Tomar sol sin dudas ni riesgos

Llega el momento de exponernos al sol, pero, ¿sabemos cómo tenemos que hacerlo para estar protegidos? ¿Somos conscientes de todos los peligros? Qué protector solar utilizar según el tipo de piel, cómo funcionan los autobronceantes, los riesgos de las camas solares… Todas las respuestas a estos y otros temas, a continuación.

Consultamos a un experto para que nos resuelva todas nuestras dudas en materia de exposición solar. El doctor Julián Conejo Mir, Presidente de Honor de la Academia Española de Dermatología, responde todo para tomar el sol sin ninguna duda. ¡Tomá nota y no te arriesgues!

¿Cómo debemos aplicarnos el protector solar o fotoprotector para que nos proteja de manera efectiva?

El protector solar debe aplicarse en casa, nunca en la playa o en la piscina, ya que no comienza a hacer efecto hasta un tiempo después de ser aplicado (unos 30 minutos). Debe aplicarse sobre la piel bien seca y no escatimar en producto.

¿Cómo elegir el factor solar adecuado a mi piel?

El número FPS es el número por el cuál se multiplica el tiempo que puede permanecerse al sol sin quemarse, es decir: si una persona puede exponerse al sol durante diez minutos sin quemarse, un FPS 15 le protegerá del sol durante 150 minutos (10x15= 150).

Todavía no me he bronceado, ¿qué protector solar debo utilizar?

Es recomendable empezar por un FPS alto e ir rebajándolo en los días posteriores, cuando ya se esté más bronceado. Así evitaremos quemaduras.

¿Cómo funcionan los autobronceantes? ¿Son perjudiciales?

Los autobronceantes contienen una molécula llamada DHA que, al entrar en contacto con la epidermis, produce una reacción química de oxidación, tiñendo las células muertas de la capa más externa de la piel.
 
Los autobronceantes no son perjudiciales en absoluto, de hecho son una solución fantástica y de gran futuro. Han progresado muchísimo, proporcionan un tono bronceado en tiempo récord y sin dañar la piel. Su resultado es cada vez más natural. Eso sí, no debemos engañarnos: el autobronceante no nos protege frente al sol, ya que no estimula la melanina. Debemos utilizar un protector solar alto para no sufrir daños solares.

¿Cómo elegir un protector solar adecuado?

Es recomendable adquirir un protector solar de amplio espectro: es decir, que filtre tanto los rayos UVA como los UVB. La radiación UVA es la menos nociva y responsable del bronceado, mientras que la UVB es potencialmente nociva y responsable de las rojeces al tomar sol.

Me quemé, ¿qué consecuencias puede tener eso en mi piel?

Una quemadura supone un daño en la piel: ésta se pone roja, hinchada y pueden aparecer ampollas. Si no se cura bien, puede dejar una cicatriz. Aun así, quemarse al sol alguna vez no produce ningún tipo de problema; es la quemadura repetida la responsable del desarrollo del cáncer de piel.
 
¿Es malo acudir a las camas solares?

La luz emitida por las lámparas UVA causa envejecimiento cutáneo prematuro y puede potenciar el riesgo de desarrollar cáncer de piel. La elección de un centro de confianza es, además, sumamente importante: a veces las lámparas UVA, al gastarse, emiten luz UVB, por lo cual estaríamos recibiendo rayos dañinos sin saberlo.

¿Cuántos tipos de protectores solares existen?

Podríamos hablar de dos grandes categorías: filtros físicos o inorgánicos y filtros químicos u orgánicos.
 
Los filtros físicos son aquellos que actúan por reflexión, es decir: reflejan la luz. Son cosméticamente poco adecuados, ya que actúan a modo de máscara, dejando una película blanquecina, y deben reaplicarse a menudo.
 
Los filtros químicos u orgánicos son los más utilizados. Actúan por absorción de la radiación.

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