Paredes con personalidad

Frisos a rayas que protegen la zona más expuesta a roces, rayas verticales que ayudan a ganar altura, colores que realzan o dan sensación de espacio... En las habitaciones de los niños podés jugar con las formas –perchas, bolsos- e incluir ganchos para colgar, o convertir una pared en pizarra tratándola con pinturas especiales. En esta nota te damos un montón de ideas con pintura para dar un nuevo aire a toda tu casa.

Divertidos motivos para los niños

Seguro que ya conocés los preciosos vinilos, su facilidad de montaje y la amplia variedad de diseños para elegir. Práctico y bonito.

Muchos juegan con las formas (perchas, bolsos, medidores...) e incluyen ganchos para colgar.

Rotular la forma de los muebles es otra original opción; coordinalo todo con la pintura de la pared y el resultado será espectacular.













Un zócalo de pizarra para poder dibujar

A los niños les gusta pintar en cualquier sitio, incluso en las paredes. ¡Potenciá su creatividad!

Convertí parte de la pared en una gran pizarra tratándola con pinturas especiales.

Apartate del
clásico negro y apostá, por ejemplo, por el rojo; los motivará.
















Un friso de papel pintado a rayas

Además de su función decorativa, protege la pared justo en la zona más expuesta a roces y manchas.

Los remates, el friso y la moldura de ondas se eligieron en blanco y rojo intenso, para que coordinaran con las rayas del papel.



















Zócalo rematado con una barra /tabla

Una práctica solución con la que se ganó una superficie extra para libros, cajas...

Para la zona inferior de la pared se eligió un vivo azul, un color que transmite gran serenidad, perfecto para crear un ambiente relajado en el salón. A juego se eligieron otros detalles como las cortinas, los almohadones y la mesita auxiliar.

Buscar el contraste. Para que el efecto final no resultara desangelado se combinó con tonalidades crudas y blancas. Así la zona superior de la pared se pintó en crudo liso, los muebles de madera más voluminosos se eligieron en acabados blancos y las tapicerías de sofás y butacas en crudos.





Dos prácticos paneles muy decorativos

Sobre el fondo vainilla de la pared, los paneles azules adquieren la identidad de un mueble pero no estorban al paso y además no restan espacio alguno.

Su disposición geométrica transmite un orden imprescindible en un reducido espacio como éste.

Para darles una funcionalidad práctica, parte de uno se pintó con pintura de pizarra, y se le adosó una cajonera. En el otro se colocó un espejo.












Actualizar el comedor

Para redecorar y dar un aire nuevo a una habitación, no es necesario gastarse un dineral cambiando todos los muebles. Basta con renovar la pintura de las paredes. ¡Realmente parecerá otra!

Un cálido azul verdoso. Se elegió este color que transmite sosiego y combina a la perfección con los muebles de madera y el tono tostado de la tapicería de las sillas.

Además, es perfecto en espacios con poca luz natural como éste porque refleja al máximo la claridad existente.











Ganar altura y dar un aire femenino

Las rayas verticales crean sensación de altura. Por eso, se decoró con ellas la pared del cabecero de este cuarto con el techo en desnivel.

Se eligieron malvas para darle un aire femenino y a juego se combinaron los textiles.



Intenso si querés personalidad

Las paredes se pintaron en rosa, en ellas que descansa el peso decorativo.

Cortinas que contrastan. Éstas son de rayas blancas y ocres, a tono con el cuadro de la pared.

Para no saturar el ambiente, la tapicería del sofá se eligió en crudo liso y los almohadones se engamaron con distintos tejidos y estampados.

Los muebles de fibras naturales o de líneas muy ligeras aportan una nota fresca y joven y no recargan.











Tono pastel en el comedor de diario

Para diferenciarlo de la cocina, donde el blanco es el color reinante, en este comedor de diario predomina el rosa claro.

Así se pintaron las paredes, las estanterías de obra y la columna que lo independizan.

Un rosa que aporta más luz. Al no contar con suficiente luz natural, sólo la que llega desde la cocina, se optó por una tonalidad pastel suave.

En la mesa encontramos un mantel con una cenefa rosa fresa y, a juego, los individuales.









En liso, para realzar una zona

Aunque no debiera ser así, el pasillo, al tratarse de una zona de paso sin función específica, suele ser el gran olvidado a la hora de decorar la casa.

Un verde que agranda. Aquí, para dar valor al pasillo se lo pintó en verde. Un color que, contrariamente a lo que mucha gente piensa, agranda visualmente los espacios. Para que no desentonara con el resto de la decoración de la casa, joven y actual, se eligió una tonalidad mucho más fresca y alegre.

El contrapunto. Desde el salón su presencia se potencia al contrastar con el blanco que lucen las paredes y la mayoría de los muebles. Un acertado contrapunto que le aporta luz.





Con rayas si el espacio es mínimo

Las pequeñas dimensiones de este comedor aconsejaron utilizar algún recurso decorativo para aumentar la sensación de espacio. Para crear profundidad, la pared del frente se pintó con rayas verdes horizontales.

La elección de los muebles, ligeros y de líneas muy modernas, permitió darles una anchura más grande de lo habitual.
















Opiniones (1)
12 de diciembre de 2017 | 10:22
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12 de diciembre de 2017 | 10:22
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  1. quiero quiero quierooooo
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