un precio".

Gelós también intentó buscar respuestas en la única persona que lo acompañó el día en que lo detuvieron, Schiappa de Azevedo. Al ser el único miembro vivo del directorio y testigo directo de la detención del periodista, pensó que podía tener más información, pero se encontró frente a una puerta que se le cerró en este sentido. Ella menciona al respecto: "Intenté hablar con él;  primero me dijo que sí pero cuando le toqué el tema del que iba hablar, sobre su detención y demás, me dijo que no quería entrar en polémica. Eso lo menciono en el libro".

Pasado y presente. Entre excusas y compromisos
No era posible dejar de preguntarle a la entrevistada sobre la relación que ella percibe  del periodismo y del ejercicio de la profesión en el pasado y hoy. En su visión acerca de esta profesión rescata, otra vez, lo que ella concibe una tradición argentina de simbiosis entre el escritor y el periodista.

Volviendo a Di Benedetto, ella menciona que  "él a lo que apuntaba era a un periodismo que estuviera chequeado, que fuera serio y que entregara contenido. Por lo menos hablando con la gente que trabajó con él, era eso lo que buscaba. Además, otra cosa que me parece interesante es el tema de la escritura, buscar la excelencia. Ahora es encontrar la notica y nada más, y él a  lo que apuntaba era a que algo estuviera bien escrito. Su bandera era la verdad, la honestidad a la hora de tocar un tema. Una cosa que él tenía muy en cuenta era el tema de chequear las fuentes. Siempre pedía eso. Hoy una noticia se la hace con un solo testimonio y  basta. Su compromiso era con la profesión, y daba sus frutos".

En ese sentido, la comunicadora  agrega , "creo que ahora se maneja más por intereses de empresas.  La cosa es como más práctica y el diario de papel busca la vuelta para conseguir más lectores. Relacionándolo con Di Benedetto y cómo, cuando él asumió en Los Andes, apuntó a una renovación; él tenía una cabeza moderna, había recorrido Estados  Unidos, había visto los diarios de Europa. Cómo hacer periodismo y en una época determinada era algo que él se planteaba. Sería interesante ver cómo habría sido su cabeza ahora".

En una evaluación respecto a la situación actual del periodismo Gelós vislumbra la influencia de la web y cómo los diarios al intentar simular  internet lo que hacen es acortar notas, tocar temas rápido y fácil. No cree que esa haya sido la idea de periodismo que concibió Di Beneddetto.

Respecto a su experiencia en el campo de la comunicación ella expresó que  "es freelance, las nota que hago las hago trabajando para mi firma. Tengo la suerte que en los lugares que trabajo propongo un tema y lo escribo con lo que a mí me parece, es distinto trabajar en una redacción, atravesado por otras cuestiones. El periodismo que me interesa hacer es este que hago. Me parece que en el día a día si tenés que sacar una nota y la tenés que sacar rápido decís;  bueno hay que buscar tantos testimonios o fuentes pero a la vez hay un cierre que te corre y tenés que aceptar eso. Quizá la exigencia hoy no pasa tanto por lo periodístico sino por tener un tema que impacte y nada más. Supongo que los periodistas que están a diario con eso, hoy  se dicen ‘bueno cumplo con esto que me piden y chau’. No te dan una semana para terminar una nota. Cumplir con esos tiempos hace que el periodismo se lastime. Es difícil. Más para los que están en una redacción. Quizá me equivoque pero eso es lo que creo”. Concluyó  convencida.

Sin embargo, reconoció la parte de responsabilidad que toca al periodista en su trabajo. Al respecto dijo “igual pienso que uno siempre puede hacer algo para mejorar. Yo creo que también hay una comodidad en decir ‘bueno lo hago rápido, lo entrego y me desentiendo’ y el compromiso se hace  día a día y, con lo que uno hace, lo ideal es que trate de dar lo mejor. A veces decir ‘es difícil hacer periodismo’  es una excusa y nada más. Con poco espacio y con poco tiempo uno igual puede entregar algo digno”. Disparó a modo de reflexión.

La autora del libro  finalizó con palabras que expresan responsabilidad con el trabajo, dijo:  "Tratar de hacerlo bien es mostrarle respeto a una profesión que la hacemos entre todos. Me parece que es una profesión que está buena  y si no está buena es por responsabilidad nuestra también, no es sólo por una cuestión que viene de arriba porque el sistema está podrido.  El compromiso también pasa con uno mismo y con lo que espera de la profesión".

Ivana Ilardo

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31 de Octubre de 2014|21:57
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